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Title: La Navidad en las Montañas
Author: Altamirano, Ignacio Manuel, 1834-1893
Language: Spanish
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Copyright Status: Not copyrighted in the United States. If you live elsewhere check the laws of your country before downloading this ebook. See comments about copyright issues at end of book.

*** Start of this Doctrine Publishing Corporation Digital Book "La Navidad en las Montañas" ***

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[Illustration: IGNACIO M. ALTAMIRANO]


LA NAVIDAD EN LAS MONTAÑAS

A SPANISH AMERICAN STORY

BY

IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO

_WITH INTRODUCTION, NOTES, AND VOCABULARY_

BY

EDITH A. HILL

UNIVERSITY OF REDLANDS

AND

MARY JOY LOMBARD

HIGH SCHOOL, REDLANDS, CAL.


1917



PREFACE



As the author himself says in his _Dedicatoria_, a picture of Mexican
life is here offered, not as seen in large cities, which are much the
same all the world over, but in remote rural districts, "en las
montañas." The tale is idyllic, but in spite of its romantic spirit it
presents a vivid picture of rural life in Mexico.

The text of this story is taken from the Fifth Edition, in the
Biblioteca de la Europa y América, Paris, 1891.

E.A.H.

M.J.L.



INTRODUCTION



The following is quoted from _Modern Mexican Authors_, by Frederick
Starr.[1]

"No one who knows not the Mexican Indian village can appreciate the
heroism of the man, who, born of Indian parents, in such surroundings
attains to eminence in the nation. It is true that the Aztec mind is
keen, quick, receptive; true that the poorest Indian of that tribe
delights in things of beauty; true that the proverb and pithy saying in
their language show a philosophic perception. But after all this is
admitted, the horizon of the Indian village is narrow; there are few
motives to inspiration; life is hard and monotonous. It must indeed be a
divine spark that drives an Aztec village boy to rise above his
surroundings, to gain wide outlook, to achieve notable things.

"Ignacio M. Altamirano, a pure Aztec Indian, was born at Tixtla, State
of Guerrero, December 12, 1834. The first fourteen years of his life
were the same as those of every Indian boy in Mexico; he learned the
Christian Doctrine and helped his parents in the field. Entering the
village school, he excelled, and was sent at public expense in 1849 to
Toluca to study at the Instituto Literario. From that time on his life
was mainly literary,--devoted to learning, to instructing, and to
writing. From Toluca he went to the city of Mexico, where he entered the
Colegio de San Juan Letran. In 1854 he participated in the Revolution.
From that date his political writings were important. Ever a Liberal of
the Liberals, he figured in the stirring events of the War of the
Reform, and in 1861 was in Congress. When aroused he was a speaker of
power; his address against the Law of Amnesty was terrific. Partner with
Juarez in the difficulties under Maximilian, he was also partner in the
glory of the re-established Republic. From then, as journalist, teacher,
encourager of public education, and man of letters, his life passed
usefully until 1889, when he was sent as Consul-General of the Republic
to Spain. His health failing there, he was transferred to the
corresponding appointment at Paris. He died February 13, 1893, at San
Remo. His illness was chiefly nostalgia, longing for that Mexico he
loved so much and served so well.

"Altamirano was honored and loved by men of letters of both political
parties. His honesty, independence, strength, and marvelous gentleness
bound his friends firmly to him. He loved the young, and ever encouraged
those rising authors who form to-day the literary body of Mexico. He
ever urged the development of a national, a characteristic literature,
and pleaded for the utilization of national material."



[Footnote 1: Published by The Open Court Publishing Co.,
Chicago, 1904.]



DEDICATORIA A FRANCISCO SOSA


A Vd., mi querido amigo, a Vd. que hace justamente veinte años, en este
mes de Diciembre, casi me secuestró, por espacio de tres días, a fin de
que escribiera esta novela, se la dediqué, cuando se publicó por primera
vez en México.

Recuerdo bien que deseando Vd. que saliese algo mío en "_El Álbum_" de
Navidad que se imprimía, merced a los esfuerzos de Vd., en el folletín
de "_La Iberia_" periódico que dirigía nuestro inolvidable amigo Anselmo
de la Portilla, me invitó para que escribiera un cuadro de costumbres
mexicanas; prometí hacerlo, y fuerte con semejante promesa, se instaló
Vd. en mi estudio, y conociendo por tradición mi decantada pereza, no me
dejó descansar, alejó a las visitas que pudieran haberme interrumpido;
tomaba las hojas originales a medida que yo las escribía, para enviarlas
a la Imprenta, y no me dejó respirar hasta que la novela se concluyó.

Esto poco más o menos decía yo a Vd. en mi dedicatoria que no tengo a la
mano, y que Vd. mismo no ha podido conseguir, cuando se la he pedido
últimamente para reproducirla.

He tenido, pues, que escribirla de nuevo para la quinta edición que va a
hacerse en París y para la sexta que se publicará en francés.

Reciba Vd. con afecto este pequeño libro, puesto que a Vd. debo el
haberlo escrito.


IGNACIO M. ALTAMIRANO


PARÍS, Diciembre 26 de 1890



LA NAVIDAD EN LAS MONTAÑAS



I


El sol se ocultaba ya; las nieblas ascendían del profundo seno de los
valles; deteníanse[1] un momento entre los obscuros bosques y las
negras gargantas de la cordillera, como un rebaño gigantesco; después
avanzaban con rapidez hacia las cumbres; se desprendían majestuosas de
las agudas copas de los abetos e iban por último a envolver la soberbia
frente de las rocas, titánicos guardianes de la montaña que habían
desafiado allí, durante millares de siglos, las tempestades del cielo y
las agitaciones de la tierra.

Los últimos rayos del sol poniente franjaban de oro y de púrpura estos
enormes turbantes formados por la niebla, parecían incendiar las nubes
agrupadas en el horizonte, rielaban débiles en las aguas tranquilas del
remoto lago, temblaban al retirarse de las llanuras invadidas ya por la
sombra, y desaparecían después de iluminar con su última caricia la
obscura cresta de aquella oleada de pórfido.

Los postreros rumores del día anunciaban por dondequiera la proximidad
del silencio. A lo lejos, en los valles, en las faldas de las colinas, a
las orillas de los arroyos, veíanse reposando quietas y silenciosas las
vacadas; los ciervos cruzaban como sombras entre los árboles, en busca
de sus ocultas guaridas; las aves habían entonado ya sus himnos de la
tarde, y descansaban en sus lechos de ramas; en las rozas se encendía la
alegre hoguera de pino, y el viento glacial del invierno comenzaba a
agitarse entre las hojas.



[Footnote 1: The object pronoun may follow an indicative verb that is
the first word in a clause.]



II


La noche se acercaba tranquila y hermosa: era el 24 de diciembre, es
decir, que pronto la noche de Navidad cubriría nuestro hemisferio con su
sombra sagrada y animaría a los pueblos cristianos con sus alegrías
íntimas. ¿Quién que ha nacido cristiano y que ha oído renovar cada año,
en su infancia, la poética leyenda del nacimiento de Jesús, no siente en
semejante noche avivarse los más tiernos recuerdos de los primeros días
de la vida?

Yo ¡ay de mí! al pensar que me hallaba, en este día solemne, en medio
del silencio de aquellos bosques majestuosos, aun en presencia del
magnífico espectáculo que se presentaba a mi vista absorbiendo mis
sentidos, embargados poco ha por la admiración que causa la sublimidad
de la naturaleza, no pude menos que interrumpir mi dolorosa meditación,
y encerrándome en un religioso recogimiento, evoqué todas las dulces y
tiernas memorias de mis años juveniles. Ellas se despertaron alegres
como un enjambre de bulliciosas abejas y me transportaron a otros
tiempos, a otros lugares; ora al seno de mi familia humilde y piadosa,
ora al centro de populosas ciudades, donde el amor, la amistad y el
placer en delicioso concierto, habían hecho siempre grata para mi
corazón esa noche bendita.

Recordaba mi pueblo, mi pueblo querido, cuyos alegres habitantes
celebraban a porfía con bailes, cantos y modestos banquetes la
Nochebuena. Parecíame ver aquellas pobres casas adornadas con sus
Nacimientos y animadas por la alegría de la familia: recordaba la
pequeña iglesia iluminada, dejando ver desde el pórtico el precioso
Belén,[1] curiosamente levantado en el altar mayor: parecíame oir los
armoniosos repiques que resonaban en el campanario, medio derruido,
convocando a los fieles a la misa de gallo, y aun escuchaba con el
corazón palpitante la dulce voz de mi pobre y virtuoso padre,
excitándonos a mis hermanos y a mí a arreglarnos pronto para dirigirnos
a la iglesia, a fin de llegar a tiempo; y aun sentía la mano de mi buena
y santa madre tomar la mía para conducirme al oficio. Después me parecía
llegar, penetrar por entre el gentío que se precipitaba en la humilde
nave, avanzar hasta el pie del presbiterio, y allí arrodillarme
admirando la hermosura de las imágenes, el portal resplandeciente con la
escarcha, el semblante risueño de los _pastores_, el lujo deslumbrador
de los _Reyes magos_, y la iluminación espléndida del altar. Aspiraba
con delicia el fresco y sabroso aroma de las ramas de pino, y del heno
que se enredaba en ellas, que cubría el barandal del presbiterio y que
ocultaba el pie de los blandones. Veía después aparecer al sacerdote
revestido con su alba bordada, con su casulla de brocado, y seguido de
los acólitos, vestidos de rojo con sobrepellices blanquísimas. Y luego,
a la voz del celebrante, que se elevaba sonora entre los devotos
murmullos del concurso, cuando comenzaban a ascender las primeras
columnas de incienso, de aquel incienso recogido en los hermosos árboles
de mis bosques nativos, y que me traía con su perfume algo como el
perfume de la infancia, resonaban todavía en mis oídos los alegrísimos
sones populares con que los tañedores de arpas, de bandolinas y de
flautas, saludaban el nacimiento del Salvador. El _Gloria in
excelsis_,[2] ese cántico que la religión cristiana poéticamente supone
entonado por ángeles y por niños, acompañado por alegres repiques, por
el ruido de los petardos y por la fresca voz de los muchachos de coro,
parecía transportarme con una ilusión encantadora al lado de mi madre,
que lloraba de emoción, de mis hermanitos que reían, y de mi padre, cuyo
semblante severo y triste parecía iluminado por la piedad religiosa.



[Footnote 1: #Belén#. Representation of the manger at Bethlehem at the
Nativity with figures of Christ, Mary, Joseph, the shepherds, etc. For a
good description of the same in Spanish, see _Noche Buena_, by Pérez
Galdós, in Bransby's _Spanish Reader_, page 41, and _Mula y el buey_ in
Hills and Reinhardt's _Spanish Short Stories_, both published by D.C.
Heath & Company.]

[Footnote 2: #Gloria in excelsis#, _glory in the highest_.]



III


Y después de un momento en que consagraba mi alma al culto absoluto de
mis recuerdos de niño, por una transición lenta y penosa, me trasladaba
a México, al lugar depositario de mis impresiones de joven.

Aquél era un cuadro diverso. Ya no era la familia; estaba entre
extraños; pero extraños que eran mis amigos, la bella joven por quien
sentí la vez primera palpitar mi corazón enamorado, la familia dulce y
buena que procuró con su cariño atenuar la ausencia de la mía.

Eran las posadas con sus inocentes placeres y con su devoción mundana
y bulliciosa; era la cena de Navidad con sus manjares tradicionales y
con sus sabrosas golosinas; era México, en fin, con su gente cantadora
y entusiasmada, que hormiguea esa noche en las calles _corriendo
gallo_; con su Plaza de Armas llena de puestos de dulces; con sus
portales resplandecientes; con sus dulcerías francesas, que muestran
en los aparadores iluminados con gas un mundo de juguetes y de
confituras preciosas; eran los suntuosos palacios derramando por sus
ventanas torrentes de luz y de armonía. Era una fiesta que aun me
causaba vértigo.



IV


Pero volviendo de aquel encantado mundo de los recuerdos a la
realidad que me rodeaba por todas partes, un sentimiento de tristeza
se apoderó de mí.

¡Ay! había repasado en mi mente aquellos hermosos cuadros de la
infancia y de la juventud; pero ésta se alejaba de mí a pasos rápidos,
y el tiempo que pasó al darme su poético adiós hacía más amarga mi
situación actual.

¿En dónde estaba yo? ¿Qué era entonces? ¿A dónde iba? Y un suspiro de
angustia respondía a cada una de estas preguntas que me hacía, soltando
las riendas a mi caballo, que continuaba su camino lentamente.

Me hallaba perdido entonces en medio de aquel océano de montañas
solitarias y salvajes; era yo un proscrito, una víctima de las pasiones
políticas, e iba tal vez en pos de la muerte, que los partidarios en la
guerra civil tan fácilmente decretan contra sus enemigos.

Ese día cruzaba un sendero estrecho y escabroso, flanqueado por enormes
abismos y por bosques colosales, cuya sombra interceptaba ya la débil
luz crepuscular. Se me había dicho que terminaría mi jornada en un
pueblecillo de montañeses hospitalarios y pobres, que vivían del
producto de la agricultura, y que disfrutaban de un bienestar relativo,
merced a su alejamiento de los grandes centros populosos, y a la bondad
de sus costumbres patriarcales.

Ya se me figuraba hallarme cerca del lugar tan deseado, después de un
día de marcha fatigosa: el sendero iba haciéndose más practicable, y
parecía descender suavemente al fondo de una de las gargantas de la
sierra, que presentaba el aspecto de un valle risueño, a juzgar por los
sitios que comenzaba a distinguir, por los riachuelos que atravesaba,
por las cabañas de pastores y de vaqueros que se levantaban a cada paso
al costado del camino, y en fin, por ese aspecto singular que todo
viajero sabe apreciar aun al través de las sombras de la noche.

Algo me anunciaba que pronto estaría dulcemente abrigado bajo el techo
de una choza hospitalaria, calentando mis miembros ateridos por el aire
de la montaña, al amor de una lumbre bienhechora, y agasajado por
aquella gente ruda, pero sencilla y buena, a cuya virtud debía yo desde
hacía tiempo inolvidables servicios.

Mi criado, soldado viejo, y por lo tanto acostumbrado a las largas
marchas y al fastidio de las soledades, había procurado distraerse
durante el día, ora cazando al paso, ora cantando, y no pocas veces
hablando a solas, como si hubiese evocado los fantasmas de sus camaradas
del regimiento.

Entonces se había adelantado a alguna distancia para explorar el
terreno, y sobre todo, para abandonarme con toda libertad a mis tristes
reflexiones.

Repentinamente lo ví volver a galope, como portador de una noticia
extraordinaria.

--¿Qué hay, González?--le pregunté.

--Nada, mi capitán, sino que habiendo visto a unas personas que iban a
caballo delante de nosotros, me avancé a reconocerlas y a tomar
informes, y me encontré con que eran el cura del pueblo adonde vamos, y
su mozo, que vienen de una confesión y van al pueblo a celebrar la
Nochebuena. Cuando les dije que mi capitán venía a retaguardia, el señor
cura me mandó que viniera a ofrecerle de su parte el alojamiento, y allí
hizo alto para esperarnos.

--¿Y le diste las gracias?

--Es claro, mi capitán, y aun le dije que bien necesitábamos de todos
sus auxilios, porque venimos cansados y no hemos encontrado en todo el
día un triste rancho donde comer y descansar.

--¿Y qué tal? ¿parece buen sujeto el cura?

--Es español, mi capitán, y creo que es todo un hombre.

--¡Español!--me dije yo;--eso sí me alarma; yo no he conocido clérigos
españoles más que carlistas. En fin, con no promover disputas políticas,
me evitaré cualquier disgusto y pasaré una noche agradable. Vamos,
González, a reunimos al cura.

Diciendo esto, puse mi caballo a galope, y un minuto después llegamos
adonde nos aguardaban el eclesiástico y su mozo.

Adelantóse el primero con exquisita finura, y quitándose su sombrero de
paja me saludó cortésmente.

--Señor capitán--me dijo--en todo tiempo tengo el mayor placer en
ofrecer mi humilde hospitalidad a los peregrinos que una rara casualidad
suele traer a estas montañas; pero en esta noche, es doble mi regocijo,
porque es una noche sagrada para los corazones cristianos, y en la cual
el deber ha de cumplirse con entusiasmo: es la Nochebuena, señor.

Dí las gracias al buen sacerdote por su afectuosidad, y acepté desde
luego oferta tan lisonjera.

--Tengo una casa cural muy modesta--añadió--como que es la casa de un
cura de aldea, y de aldea pobrísima. Mis feligreses viven con el
producto de un trabajo improbo y no siempre fecundo. Son labradores y
ganaderos, y a veces su cosecha y sus ganados apenas les sirven para
sustentarse. Así es que mantener a su pastor es una carga demasiado
pesada para ellos; y aunque yo procuro aligerarla lo más que me es
posible, no alcanzan a darme todo lo que quisieran, aunque por mi parte
tengo todo lo que necesito y aun me sobra. Sin embargo, me es preciso
anticipar a Vd. esto, señor capitán, para que disimule mi escasez, que,
con todo, no será tanta que no pueda yo ofrecer a Vd. una buena lumbre,
una blanda cama y una cena hoy muy apetitosa gracias a la fiesta.

--Yo soy soldado, señor cura, y encontraré demasiado bueno cuanto Vd. me
ofrezca, acostumbrado como estoy a la intemperie y a las privaciones. Ya
sabe Vd. lo que es esta dura profesión de las armas y por eso omito un
discurso que ya antes hizo Don Quijote[1] en un estilo que me sería
imposible imitar.

Sonrió el cura al escuchar aquella alusión al libro inmortal que siempre
será caro a los españoles y a sus descendientes, y así en buen amor y
compañía continuamos nuestro camino, platicando sabrosamente.

Cuando nuestra conversación se había hecho más confidencial, díjele que
tendría gusto en saber, si no había inconveniente en decírmelo, cómo
había venido a México, y por qué él, español y que parecía educado
esmeradamente, se había resignado a vivir en medio de aquellas
soledades, trabajando con tal rudeza y no teniendo por premio sino una
situación que rayaba en miseria.

Contestóme que con mucho placer satisfaría mi curiosidad, pues no había
nada en su vida que debiera ocultarse; y que por el contrario,
justamente para deshacer en mi ánimo la prevención desfavorable que
pudiera haberme producido el saber que era español, pues conocía
bastantemente nuestras preocupaciones a ese respecto, se alegraba de
poder referirme en los primeros instantes de nuestro conocimiento algo
de su vida, mientras llegábamos al pueblecillo, que ya estaba próximo.



[Footnote 1: #Don Quijote#, hero of Cervantes' famous novel of the same
name, a masterpiece known in all the civilized world. The speech
referred to may be found in Part I, Chap. XXXVIII. Cervantes (1547-1616)
is Spain's most famous author.]



V


--Vine al país de Vd.,--me dijo,--muy joven y destinado al comercio,
como muchos de mis compatriotas. Tenía yo un tío en México bastante
acomodado, el cual me colocó en una tienda de ropas; pero notando
algunos meses después de mi llegada que aquella ocupación me repugnaba
sobre manera, y que me consagraba con más gusto a la lectura,
sacrificando a esta inclinación aun las horas de reposo, preguntóme un
día si no me sentía yo con más vocación para los estudios. Le respondí,
que en efecto la carrera de las letras me agradaba más; que desde
pequeño soñaba yo con ser sacerdote, y que si no hubiese tenido la
desgracia de quedar huérfano de padre y madre en España, habría quizás
logrado los medios de alcanzar allá la realización de mis deseos. Debo
decir a Vd. que soy oriundo de la provincia de Álava,[1] una de las tres
vascongadas, y mis padres fueron honradísimos labradores, que murieron
teniendo yo muy pocos años, razón por la cual una tía a cuyo cargo quedé
se apresuró a enviarme a México, donde sabía que mi susodicho tío había
reunido, merced a su trabajo, una regular fortuna. Este generoso tío
escuchó con sensatez mi manifestación, y se apresuró a colocarme con
arreglo a mis inclinaciones. Entré en un colegio, donde, a sus expensas,
hice mis primeros estudios con algún provecho. Después, teniendo una
alta idea de la vida monacal, que hasta allí sólo conocía por los
elogios interesados que de ella se hacían y por la poética descripción
que veía en los libros religiosos, que eran mis predilectos, me puse a
pensar seriamente en la elección que iba a hacer de la Orden regular en
que debía consagrarme a las tareas apostólicas, sueño acariciado de mi
juventud; y después de un detenido examen me decidí a entrar en la
religión de los Carmelitas[2] descalzos. Comuniqué mi proyecto a mi tío,
quien lo aprobó y me ayudó a dar los pasos necesarios para arreglar mi
aceptación en la citada Orden. A los pocos meses era yo fraile; y previo
el noviciado[3] de rigor, profesé y recibí las órdenes sacerdotales,
tomando el nombre de fray José de San Gregorio, nombre que hice estimar,
señor capitán, de mis prelados y de mis hermanos todos, durante los años
que permanecí en mi Orden, que fueron pocos.

Residí en varios conventos, y con gran placer recuerdo los hermosos días
de soledad que pasé en el pintoresco Desierto de Tenancingo,[4] en donde
sólo me inquietaba la amarga pena de ver que perdía en el ocio una vida
inútil, el vigor juvenil que siempre había deseado consagrar a los
trabajos de la propaganda evangélica.

Conocí entonces, como Vd. supondrá, lo que verdaderamente valían las
órdenes religiosas en México; comprendí, con dolor, que habían acabado
ya los bellos tiempos en que el convento era el plantel de heroicos
misioneros que a riesgo de su vida se lanzaban a regiones remotas a
llevar con la palabra cristiana la luz de la civilización, y en que el
fraile era ... el apóstol laborioso que iba a la misión lejana a
ceñirse la corona de las victorias evangélicas, reduciendo al
cristianismo a los pueblos salvajes, o la del martirio, en cumplimiento
de los preceptos de Jesús.

Varias veces rogué a mis superiores que me permitieran consagrarme a
esta santa empresa, y en tantas[5] obtuve contestaciones negativas y aun
extrañamientos, porque se suponían opuestos a la regla de obediencia mis
entusiastas propósitos. Cansado de inútiles súplicas, y aconsejado por
piadosos amigos, acudí a Roma pidiendo mi exclaustración, y al cabo de
algún tiempo el Papa me la concedió en un Breve, que tendré el placer de
enseñar a Vd.

Por fin iba a realizar la constante idea de mí juventud; por fin iba a
ser misionero y mártir de la civilización cristiana. Pero ¡ay! el Breve
pontificio llegó en un tiempo en que atacado de una enfermedad que me
impedía hacer largos viajes, sólo me dejaba la esperanza de diferir mi
empresa para cuando hubiese conseguido la salud.

Esto hace tres años. Los médicos opinaron que en este tiempo podía yo
sin peligro inmediato consagrarme a las misiones lejanas, y entretanto,
me aconsejaron que dedicándome a trabajos menos fatigosos, como los de
la cura de almas en un pueblo pequeño y en un clima frío, procurase
conjurar el riesgo de una muerte próxima.

Por eso mi nuevo prelado secular me envió a esta aldea, donde he
procurado trabajar cuanto me ha sido posible, consolándome de no
realizar aún mis proyectos, con la idea de que en estas montañas también
soy misionero, pues sus habitantes vivían, antes de que yo viniese, en
un estado muy semejante a la idolatría y a la barbarie. Yo soy aquí cura
y maestro de escuela, y médico y consejero municipal. Dedicadas estas
pobres gentes a la agricultura y a la ganadería, sólo conocían los
principios que una rutina ignorante les había trasmitido, y que no era
bastante para sacarlos de la indigencia en que necesariamente debían
vivir, porque el terreno por su clima es ingrato, y por su situación
lejos de los grandes mercados no les produce lo que era de desear. Yo
les he dado nuevas ideas, que se han puesto en práctica con gran
provecho, y el pueblo va saliendo poco a poco de su antigua postración.
Las costumbres, ya de suyo inocentes, se han mejorado; hemos fundado
escuelas, que no había, para niños y para adultos; se ha introducido el
cultivo de algunas artes mecánicas, y puedo asegurar a Vd., que sin la
guerra que ha asolado toda la comarca, y que aun la amenaza por algún
tiempo, si el cielo no se apiada de nosotros, mi humilde pueblecito
llegará a disfrutar de un bienestar que antes se creía imposible.

En cuanto a mí, señor, vivo feliz, cuanto puede serlo un hombre, en
medio de gentes que me aman como a un hermano; me creo muy recompensado
de mis pobres trabajos con su cariño, y tengo la conciencia de no serles
gravoso, porque vivo de mi trabajo, no como cura, sino como cultivador y
artesano; tengo poquísimas necesidades y Dios provee a ellas con lo que
me producen mis afanes. Sin embargo, sería ingrato si no reconociese el
favor que me hacen mis feligreses en auxiliar mi pobreza con donativos
de semillas y de otros efectos que, sin embargo, procuro que ni sean
frecuentes ni costosos, para no causarles con ellos un gravamen que
justamente he querido evitar, suprimiendo las obvenciones parroquiales,
usadas generalmente.

--¿De manera, señor cura,--le pregunté,--que Vd. no recibe dinero por
bautizos, casamientos, misas y entierros?

--No, señor, no recibo nada, como va Vd. a saberlo de boca de los mismos
habitantes. Yo tengo mis ideas, que ciertamente no son las generales;
pero que practico religiosamente.... Si conozco que un sacerdote que se
consagra a la cura de almas debe vivir de algo, considero también que
puede vivir sin exigir nada, y contentándose con esperar que la
generosidad de los fieles venga en auxilio de sus necesidades. Así creo
que lo quiso Jesucristo, y así vivió él; ¿por qué, pues, sus apóstoles
no habían de contentarse con imitar a su Maestro, dándose por muy
felices de poder decir que son tan ricos como él?

Y no pude contenerme al oir esto; y deteniendo mi caballo, quitándome el
sombrero, y no ocultando mi emoción que llegaba hasta las lágrimas,
alargué una mano al buen cura, y le dije:

--Venga esa mano, señor, Vd. no es un fraile, sino un apóstol de
Jesús.... Me ha ensanchado Vd. el corazón; me ha hecho Vd. llorar....
Señor, le diré a Vd. francamente y con mi rudeza militar y republicana,
yo he detestado desde mi juventud a los frailes y a los clérigos; les he
hecho la guerra; la estoy haciendo todavía en favor de la Reforma,
porque he creído que eran una peste; pero si todos ellos fuesen como
Vd., señor, ¿quién sería el insensato que se atreviese, no digo a
esgrimir su espada contra ellos, pero ni aun a dejar de adorarlos? ¡Oh,
señor! yo soy lo que el clero llama un hereje, un impío, un
_sansculote_; pero yo aquí digo a Vd., en presencia de Dios, que respeto
las verdaderas virtudes cristianas.... Así, venero la religión de
Jesucristo, como Vd. la practica, es decir, como él la enseñó, y no como
la practican en todas partes. ¡Bendita Navidad ésta que me reservaba la
mayor dicha de mi vida, y es el haber encontrado a un discípulo del
sublime Misionero, cuya venida al mundo se celebra hoy! Y yo venía
triste, recordando las Navidades pasadas en mi infancia y en mi
juventud, y sintiéndome desgraciado por verme en estas montañas solo con
mis recuerdos! ¿Qué valen aquellas fiestas de mi niñez, sólo gratas por
la alegría tradicional y por la presencia de la familia? ¿Qué valen los
profanos regocijos de la gran ciudad, que no dejan en el espíritu sino
una pasajera impresión de placer? ¿Qué vale todo eso en comparación de
la inmensa dicha de encontrar la virtud cristiana, la buena, la santa,
la modesta, la práctica, la fecunda en beneficios? Señor cura, permítame
Vd. apearme y darle un abrazo y protestarle que amo el cristianismo
cuando lo encuentro tan puro como en los primeros y hermosos días del
Evangelio.

El cura se bajó también de su pobre caballejo, y me abrazó, llorando y
sorprendido de mi arranque de sincera franqueza. No podía hablar por su
emoción, y apenas pudo murmurar, al estrecharme contra su pecho:

--Pero, señor capitán ... yo no merezco ... yo creo que cumplo ... esto
es muy natural; yo no soy nada ... ¡qué he de ser yo! ¡Jesucristo!
¡Dios! ¡el pueblo!



[Footnote 1: #Alva#, province in the north of Spain.]

[Footnote 2: #Carmelitas#, _Carmelites_, members of the mendicant order
of Our Lady of Mt. Carmel, founded about 1156.]

[Footnote 3: #previo el noviciado#, _the noviciate being prior_
(translate: _after the noviciate_).]

[Footnote 4: #Desierto de Tenancingo#, an ancient monastery near Mexico
City where lived a company of Carmelites. A monk of another order said
of it in the seventeenth century: "It is the pleasantest place of all
about Mexico.... Were all deserts like it, to live in a desert were
better than to live in a city." This description no longer applies, as
the place is now a wilderness with its interesting ruins and caves.]

[Footnote 5. #en tantas#, supply #veces#, _every time_.]



VI


Después de este abrazo volvimos a montar a caballo, y continuamos
nuestro camino en silencio, porque la emoción nos embargaba la voz.

La obscuridad se había hecho más densa; pero yo veía en el cura, cuyo
semblante aun no conocía, algo luminoso; tan cierto es que la simpatía y
la admiración se complacen en revestir a la persona simpática y admirada
con los atractivos de la Divinidad.

Iba yo repasando en mi memoria los hermosos tipos ideales del buen
sacerdote moderno, ... a los cuales se parecía mi compañero de camino, y
no recordaba más que a dos con los cuales tuviera una extraña semejanza.
El uno era el virtuoso _Vicario de Aldea_, de Enrique Zschokke[1], cuyo
diario había leído siempre con lágrimas, porque el ilustre escritor
suizo ha sabido depositar en él raudales de inmensa ternura y de
dulcísima resignación.

El otro era el _P. Gabriel_, de Eugenio Sue[2], que este fecundo
novelista ha sabido hacer popular en el mundo entero con su famoso
_Judío Errante_. En aquella época aun no había publicado Victor Hugo[3]
sus _Miserables_, y por consiguiente no había yo admirado la hermosa
personificación de Monseñor Myriel, que tantas lágrimas de cariño ha
hecho derramar después. Verdad es que conocía la historia de varios
célebres misioneros cuyas virtudes honraban al cristianismo; pero
siempre encontraba en su carácter un lunar que me hacía perder en parte
mi entusiasta veneración hacia ellos. Sólo había podido, pues, admirar
en toda su plenitud a los personajes ideales que he mencionado. Así es
que el haber encontrado en medio de aquellas montañas al hombre que
realizaba el sueño de los poetas cristianos y al verdadero mitador de
Jesús, me parecía una agradabilísima pero fugaz ilusión, hija de mi
imaginación solitaria y entristecida por los recuerdos. Y, sin embargo,
no era así; el sacerdote existía, me había hablado, caminaba junto a mí,
y pronto iba a confirmar con mis propias observaciones la idea que
acababa de darme de su carácter asombroso, en pocas palabras dichas con
una sencillez y una sinceridad tanto más incuestionables, cuanto que
ningún interés podía tener en aparecer de tal modo a los ojos de un
viajero pobre, militar subalterno e insignificante[*]....

[*: El carácter cuyo bosquejo he diseñado en este artículo es
rigurosamente histórico....]



[Footnote 1: #Enrique Zschokke# (Johann Heinrich, 1771-1848), a
German-Swiss historian, novelist, and religious writer.]

[Footnote 2: #Eugenio Sue# (1804-1857), a French novelist, whose most
famous work is _The Wandering Jew_.]

[Footnote 3: #Victor Hugo# (1802-1885), a celebrated French poet and
novelist. _Les Misérables_ is Hugo's best known novel.--#Monseñor
Myriel#, one of the characters in _Les Misérables_, was a priest who
sought to follow in his everyday life the example of Christ.]



VII


De repente, y al desembocar de un pequeño cañón que formaban dos
colinas, el pueblecillo se apareció a nuestra vista, como una faja
de rojas estrellas en medio de la obscuridad, y el viento de
invierno pareció suavizarse para traernos en sus alas el vago aroma
de los huertos, el rumor de las gentes y el simpático ladrido de los
perros, ladrido que siempre escucha el caminante durante la noche
con intensa alegría.

--Ahí tiene Vd. mi pueblo, señor capitán,--me dijo el cura.

--Me parece muy pintoresco,--le contesté,--a juzgar por la posición de
las luces, y por el aire balsámico que nos llega y que revela que allí
hay pequeños jardines.

--Sí, señor; los hay muy bonitos. Como el clima es muy frío y el terreno
bastante ingrato, los habitantes se limitaban, antes de que yo llegara
aquí, a cultivar algunos pobres árboles que no les servían más que para
darles sombra: unas cuantas y tristes flores nacían enfermizas en los
cercados, y en vano se hubiera buscado en las casas la más común
hortaliza para una ensalada o para un puchero. Los alimentos se reducían
a tortillas de maíz, frijol, carne y queso; lo bastante para no morirse
de hambre, y aun para vivir con salud; pero no para hacer más agradable
la vida con algunas comodidades tan útiles como inocentes.

Yo les insinué algunas mejoras en el cultivo; hice traer semillas y
plantas propias para el clima, y como los vecinos son laboriosísimos,
ellos hicieron lo demás. Jamás un hombre fué mejor comprendido que lo
fuí yo; y era de verse, el primer año, como hombres, mujeres, ancianos y
niños, a porfía, cambiaban el aspecto de sus casas, ensanchaban sus
corrales, plantaban árboles en sus huertos, y aprovechaban hasta los más
humildes rincones de tierra vegetal para sembrar allí las más hermosas
flores y las más raras hortalizas.

Un año después, el pueblecito, antes árido y triste, presentaba un
aspecto risueño. Hubiérase dicho que se tenía a la vista una de esas
alegres aldeas de la Saboya[1] o de mis queridos Pirineos[2], con sus
cabañas de paja o con sus techos rojos de teja, sus ventanas azules y
sus paredes adornadas con cortinas de trepadoras, sus patios llenos de
árboles frutales, sus callecitas sinuosas, pero aseadas, sus granjas,
sus queseras y su gracioso molino. Su iglesita pobre y linda, si bien
está escasa de adornos de piedra y de altivos pórticos, tiene, en cambio
en su pequeño atrio, esbeltos y coposos árboles; las más bellas
parietarias enguirnaldan su humilde campanario con sus flores azules y
blancas; su techo de paja presenta con su color obscuro, salpicado por
el musgo, una vista agradable; la cerca del atrio es un rústico
enverjado formado por los vecinos con troncos de encina, en los que se
ostentan familias enteras de orquídeas, que hubieran regocijado al buen
barón de Humboldt[3] y al modesto y sabio Bonpland [4]; y el suelo
ostenta una rica alfombra de caléndulas silvestres, que fueron a
buscarse entre las más preciosas de la montaña. En fin, señor, la
vegetación, esa incomparable arquitectura de Dios, se ha encargado de
embellecer esa casa de oración, en la que el alma debe encontrar por
todas partes motivos de agradecimiento y de admiración hacia el Creador.

De este modo, el trabajo lo ha cambiado todo en el pueblo; y sin la
guerra, que ha hecho sentir hasta estos desiertos su devastadora
influencia, ya mis pobres feligreses, menos escasos de recursos, habrían
mejorado completamente de situación; sus cosechas les habrían producido
más, sus ganados, notablemente superiores a los demás del rumbo, habrían
tenido más valor en los mercados, y la recompensa habría hecho nacer el
estímulo en toda la comarca, todavía demasiado pobre.

Pero ¿qué quiere Vd.? Los trigos que comienzan a cultivarse en nuestro
pequeño valle necesitan un mercado próximo para progresar, pues hasta
ahora la cosecha que se ha levantado, sólo ha servido para el alimento
de los vecinos.

Yo estoy contento, sin embargo, con este progreso, y la primera vez que
comí un pan de trigo y maíz, como en mi tierra natal, lloré de placer,
no sólo porque eso me traía a la memoria los tiernos recuerdos de la
patria, sino porque comprendí que con este pan, más sano que la
tortilla[5], la condición física de estos pueblos iba a mejorar también:
¿no opina Vd. lo mismo?

--Seguramente: yo creo, como todo el que tiene buen sentido, que la
buena y sana alimentación es ya un elemento de progreso.

--Pues bien,--continuó el cura;--yo, con el objeto de establecer aquí
esa importantísima mejora, he procurado que hubiese un pequeño molino,
suficiente, por lo pronto, para las necesidades del pueblo. Uno de los
vecinos más acomodados tomó por su cuenta realizar mi idea. El molino se
hizo, y mis feligreses comen hoy pan de trigo y de maíz. De esta manera
he logrado abolir para siempre esa horrible tortura que se imponían las
pobres mujeres, moliendo el maíz en la piedra que se llama _metate_;
tortura que las fatiga durante la mayor parte del día, robándoles muchas
horas que podían consagrar a otros trabajos, y ocasionándoles muchas
veces enfermedades dolorosas....

Al principio he encontrado resistencias, provenidas de la costumbre
inveterada, y aun del amor propio de las mujeres, que no querían
aparecer como perezosas, pues aquí, como en todos los pueblos pobres de
México, y particularmente los indígenas, una de las grandes
recomendaciones de una doncella que va a casarse es la de que _sepa
moler_, y ésta será tanto mayor, cuanta mayor sea la cantidad de maíz
que la infeliz reduzca a tortillas. Así se dice: _Fulana es muy
mujercita, pues muele un almud o dos almudes, sin levantarse_. Ya Vd.
supondrá que las pobres jóvenes, por obtener semejante elogio, se
esfuerzan en tamaña tarea, que llevan a cabo sin duda alguna, merced al
vigor de su edad, pero que no hay organización que resista a semejante
trabajo, y sobre todo, a la penosa posición en que se ejecuta. La
cabeza, el pulmón, el estómago, se resienten de esa inclinación
constante de la _molendera_, el cuerpo se deforma y hay otras mil
consecuencias que el menos perspicaz conoce. Así es que mi molino ha
sido el redentor de estas infelices vecinas, y ellas lo bendicen cada
día, al verse hoy libres de su antiguo sacrificio, cuyos funestos
resultados comprenden hasta[6] ahora, al observar el estado de su salud,
y al aprovechar el tiempo en otros trabajos.

Como el cultivo del trigo, se ha introducido el de otros cereales no
menos útiles y con igual prontitud. He traído también _pacholes_[7] de
algunas leguminosas que he encontrado en la montaña, y con las cuales la
benéfica naturaleza nos había favorecido, sin que estos habitantes
hubiesen pensado en aprovecharlas.

En cuanto a árboles frutales, ya los verá Vd. mañana. Tenemos manzanas,
perales, cerezos, albaricoqueros, castaños, nogales y almendros, y eso
en casi todas las casas: algunos vecinos han plantado pequeños viñedos,
y yo estoy ensayando ahora una plantación de moreras y de madroños, para
saber si podrá establecerse el cultivo de los gusanos de seda. En fin,
se ha hecho lo posible; y no contento yo con realizar mis propias ideas,
pregunto a las personas sensatas, y escucho sus opiniones con gusto y
respeto. Vd. se servirá darme la suya después de visitar mi pueblo.

--Con mucho gusto, señor, a pesar de mi ignorancia suma. Mi buen sentido
y mi experiencia por mis viajes son lo único que puede permitirme hacer
a Vd. algunas indicaciones. ¿Y en cuanto a ganados?

--Estos montañeses los poseían en pequeña cantidad, y en su mayor parte
vacuno. Ahora se consagran con más empeño al ganado menor. Se han traído
algunos merinos; se han propagado fácilmente, y ya existen rebaños
bastante numerosos, que se aumentan cada día en razón de que no se
consumen para el alimento diario.

--¿No gusta aquí esa carne?

--Poco: diré a Vd. francamente, soy yo quien no gusto de comer carne; y
como mis pobres feligreses se han acostumbrado por simpatía a amoldarse
a mis gustos, ellos también van quitándose la costumbre, sin que por eso
les diga yo sobre ello una sola palabra. Por eso verá Vd. también en el
pueblo relativamente pocas aves de corral. Pongo yo poco empeño en la
propagación de esas desgraciadas víctimas del apetito humano. En
general, yo prefiero la agricultura, y sólo cuido con esmero a los
animales que ayudan al hombre en los rudos y santos trabajos del campo.
Así, los bueyes que hay en el pueblo son quizás los más robustos y los
mejores del rumbo, porque son también los mejor cuidados. Los mulos y
los caballos son ligeros y robustos, como conviene a un país montañoso;
aunque a decir verdad, hay más de los primeros que de los segundos,
porque sirven aquéllos para cargar las mieses que se conducen por
nuestros escabrosos caminos; pero éstos no son útiles más que para
algunos enfermos como yo, o para las mujeres, pues los habitantes
prefieren andar a pie, en lo cual hacen muy bien.

--Señor cura,--le dije,--estoy muy contento de oir a Vd., y me
parece admirable la rapidez con que Vd. ha cambiado la faz de estos
pobres lugares.

--La religión, señor capitán, la religión me ha servido de mucho para
hacer todo esto. Sin mi carácter religioso quizás no habría yo sido
escuchado ni comprendido. Verdad es que yo no he propuesto todas esas
reformas en nombre de Dios, ni fingiéndome inspirado por Él: mi dignidad
se opone a esta superchería; pero evidentemente mí carácter de sacerdote
y de cura, daba una autoridad a mis palabras, que los montañeses no
habrían encontrado en la boca de una persona de otra clase.

Además, ellos han tenido ocasión todos los días de conocer la sinceridad
de mis consejos, y esto me ha servido muchísimo para lograr mi principal
objeto, que es el de formar su carácter moral; porque yo no pierdo de
vista que soy, ante todo, el misionero evangélico. Sólo que yo comprendo
así mi cristiana misión: debo procurar el bien de mis semejantes por
todos los medios honrados; a ese fin debo invocar la religión de Jesús
como causa, para tener la civilización y la virtud como resultado
preciso. El Evangelio no sólo es la Buena Nueva bajo el sentido de la
conciencia religiosa y moral, sino también desde el punto de vista del
bienestar social. La bella y santa idea de la Fraternidad humana en
todas sus aplicaciones debe encontrar en el misionero evangélico su más
entusiasta propagandista; y así es como este apóstol logrará llevar a
los altares de un Dios de paz a un pueblo dócil, regenerado por el
trabajo y por la virtud, al campo y al taller, a un pueblo inspirado por
la idea religiosa que le ha impuesto, como una ley santa, la ley del
trabajo y de la hermandad.

--Señor cura,--volví a decir entusiasmado,--¡Vd. es un demócrata
verdadero!

El cura me miró sonriendo a la luz de la primera fogata que los alegres
vecinos habían encendido a la entrada del pueblo y que atizaban a la
sazón tres chicuelos.

--Demócrata o discípulo de Jesús, ¿no es acaso la misma cosa?...
me contestó.

--¡Oh! tiene Vd. razón, tiene Vd. razón; pero no es así como se piensa
allá en otras partes. ¡Dios mío! ¡qué bendita Navidad ésta que me ha
hecho encontrar lo que me había parecido un sueño de mi juventud
entusiasta!



[Footnote 1: #Saboya#, _Savoie_, a department of southeastern France.]

[Footnote 2: #Pirineos#, _Pyrenees_, mountains forming the boundary
between France and Spain.]

[Footnote 3: #Humboldt#, Friedrich Heinrich Alexander von (1769-1859),
a celebrated German scientist and explorer. The results of his American
journey were published under the title _Voyage in the Equinoctial
Regions of the New Continent_.]

[Footnote 4: #Bonpland#, Aimé (1773-1858), a French naturalist and
traveler who was with Humboldt in South America and Mexico.]

[Footnote 5: #tortilla#, in Mexico a thin round cake, made of meal and
water, flattened by tossing back and forth in the hands, and cooked on
hot stones.]

[Footnote 6: #hasta# is used to emphasize #ahora#.]

[Footnote 7: #pacholes#. _Pachol_ is not found in the dictionaries, but
its apparent meaning is _pod_.]



VIII


Pero los chicos, luego que vieron al cura, vinieron a saludarlo
alegremente, y luego corrieron al centro del pueblecillo gritando:

--¡El hermano cura! ¡el hermano cura!

--¡El hermano cura!--repetí yo con extrañeza;--¡qué raro! ¿Es así como
llaman aquí a su párroco?

--No, señor,--me respondió el sacerdote,--antes le llamaban aquí, como
en todas partes, el _señor cura_; pero a mí me desagrada esa fórmula,
demasiado altisonante, y he rogado a todos que me llamen el _hermano
cura_: esto me da mayor placer.

--Es Vd. completo. ¡Y yo que he venido llamando a Vd. el señor cura!

--Pues bien: está Vd. perdonado, con tal de que siga llamándome su
amigo nada más.

Yo apreté la mano de aquel hombre honrado y humilde, y me aparté un poco
para dejar a la gente, que había acudido a su encuentro, saludarlo a
todo su sabor... Los ancianos le abrazaban (pues se había bajado del
caballo) con ternura paternal, y él era quien los saludaba con
veneración; los hombres le hablaban como a un hermano, y los chicos como
a un maestro. En todos se notaba una afectuosa y sincera familiaridad.

Al llegar a su casita, que estaba, como es costumbre, junto a la
pequeña iglesia parroquial, y en lo que podía llamarse plaza, el
cura, enseñándome una bella casa grande, la más bella quizás del
pueblo, me dijo:

--¡Ahí tiene Vd. nuestra escuela!

Y como yo me mostrara[1] un poco admirado de verla tan bonita y aseada,
revelando luego que era el edificio predilecto de los vecinos, observé
en éstos, al felicitarlos, un sentimiento de justísimo orgullo. El más
viejo de los que estaban cerca, me dijo:

--Señor, es _él_ quien merece la enhorabuena; por _él_ la tenemos, y
por _él_ saben leer nuestros hijos. Cuando nosotros la levantamos,
aconsejados por él, y la concluimos, al verla tan nueva y tan linda, le
propusimos que se fuera a vivir en ella, porque le debemos muchos
beneficios, y que nos dejara el curato para la escuela, pero se enfadó
con nosotros y nos preguntó si él valía acaso más que los niños del
pueblo, y si necesitaba ocupar tantas piezas él solo. Nos avergonzamos
y conocimos nuestro disparate. Es muy bueno el hermano cura, ¿no le
parece a Vd.?

Yo fuí a abrazar al cura en silencio y más conmovido que nunca.

Entramos por fin en la casa del curato, que era pequeña y modesta, pero
muy aseada y embellecida con un jardincillo, provista de una cuadra y
de un corral. La gente se detuvo en la puerta. Adentro aguardaban al
cura el alcalde con algunos ancianos y algunas mujeres de edad. El cura
se quitó el sombrero delante del alcalde, dando así un ejemplo del
constante respeto que debe tenerse a la autoridad, emanada del pueblo;
saludó cariñosamente a las viejas vecinas, y entró conmigo y los
hombres a su saloncito, que no era más grande que un cuarto común. Pero
antes de entrar, una de las viejas, robusta y venerable vecina, que
revelaba en su semblante bondadoso una gran pena, detuvo al cura, y le
preguntó en voz baja:

--Hermano cura, ¿lo ha visto Vd. por fin? ¿Está más aliviado? ¿vendrá
esta noche?

--¡Ah! sí, Gertrudis,--respondió el cura;--se me olvidaba ... lo ví,
hablé con él, está triste, muy triste; pero vendrá, me lo ha prometido.

--Pues voy a avisárselo a Carmen para que se alegre,--replicó la
anciana... ¡si viera Vd. como ha llorado, hermano cura, temiendo que no
viniera! ¡Pobre muchacha!

--Que no tenga cuidado, Gertrudis, que no tenga cuidado.

--Aquí hay algo de amor, amigo mío,--me atreví a decir al cura.

--Sí,--me dijo éste con aire tranquilo:--ya lo sabrá Vd. esta noche: es
una pequeña novela de aldea, un idilio inocente como una flor de la
montaña; pero en el que se mezcla el sufrimiento que está atormentando
dos corazones. Vd. me ayudará a llevar a buen término el desenlace de
esa historia esta misma noche.

--¡Oh! con mucho gusto: nada podría halagar tanto mi corazón; también yo
he amado y he sufrido,--dije acordándome súbitamente de lo que había
olvidado durante tantas horas, merced a los recuerdos de Navidad y a la
conversación del cura.--¡Yo también llevo en el alma un mundo de
recuerdos y de penas! ¡Yo también he amado!--repetí.

--Es natural ... dijo también suspirando el cura, e inclinando con
melancolía su frente pensadora, surcada por arrugas precoces.

Aquello me puso silencioso, y así tomé asiento junto a un buen fuego que
ardía en la humilde chimenea del saloncito.



IX


Hasta[2] entonces pude examinar completamente la persona del cura.
Parecía tener como treinta y seis años; pero quizás sus enfermedades,
sus fatigas y sus penas eran causa de que en su semblante, franco y
notable por su belleza varonil, se advirtiese un no sé qué de triste,
que no alcanzaban a disipar ni la dulzura de su sonrisa, ni la
tranquilidad de su acento, hecho para conmover y para convencer.

Quizás yo me engaño en esto, y mi preocupación haya sido la que puso
para mis ojos, en la frente y en la mirada del cura, esa nube de
melancolía de que acabo de hablar.

Es que yo no puedo figurarme jamás a un pensador, sin suponerlo
desgraciado en el fondo. Para mí el talento elevado siempre es presa de
dolores íntimos, por más que ellos se oculten en los recónditos pliegues
de un carácter sereno. La energía moral, por victoriosa que salga de sus
luchas con los obstáculos de la suerte y con las pasiones de los
hombres, siempre queda herida de esa enfermedad incurable que se llama
la tristeza; enfermedad que no siempre conocemos, porque no nos es dado
contemplar a veces a los grandes caracteres en sus momentos de soledad,
cuando dejan descubierta el alma en la sombra del misterio.

El cura era indudablemente uno de esos personajes raros en el mundo, y
por eso yo no lo creía feliz. Hubiera sido imposible para mí, después de
haberlo escuchado, considerarlo como una de esas medianías que
encuentran motivos de dicha en todas partes.

Continuando mi examen, ví que era robusto, más bien por el ejercicio que
por la alimentación. Sus miembros eran musculosos, y su cuerpo, en
general, conservaba la ligereza de la juventud. Sobre todo, lo que
llamaba mi atención de una manera particular, era su frente de un
profeta, y que aun estaba coronada por espesos cabellos de un rubio
pálido; era la mirada tranquila y dulce de sus ojos azules, que parecían
estar contemplando siempre el mundo de lo ideal; era su nariz,
ligeramente aguileña, y que revelaba una gran firmeza de carácter. Todo
este conjunto de facciones acentuadas y de un aspecto extraordinario,
estaba corregido por una frecuente sonrisa, que apareciendo en unos
labios bermejos y ligeramente sombreados por la barba, y en unos dientes
blanquísimos, daba al semblante de aquel hombre un aire profundamente
simpático, pero netamente humano.

Su traje era modestísimo, casi pobre, y se limitaba a chaqueta,
chaleco y pantalón negros, de paño ordinario, sobre todo lo cual
vestía, quizás a causa de la estación, un sobretodo de paño más grueso
y del mismo color.

Cuando acabó de hablar con el alcalde, se levantó, y haciéndome una seña
me presentó a aquel honrado personaje, a quien no solamente saludé, sino
que, en cumplimiento de mis deberes militares, me presenté oficialmente,
habiéndome excusado él con suma bondad de la fórmula de presentación en
la casa municipal esa noche, aunque ofrecí poner en sus manos mi
pasaporte al día siguiente.

Después, el cura me presentó a un sujeto que había estado hablando con
él, juntamente con el alcalde, y cuya inteligente fisonomía me había
llamado ya la atención.

--El señor,--me dijo el cura,--es el preceptor del pueblo, de quien yo
soy ayudante; pero todavía más, amigo íntimo, hermano.

--Es mi maestro,--señor capitán,--se apresuró a añadir el preceptor.--Yo
le debo lo poco que sé; y le debo más, la vida.

--Chist....--replicó el cura;--Vd. es bueno y exagera los oficios de mi
amistad. Pero Vd. está fatigado, capitán, y preciso será tomar un
refrigerio, sea que quiera Vd. dormir, o bien acompañarnos en la cena de
Navidad. Yo no lo acompañaré a Vd., porque tengo que decir la _misa de
gallo_; ya sabe Vd., costumbres viejas, y que no encuentro inconveniente
en conservar, puesto que no son dañosas. Aquí no hay desórdenes a
propósito de la gran fiesta cristiana y de la misa. Nos alegramos como
verdaderos cristianos.

Guióme entonces el cura a un pequeño comedor, en el que también ardía un
agradable fuego, y allí nos acompañó al preceptor y a mí mientras que
tomábamos una merienda frugal, pues no quise privarme del placer de
hacer los honores a la tradicional cena de Navidad.

Después, dejándome reposar un rato, salió con el preceptor a preparar en
la iglesia todo lo necesario para el oficio.

Cuando volvió, me invitó a dar una vuelta por la placita, en que se
había reunido alguna gente en derredor de los tocadores de arpa, y al
amor de las hermosas hogueras de pino que se habían encendido de trecho
en trecho.

La plazoleta presentaba un aspecto de animación y de alegría que
producían una impresión grata. Los arpistas tocaban sonatas populares y
los mancebos bailaban con las muchachas del pueblo. Las vendedoras de
buñuelos y de bollos con miel y castañas confitadas, atraían a los
compradores con sus gritos frecuentes, mientras que los muchachos de la
escuela formaban grandes corros para cantar villancicos, acompañándose
de panderetas y pitos, delante de los pastores de las cercanías y demás
montañeses que habían acudido al pueblo para pasar la fiesta.

Nos acercamos al más grande de estos corros, y a la luz de la hoguera
pude ver rostros y personajes verdaderamente dignos de Belén, y que me
recordaron el hermoso cuadro del _Nacimiento de Jesús_, de nuestro
Cabrera[3], que decora la sacristía de Tasco[4]. En efecto, esas
cabezas rudas, morenas y enérgicamente acentuadas, con sus flotantes
cabelleras grises y sus largas barbas; esas sonrisas bonachonas y esos
brazos nervudos apoyándose en el cayado, parecen ser el modelo que
sirvió a nuestro famoso pintor para su _Adoración de los Pastores_. Y
junto a ellos, y haciendo contraste, las muchachas del pueblo con su
fisonomía dulce, sus mejillas sonrosadas y su traje pintoresco; y los
niños con su semblante alegre, sus carrillos hinchados para tocar los
pitos, o sus bracitos agitados tocando los panderos; todo aquello me
pareció un sueño de Navidad.

El cura notó mi curiosidad y me dijo:

--Esos hombres son en efecto pastores de las cercanías, y pastores
verdaderos, como los que aparecen en los idilios de Teócrito[5] y en las
Églogas de Virgilio[6] y de Garcilaso[7]. Hacen una vida enteramente
bucólica, y no vienen a poblado sino en las grandes fiestas, como la
presente. A pocas leguas de aquí están apacentándose hoy sus numerosos
rebaños, en los terrenos que les arriendan los pueblos cercanos. Estos
rebaños se llaman _haciendas flotantes_; pertenecen a ricos propietarios
de las ciudades, y muchas veces a un rico pastor que en persona viene a
cuidar su ganado. Estos hombres son dependientes de esas haciendas y
viven comúnmente en las majadas que establecen en las gargantas de la
sierra. Hoy han venido en mayor número, porque, como Vd. supondrá, la
Nochebuena es su fiesta de familia. Ellos traen también sus arpas de una
cuerda, sus zampoñas y sus tamboriles, y cantan con buena y robusta voz
sus villancicos en la iglesia, aquí en la plaza y en la cena que es
costumbre que dé el alcalde en su casa esta noche: justamente van a
cantar; óigalos Vd.

En efecto, los pastores se ponían de acuerdo con los muchachos para
cantar sus villancicos, y preludiaban en sus instrumentos. Uno de los
chicuelos cantaba un verso, y después los pastores y los demás
muchachos lo repetían acompañados de la zampoña, de la guitarra
montañesa y de los panderos.

He aquí los que recuerdo, y que son conocidísimos y se han transmitido
de padres a hijos durante cien generaciones:

      Pastores, venid, venid,
    Veréis lo que no habéis visto,
    En el portal de Belén,
    El nacimiento de Cristo.

      Los pastores daban saltos
    Y bailaban de contento,
    Al par que los angelitos
    Tocaban los instrumentos.

      Los pastores y zagalas
    Caminan hacia el portal,
    Llevando llenos de frutas
    El cesto y el delantal.

      Los pastores de Belén
    Todos juntos van por leña
    Para calentar al Niño
    Que nació la Nochebuena.

      La Virgen iba a Belén;
    Le dió el parto en el camino,
    Y entre la mula y el buey
    Nació el Cordero divino.

      A las doce de una noche,
    Que más feliz no se vió,
    Nació en un Ave-María
    Sin romper el alba, el Sol.

      Un pastor, comiendo sopas,
    En el aire divisó
    Un ángel que le decía:
    Ya ha nacido el Redentor.

      Todos le llevan al Niño;
    Yo no tengo que llevarle[8];
    Las alas del corazón
    Que le sirvan de pañales.

      Todos le llevan al Niño,
    Yo también le llevaré
    Una torta de manteca
    Y un jarro de blanca miel.

      Una pandereta suena,
    Yo no sé por dónde va,
    Camina para Belén
    Hasta llegar al portal.

      Al ruido que llevaba,
    El Santo José salió;
    No me despertéis al Niño[9],
    Que ahora poco se durmió.

Pero los siguientes, por su carácter melancólico, me agradaron mucho:

      Una gitana se acerca
    Al pie de la Virgen pura,
    Hincó la rodilla en tierra
    Y le dijo la ventura.

      Madre del Amor hermoso,
    Así le dice a María,
    A Egipto irás con el Niño
    Y José en tu compañía.

      Saldrás a la media noche,
    Ocultando al Sol divino;
    Pasaréis muchos trabajos
    Durante todo el camino.

      Os irá bien con mi gente[10],
    Os tratarán con cariño;
    Los ídolos, cuando entréis,
    Caerán al suelo rendidos.

      Mirando al Niño divino
    Le decía enternecida:
    ¡Cuánto tienes que pasar,
    Lucerito de mi vida!

      La cabeza de este Niño,
    Tan hermosa y agraciada,
    Luego la hemos de ver
    Con espinas traspasada.

      Las manitas de este Niño,
    Tan blancas y torneadas,
    Luego las hemos de ver
    En una cruz enclavadas.

      Los piececitos del Niño
    Tan chicos y sonrosados,
    Luego los hemos de ver
    Con un clavo taladrados.

      Andarás de monte en monte
    Haciendo mil maravillas,
    En uno sudarás sangre,
    En otro darás la vida.

      La más cruel de tus penas
    Te la predigo con llanto.
    Será que en tus redimidos,
    Señor, hallarás ingratos.

No parece sino que el poeta popular y desconocido que compuso este
villancico de la gitanilla, quiso, a propósito del Niño Jesús, encerrar
en una triste predicción la que ante la cuna de todos los niños puede
hacerse de los sufrimientos que los esperan en la vida.

Y después de versos tan melancólicos, los cantares concluyeron con éste
que lo era más aún:

      La Nochebuena se viene,
    La Nochebuena se va,
    Y nosotros nos iremos
    Y no volveremos más.

--Todos estos villancicos antiguos son de origen español,--dijo el
cura,--y yo advierto que la tradición los conserva aquí constantemente
como en mi país. Respetables por su antigüedad y por ser hijos de la
ternura cristiana, tal vez de una madre, poetisa desconocida del pueblo,
tal vez de un niño, tal vez de infelices ciegos, pero de seguro, de esos
trovadores obscuros que se pierden en el torbellino de los desgraciados,
yo los oigo siempre con cariño, porque me recuerdan mi infancia. Pero
desearía de buena gana que los substituyeran con otros más filosóficos,
más adecuados a nuestras ideas religiosas actuales, más propios para
inspirar en las masas, en esta noche, sentimientos no de una alegría o
de una ternura inútiles, sino de una caridad y una esperanza siempre
fecundas en la conciencia de los pueblos. Pero no hay quien se consagre
a esta hermosa poesía popular, tan sencilla como bella, y además sería
preciso que el pueblo la aceptase gustoso, para que se pudiera
generalizar y perpetuar.



[Footnote 1: #mostrara# has here the force of a preterite indicative
tense, as often in Old Spanish.]

[Footnote 2:#Hasta# here seems to have the force of _not until_ rather
than the positive form.]

[Footnote 3: #Cabrera#, a Mexican artist of Indian (Zapotec) parentage,
sometimes called the "Raphael of Mexico."]

[Footnote 4: #Tasco#, a city about 100 miles southwest of Mexico City.
José de la Borda, who made millions from the mines at Tasco, Zacatecas,
and Halpujahua, gave a million to the big church at Tasco.]

[Footnote 5: #Teócrito#, _Theocritus_, a famous Greek idyllic poet who
lived in the third century B.C.]

[Footnote 6: #Virgilio#, _Vergil_, a Latin poet who lived in the first
century B.C.]

[Footnote 7: #Garcilaso# de la Vega (1503-1536), a Spanish poet.]

[Footnote 8: #Todos ... llevarle#, _All are taking something to the
child; I have nothing to take him_.]

[Footnote 9: #2#. Spanish meter depends upon the number of syllables in
the line and upon the rhythmical distribution of accents. The lines here
are of eight syllables. In some cases, as in line 1, they may appear to
have only seven, but as the last syllable is accented it counts for two.
Spanish verse usually has:

(1) rhyme, or consonance (the vowels and consonants of the rhyming
syllables are identical), as in stanza 1, #visto ... Cristo#, or

(2) assonance (only the vowels are identical), as in stanza 6, se vió
... el Sol, and stanza 8, #llevarle ... pañales#.]

[Footnote 10: #Os ... gente#, _It will go well with you among
my people_.]



X


--Pero he ahí las once y media,--dijo el cura al oir el alegre repique
que anunciaba la _misa de gallo_.--Si Vd. gusta, nos dirigiremos a la
iglesia, que no tardará en llenarse de gente.

Así lo hicimos: el cura se separó de mí para ir a la sacristía a ponerse
sus vestidos sacerdotales. Yo penetré en la pequeña nave por la puerta
principal, y me acomodé en un rincón desde donde pude examinarlo todo.
El templo, en efecto, era pequeño como me lo había anunciado el cura:
era una verdadera capilla rústica, pero me agradó sobremanera. El techo
era de paja, pero las delgadas vigas que lo sostenían, colocadas
simétricamente, y el tejido de blancos juncos que adhería a ellas la
paja, estaba hecho con tal maestría por los montañeses, que presentaba
un aspecto verdaderamente artístico. Las paredes eran blancas y lisas, y
en las laterales, además de dos puertas de entrada, había una hilera de
grandes ventanas, todo lo cual proporcionaba la necesaria
ventilación....

       *       *       *       *       *

En la iglesia de aquel pueblecillo afortunado, y en presencia de aquel
cura virtuoso y esclarecido, comprendí de súbito que lo que yo había
creído difícil, largo y peligroso, no era sino fácil, breve y seguro,
siempre que un clero ilustrado ... viniese en ayuda del gobernante.

He ahí a un sacerdote que había realizado en tres años lo que la
autoridad civil sola no podrá realizar en medio siglo pacíficamente.
Allí veía yo una casa de oración ...; allí el espíritu, inspirado por la
piedad, podía elevarse, sin distracciones,... hacia el Creador para
darle gracias y para tributarle un homenaje de adoración.

La pequeña iglesia no contenía más altares que el que estaba en el
fondo, y que se hallaba a la sazón adornado con un Belén....

Las paredes, por todas partes, estaban lisas, y, entonces, los vecinos
las habían decorado profusamente con grandes ramas de pino y de
encina, con guirnaldas de flores y con bellas cortinas de heno,
salpicadas de escarcha.

Noté, además, que, contra el uso común de las iglesias mexicanas, en
ésta había bancos para los asistentes, bancos que entonces se habían
duplicado para que cupiese toda la concurrencia, de modo que ninguno de
los fieles se veía obligado a sentarse en el suelo sobre el frío
pavimento de ladrillo. Un órgano pequeño estaba colocado a la puerta de
entrada de la nave, y pulsado por un vecino, iba a acompañar los coros
de niños y de mancebos que allí se hallaban ya, esperando que comenzara
el oficio.

El altar mayor era sencillo y bello. Un poco más elevado que el
pavimento, lo dividía de éste un barandal de cantería pintado de blanco.
Seguía el altar, en el que ardían cuatro hermosos cirios sobre
candeleros de madera, y en el fondo estaba el _Nacimiento_, es decir, un
portalito rústico, con las imágenes, bastante bellas, de San José, de la
Virgen y del Niño Jesús, con sus indispensables mula y toro, y pequeños
corderos; todo rodeado de piedras llenas de musgo, de ramas de pino, de
encina, de parásitas muy vistosas, de heno y de escarcha, que es, como
se sabe, el adorno obligado de todo altar de Nochebuena.

Tanto este altar, como la iglesia toda, estaban bien iluminados con
candelabros, repartidos de trecho en trecho, y con dos lámparas
rústicas, pendientes de la techumbre.

A las doce, y al sonoro repique a vuelo de las campanas, y a los acentos
melodiosos del órgano, el oficio se comenzó. El cura, revestido con una
alba muy bella y una casulla modesta, y acompañado de dos acólitos
vestidos de blanco, comenzó la misa. El incienso, que era compuesto de
gomas olorosísimas que se recogían en los bosques de la tierra caliente,
comenzó a envolver con sus nubes el hermoso cuadro del altar; la voz del
sacerdote se elevó suave y dulce en medio del concurso, y el órgano
comenzó a acompañar las graves y melancólicas notas del canto llano, con
su acento sonoro y conmovedor.

Yo no había asistido a una misa desde mi juventud, y había perdido con
la costumbre de mi niñez la unción que inspiran los sentimientos de la
infancia, el ejemplo de piedad de los padres y la fe sencilla de los
primeros años.

Así es que había desdeñado después asistir a estas funciones, profesando
ya otras ideas y no hallando en mi alma la disposición que me hacía
amarlas en otro tiempo.

Pero entonces, allí, en presencia de un cuadro que me recordaba toda mi
niñez, viendo en el altar a un sacerdote digno y virtuoso, aspirando el
perfume de una religión pura y buena, juzgué digno aquel lugar de la
Divinidad; el recuerdo de la infancia volvió a mi memoria con su
dulcísimo prestigio, y con su cortejo de sentimientos inocentes; mi
espíritu desplegó sus alas en las regiones místicas de la oración, y
oré, como cuando era niño.

Parecía que me había rejuvenecido; y es que cuando uno se figura que
vuelven aquellos serenos días de la niñez, siente algo que hace revivir
las ilusiones perdidas, como sienten nueva vida las flores marchitas al
recibir de nuevo el rocío de la mañana.

       *       *       *       *       *

La misa, por lo demás, nada tuvo de particular para mí. Los pastores
cantaron nuevos villancicos, alternando con los coros de niños que
acompañaba el órgano.

El cura, una vez concluido el oficio, vino a hacer en lengua vulgar[1],
delante del concurso, la narración sencilla del Evangelio sobre el
nacimiento de Jesús. Supo acompañarla de algunas reflexiones
consoladoras y elocuentes, sirviéndole siempre de tema la fraternidad
humana y la caridad, y se alejó del presbiterio, dejando conmovidos a
sus oyentes.

El pueblo salió de la iglesia, y un gran número de personas se dirigió a
la casa del alcalde. Yo me dirigí también allá con el cura.



[Footnote 1: #lengua vulgar#, i.e., Spanish, since the Mass is sung
in Latin.]



XI


La casa del alcalde era amplia, hermosa e indicaba el bienestar de su
dueño. En el patio, rodeado de rústicos corredores, y plantado de
castaños y nogales, se habían extendido numerosas esteras. Para los
ancianos y enfermos se había reservado el lugar que estaba al abrigo del
frío, y para los demás se había destinado la parte despejada del patio,
en el centro del cual ardía una hermosa hoguera. Allí la gente robusta
de la montaña podía cenar alegremente, teniendo por toldo el bellísimo
cielo de invierno, que ostentaba a la sazón, en su fondo obscuro y
sereno, su ejército infinito de estrellas.

La casa estaba coquetamente decorada con el adorno propio del día. El
heno colgaba de los árboles, entonces despojados de hojas, se enredaba
en las columnas de madera de los corredores, formaba cortinas en las
puertas, se tendía como alfombra en el patio, y cubría casi enteramente
las rústicas mesas. Tal adorno es el favorito en estas fiestas del
invierno en todas partes. Parece que la poética imaginación popular lo
escoge de preferencia en semejantes días para representar con él las
últimas pompas de la vegetación. El heno representa la vejez del año,
como las rosas representan su juventud.

El alcalde, honrado y buen anciano, padre de una numerosa familia,
labrador acomodado del pueblo, presidía la cena, como un patriarca de
los antiguos tiempos. Junto a él nos sentábamos nosotros, es decir, el
cura, el maestro de escuela y yo.

La cena fué abundante y sana. Algunos pescados, algunos pavos, la
tradicional ensalada de frutas, a las que da color el rojo betabel,
algunos dulces, un _puding_ hecho con harina de trigo, de maíz y pasas,
y todo acompañado con el famoso y blanco pan del pueblo, he ahí lo que
constituyó ese banquete, tan variado en otras partes. Se repartió algún
vino; los pastores tomaron una copa de aguardiente a la salud del
alcalde y del cura, y a mí me obsequiaron con una botella de Jerez seco,
muy regular para aquellos rumbos.

Concluida que fué la cena, el maestro de escuela llamó por su nombre a
uno de los niños, sus alumnos, y le indicó que recitara el romance de
Navidad que había aprendido ese año. El niño fué a tomar lugar en medio
de la concurrencia, y con gran despejo y buena declamación, recitó el
romance....

Todos aplaudieron al niño; el cura me preguntó:

--¿Conoce Vd. ese romance, capitán?

--Francamente, no; pero me agrada por su fluidez, por su corrección, y
por sus imágenes risueñas y deliciosas.

--Es del famoso Lope de Vega[1], capitán. Yo desde hace tres años he
hecho que uno de los chicos de la escuela recite, después del banquete
de esta noche, una de estas buenas composiciones poéticas españolas, en
lugar de los malísimos versos que había costumbre de recitar y que se
tomaban de los cuadernitos que imprimen en México y que vienen a vender
por aquí los mercaderes ambulantes.... De este modo, los niños van
enriqueciendo su memoria con buenas piezas, que se hacen después
populares, y se ejercitan en la declamación, dirigidos por mi amigo y su
maestro, que es muy hábil en ella.

--Señor,--respondió el maestro de escuela, dirigiéndose a mí,--ya he
dicho a Vd. que todo lo que sé, lo debo al hermano cura; y ahora
añadiré, porque es para mí muy grato recordarlo esta noche, que hoy hace
justamente tres años.... Permítame Vd., hermano, que yo lo refiera; se
lo ruego a Vd.,--añadió, contestando al cura que le pedía se
callase:--hoy hace tres años que iba yo a ser víctima del fanatismo. Era
yo un infeliz preceptor de un pueblo cercano, que habiendo recibido una
educación imperfecta, me dediqué sin embargo, por necesidad, a la
enseñanza primaria, recibiendo en cambio una mezquina retribución de
doce pesos. Servía yo, además, de notario al cura y de secretario al
alcalde, y trabajaba mucho. Pero en las horas de descanso procuraba yo
ilustrar mi pobre espíritu con útiles lecturas que me proporcionaba
encargando libros o adquiriéndolos de los viajeros que solían pasar, y
que, mirando mi afición, me regalaban algunos que traían por casualidad.
De este modo pasé catorce años; y como es natural, a fuerza de
perseverancia, llegué a reunir algunos conocimientos, que por
imperfectos que fuesen me hicieron superior a los vecinos del lugar, que
me escuchaban siempre con atención y a veces con simpatía y participando
de mis opiniones. Entonces acertó a llegar de cura a este pueblo un
clérigo ... que desaprobó mi método de enseñanza; me ordenó suspender
las clases ... y acabó por querer también asesorar a la autoridad
municipal en todos sus asuntos, ... y tanto, que con motivo de las
nuevas leyes dadas por el gobierno liberal, predicó la desobediencia y
aun se puso de acuerdo con las partidas de rebeldes que por ese rumbo
aparecieron luchando contra la _Constitución._ Yo entonces creí
conveniente advertir a la autoridad el peligro que había en escuchar las
sugestiones del cura, y me manifesté opuesto a sujetarme a sus órdenes
en cuanto a la enseñanza de mis niños... Hablé sobre ello a los vecinos,
pero el cura había trabajado con habilidad en la conciencia de esos
infelices, y haciendo mérito de varias opiniones mías ... me presentó
como un hereje, como un maldito de Dios y como un hombre abominable. Yo
nada pude hacer para contrarrestar aquella hostilidad; las autoridades
no me sostenían, ... y me resigné a los peligros que me traía mi
independencia de carácter. No aguardé mucho tiempo. Al llegar la
Nochebuena de hace tres años, el pueblo, embriagado y excitado ... se
dirigió a mi casa, me sacó de ella y me llevó a una barranca cercana a
esta población para matarme. ¡Figúrese Vd. la aflicción de mi mujer y de
mis hijos! Pero el más grandecito de ellos, iluminado por una idea
feliz, corrió a este pueblo, donde hacía poco había llegado el hermano
cura aquí presente y que me había dado muestras de amistad las diversas
veces que había ido a ver mi escuela. Mi hijo le avisó del peligro que
yo corría, y no se necesitó más; vino a salvarme. En manos de aquellos
furiosos caminaba yo maniatado, y ya había llegado a la barranca con el
corazón presa de una angustia espantosa por mi familia; ya aquellos
hombres, ebrios y engañados se precipitaban a darme la muerte por hereje
y maldito, cuando se detuvieron llenos de un terror y de un respeto sólo
comparables a su ferocidad. Iba a amanecer, y la indecisa luz de la
madrugada alumbraba aquel cuadro de muerte, cuando de súbito se apareció
en lo alto de una pequeña colina cercana un sacerdote, vestido de negro,
que hacía señas y que se acercaba al grupo apresuradamente. Seguíanle
este mismo señor alcalde, que entonces lo era también, y un gran grupo
de vecinos. El hermano cura llegó, se encaró con mis verdugos y les
preguntó porqué iban a matarme.

--Por hereje, señor cura, le respondieron: este hombre no cree en Dios,
ni es cristiano, ni va a misa, ni respeta a nuestros santos, y es
enemigo del _padrecito_ de nuestro pueblo....

Ya supondrá Vd., capitán, lo que el hermano cura les diría. Su voz
indignada, pero tranquila, resonaba en aquel momento como una voz del
cielo. Les echó en cara su crimen; los humilló; los hizo temblar; los
convenció, y los obligó a ponerse de rodillas para pedir perdón por su
delito. Yo creo que temían que un rayo los redujera a cenizas. Se
apresuraron a desatarme; me entregaron libre al cura, quien me abrazó
llorando de emoción; vinieron a suplicarme que los perdonara y en ese
momento apareció mi infeliz mujer, jadeando de fatiga, gritando y
mostrando en sus brazos a mi hijo más pequeño, implorando piedad para
mí. Al verme libre; al ver a un cura, a quien reconoció desde luego, lo
comprendió todo: corrió a mis brazos, y no pudiendo más, perdió el
sentido. Aquella gente estaba atónita; el hermano cura que había
recibido en sus brazos a mi pequeña criatura, lloraba en silencio, y
todo el mundo se había arrodillado. En ese momento salió el sol, y
parecía que Dios fijaba en nosotros su mirada inmensa.

¡Ah, señor capitán! ¡cómo olvidar semejante noche!! La tengo grabada en
el alma de una manera constante; y si alguna vez he creído ver la
sublime imagen de Jesucristo sobre la tierra, ha sido ésa, en que el
hermano cura me salvó a mí de la muerte, a toda una familia infeliz de
la orfandad, y a aquellos desgraciados fanáticos del infierno de los
remordimientos.

--Y nosotros,--dijo el alcalde, llorando con una voz conmovida pero
resuelta, y dirigiéndose al concurso que escuchaba enternecido;
--nosotros allí mismo hemos jurado no permitir jamás, aun a costa de
nuestras vidas, que se mate a nadie: no digo a un inocente, pero ni a
un criminal, ni a un salteador, ni a un asesino. El hermano cura nos
convenció para siempre de que los hombres no tenemos derecho de privar
de la vida a ninguno de nuestros semejantes; de manera que si la ley
manda ajusticiar a alguno de sus delitos, que ella lo haga, pero fuera
de nuestro pueblo: aquí hemos de procurar que nunca se haga tal cosa,
porque el pueblo se mancharía; y para no vernos en esa vergüenza y en
ese conflicto, lo que tenemos que hacer es ser honrados siempre.
--¡Siempre! ¡siempre! resonó por todas partes, pronunciado hasta por la
voz de los niños.

El cura me apretaba la mano fuertemente, y yo besé la suya, que regué
con unas lágrimas que hacía años no había podido derramar.

Cuando hubo pasado aquel momento de profunda emoción, el cura se
apresuró a presentarme a dos personas respetabilísimas, sentadas cerca
de nosotros y que no habían sido las que menos se conmovieran con el
relato del maestro de escuela. Estas dos personas eran un anciano
vestido pobremente de estatura pequeña, pero en cuyo semblante, en que
podían descubrirse todos los signos de la raza indígena pura, había un
no sé qué que inspiraba profundo respeto. La mirada era humilde y
serena; estaba casi ciego, y la melancolía del indio parecía de tal
manera característica a ese rostro, que se hubiera dicho que jamás una
sonrisa había podido iluminarlo.

Los cabellos del anciano eran negros, largos y lustrosos, a pesar de la
edad; la frente elevada y pensativa; la nariz aguileña; la barba
poquísima y la boca severa. El tipo, en fin, era el del habitante
antiguo de aquellos lugares, no mezclado para nada con la raza
conquistadora. Llamábanle el tío Francisco. Era el modelo de los esposos
y de los padres de familia. Había sido acomodado en su juventud; y
aunque ciego después y combatido por la más grande miseria, había
opuesto a estas dos calamidades tal resignación, tal fuerza de espíritu
y tal constancia en el trabajo, que se había hecho notable entre los
montañeses, quienes le señalaban como el modelo del varón fuerte. La
rectitud de su conciencia, y su instrucción no vulgar entre aquellas
gentes, así como su piedad acrisolada, le habían hecho el consultor nato
del pueblo, y a tal punto se llevaba el respeto por sus decisiones, que
se tenía por inapelable el fallo que pronunciaba el tío Francisco en las
cuestiones sometidas a su arbitraje patriarcal. No pocas veces las
autoridades acudían a él en las graves dificultades que se les ofrecían;
y su pobre cabaña en la que se abrigaba su numerosa familia, sujeta casi
siempre a grandes privaciones, estaba enriquecida por la virtud y
santificada por el respeto popular. El anciano indígena era el único,
antes de la llegada del cura, que dirimía las controversias sobre
tierras, a quien se llevaban las quejas de las familias, de consultas
sobre matrimonios y sobre asuntos _de conciencia_, y jamás un vecino
tuvo que lamentarse de su decisión, siempre basada en un riguroso
principio de justicia. Después de la llegada del cura, éste había
hallado en el tío Francisco su más eficaz auxiliar en las mejoras
introducidas en el pueblo, así como su más decidido y virtuoso amigo. En
cambio, el patriarca montañés profesaba al cura un cariño y una
admiración extraordinarios, gustaba mucho de oirle hablar sobre
religión, y se consolaba en las penas que le ocasionaban su ceguera y su
pobreza, escuchando las dulces y santas palabras del joven sacerdote.

La otra persona era la mujer del tío Francisco, una virtuosísima
anciana, indígena también y tan resignada, tan llena de piedad como su
marido, a cuyas virtudes añadía las de un corazón tan lleno de bondad,
de una laboriosidad tan extremada, de una ternura maternal tan ejemplar
y de una caridad tan ardiente, que hacían de aquella singular matrona
una santa, un ángel. El pueblo entero la reputaba como su joya más
preciada, y tiempo hacía que su nombre se pronunciaba en aquellos
lugares como el nombre de un genio benéfico. Se llamaba la tía Juana, y
tenía siete hijos.

El cura, que me daba todos estos informes, me decía:

--No conocí a mi virtuosa madre; pero tengo la ilusión de que debió
parecerse a esta señora en el carácter, y de que si hubiera vivido
habría tenido la misma serena y santa vejez que me hace ver en derredor
de esa cabeza venerable una especie de aureola. Note Vd. ¡qué dulzura de
mirada, qué corazón tan puro revela esa sonrisa! ¡qué alegría y
resignación en medio de la miseria y de las espantosas privaciones que
parecen perseguir a estos dos ancianos! Y esta pobre mujer, envejecida
más por los trabajos y las enfermedades que por la edad, flaca y pálida
ahora, fue una joven dotada de esa gracia sencilla y humilde de las
montañesas de este rumbo, y que ellas conservan, como Vd. ha podido ver,
cuando no la destruyen los trabajos, las penas y las lágrimas.

Sin embargo, el cielo, que ha querido afligir a estos desventurados y
virtuosos viejos con tantas pruebas, les reserva una esperanza. Su hijo
mayor está estudiando en un colegio, hace tiempo; y como el muchacho se
halla dotado de una energía de voluntad verdaderamente extraordinaria,
a pesar de los obstáculos de la miseria y del desamparo en que comenzó
sus estudios, pronto podrá ver el resultado de sus afanes y traer al
seno de su familia la ventura, tan largo tiempo esperada por sus
padres. Tan dulce confianza alegra los días de esa familia infeliz,
digna de mejor suerte.

Al acabar de decirme esto el cura, se acercó a él la misma señora de
edad que lo había llamado aparte e iba hablándole cuando llegamos al
pueblo. Iba seguida de una joven hermosísima, la más hermosa tal vez de
la aldea. La examiné con tanta atención, cuanto que la suponía, como era
cierto, la heroína de la historia de amor que iba a desenlazarse esa
noche, según me anunció el cura.

Tenía como veinte años, y era alta, blanca, gallarda y esbelta como un
junco de sus montañas. Vestía una finísima camisa adornada con encajes,
según el estilo del país, enaguas de seda de color obscuro; llevaba una
pañoleta de seda encarnada sobre el pecho, y se envolvía en un rebozo
fino, de seda también, con larguísimos flecos morados. Llevaba, además,
pendientes de oro; adornaba su cuello con una sarta de corales y
calzaba zapatos de seda muy bonitos. Revelaba, en fin, a la joven
labradora, hija de padres acomodados. Este traje gracioso de la virgen
montañesa la hizo más bella a mis ojos, y me la representó por un
instante como la Ruth del idilio bíblico, o como la esposa del _Cantar
de los Cantares_[2].

La joven bajaba a la sazón los ojos, e inclinaba el semblante llena de
rubor; pero cuando lo alzó para saludarnos, pude admirar sus ojos
negros, aterciopelados y que velaban largas pestañas, así como sus
mejillas color de rosa, su nariz fina y sus labios rojos y frescos. ¡Era
muy linda!

¿Qué penas podría tener aquella encantadora montañesa? Pronto iba a
saberlo, y a fe que estaba lleno de curiosidad.

La señora mayor se acercó al cura y le dijo:

--Hermano, Vd. nos había prometido que Pablo vendría... ¡y no ha
venido!--La señora concluyó esta frase con la más grande aflicción.

--Sí: ¡no ha venido!--repitió la joven, y dos gruesas lágrimas rodaron
por sus mejillas.

Pero el cura se apresuró a responderles.

--Hijas mías, yo he hecho lo posible, y tenía su palabra; pero ¿acaso no
está entre los muchachos?

--No, señor, no está,--replicó la joven;--ya lo he buscado con los ojos
y no lo veo.

--Pero, Carmen, hija,--añadió el alcalde,--no te apesadumbres, si el
hermano cura te responde, tu hablarás con Pablo.

--Sí, tío; pero me había dicho que sería hoy, y lo deseaba yo, porque
Vd. recuerda que hoy hace tres años que se lo llevaron, y como me cree
culpable, deseaba yo en este día pedirle perdón... ¡Harto ha padecido el
pobrecito!

--Amigo mío,--dije yo al cura,--¿podría Vd. decirme qué pena aflige a
esta hermosa niña y por qué desea ver a esa persona? Vd. me había
prometido contarme esto, y mi curiosidad está impaciente.

--¡Oh! es muy fácil,--contestó el sacerdote,--y no creo que ellas se
incomoden. Se trata de una historia muy sencilla, y que referiré a Vd.
en dos palabras, porque la sé por esta muchacha y por el mancebo en
cuestión. Siéntense Vds., hijas mías, mientras refiero estas cosas al
señor capitán,--añadió el cura, dirigiéndose a la señora y a Carmen,
quienes tomaron un asiento junto al alcalde.

--Pablo era un joven huérfano de este pueblo, y desde su niñez había
quedado a cargo de una tía muy anciana, que murió hace cuatro años. El
muchacho era trabajador, valiente, audaz y simpático, y por eso lo
querían los muchachos del pueblo; pero él se enamoró perdidamente de
esta niña Carmen, que es la sobrina del señor alcalde, y una de las
jóvenes mas virtuosas de toda la comarca.

Carmen no correspondió al afecto de Pablo, sea por que su educación,
extremadamente recatada, la hiciese muy tímida todavía para los asuntos
amorosos, sea, lo que yo creo más probable, que la asustaba la ligereza
de carácter del joven, muy dado a galanteos, y que había ya tenido
varias novias a quienes había dejado por los más ligeros motivos.

Pero la esquivez de Carmen no hizo más que avivar el amor de Pablo, ya
bastante profundo, y que él ni podía ni trataba de dominar.

Seguía a la muchacha por todas partes, aunque sin asediarla con
importunas manifestaciones. Recogía las más exquisitas y bellas flores
de la montaña, y venía a colocarlas todas las mañanas en la puerta de la
casa de Carmen, quien se encontraba al levantarse con estos hermosos
ramilletes, adivinando por supuesto qué mano los había colocado allí.
Pero todo era en vano: Carmen permanecía esquiva y aun aparentaba no
comprender que ella era el objeto de la pasión del joven. Éste, al cabo
de algún tiempo de inútil afán, se apesadumbró, y quizás para olvidar,
tomó un mal camino, muy mal camino.

Abandonó el trabajo, contentóse con ganar lo suficiente para alimentarse
y se entregó a la bebida y al desorden. Desde entonces aquel muchacho
tan juicioso antes, tan laborioso, y a quien no se le podía echar en
cara más que ser algo ligero, se convirtió en un perdido. Perezoso,
afecto a la embriaguez, irascible, camorrista y valiente como era,
comenzó a turbar con frecuencia la paz de este pueblo, tan tranquilo
siempre, y no pocas veces, con sus escándalos y pendencias, puso en
alarma a los habitantes y dió que hacer a sus autoridades. En fin, era
insufrible, y naturalmente se atrajo la malevolencia de los vecinos, y
con ella la frialdad, mayor todavía, de Carmen, que si compadecía su
suerte, no daba muestras ningunas de interesarse por cambiarla,
otorgándole su cariño.


Por aquellos días justamente llegué al pueblo, y como es de suponerse,
procuré conocer a los vecinos todos. El señor alcalde presente, que lo
era entonces también, me dió los más verídicos informes, y desde luego
me alegré mucho de no encontrarme sino con buenas gentes, entre quienes,
por sus buenas costumbres, no tendría trabajo en realizar mis
pensamientos. Pero el alcalde, aunque con el mayor pesar, me dijo que no
tenía más que un mal informe que añadir a los buenos que me había
comunicado, y era sobre un muchacho huérfano, antes trabajador y
juicioso, pero entonces muy perdido, y que además estaba causando al
pueblo el grave mal de arrastrar a otros muchachos de su edad por el
camino del vicio. Respondí al alcalde que ese pobre joven corría de mi
cuenta, y que procuraría traerlo a la razón.

En efecto, lo hice llamar, lo traté con amistad, le dí excelentes
consejos; él se conmovió de verse tratado así; pero me contestó que su
mal no tenía remedio, y que había resuelto mejor desterrarse para no
seguir siendo el blanco de los odios del pueblo; pero que era difícil
para él cambiar de conducta.

La obstinación de Pablo, cuyo origen comprendía yo, me causó pena,
porque me reveló un carácter apasionado y enérgico, en el que la
contrariedad, lejos de estimularle, le causaba desaliento, y en el que
el desaliento producía la desesperación. Fueron, pues, vanos mis
esfuerzos.

Yo sabía muy bien lo que Pablo necesitaba para volver a ser lo que había
sido. La esperanza en su amor habría hecho lo que no podía hacer la
exhortación más elocuente; pero esta esperanza no se le concedía, ni era
fácil que se le concediese, pues cada día que pasaba Carmen se mostraba
más severa con él, a lo que se agregaba que la señora madre de ella y el
alcalde su tío no cesaban de abominar la conducta del muchacho, y decían
frecuentemente que primero querían ver muerta a su hija y sobrina, que
saber que ella le profesaba el menor cariño.

Además, como los mancebos más acomodados del pueblo deseaban casarse con
Carmen, y sólo los contenía para hacer sus propuestas el miedo que
tenían a Pablo, cuyo valor era conocido y cuya desesperación le hacía
capaz de cualquiera locura, se hacía urgente tomar una providencia para
desembarazarse de un sujeto tan pernicioso.

Pronto se presentó una oportunidad para realizar este deseo de los
deudos de Carmen. Había estallado la guerra civil, y el gobierno había
pedido a los distritos de este Estado un cierto número de reclutas para
formar nuevos batallones. Los prefectos los pidieron a su vez a los
pueblos, y como éste es pequeño, su gente muy honrada y laboriosa, la
autoridad sólo exigió al alcalde que le mandase a los vagos y viciosos.
Ya conoce Vd. la costumbre de tener el servicio de las armas como una
pena, y de condenar a él a la gente perdida. Es una desgracia.

--Y muy grande,--respondí,--semejante costumbre es nociva, y yo deseo
que concluya cuanto antes esta guerra, para que el legislador escoja una
manera de formar nuestro ejército sobre bases más conformes con nuestra
dignidad y con nuestro sistema republicano.

--Pues bien,--continuó el cura.--Por aquellos días, la antevíspera de la
Nochebuena, se presentó aquí un oficial con una partida de tropa, con el
objeto de llevarse a sus reclutas. El pueblo se conmovió, temiendo que
fueran a diezmarse las familias, los jóvenes se ocultaron y las mujeres
lloraban. Pero el alcalde tranquilizó a todos diciendo que el prefecto
le daba facultad para no entregar más que a los viciosos, y que no
habiendo en el lugar más que uno, que era Pablo, ése sería condenado al
servicio de las armas. E inmediatamente mandó aprehenderlo y entregarlo
al oficial.

Dióme tristeza la disposición del alcalde cuando la supe, pero no era
posible evitarla ya, y además la aprehensión de Pablo era el pararrayos
que salvaba a los demás jóvenes del pueblo.

Algunas gentes compadecieron al pobre muchacho; pero ninguno se atrevió
a abogar por su libertad, y el oficial lo recibió preso.

Parece que Pablo, en la noche del día 23, burlando la vigilancia de sus
custodios, y merced a su conocimiento del lugar y a su agilidad
montañesa, pudo escaparse de su prisión, que era la casa municipal,
donde la tropa se había acuartelado, y corrió a la casa de Carmen: llamó
a ésta y a la madre, que asustadas, acudieron a la puerta a saber qué
quería. Pablo dijo a la joven, que así como había venido a hablarla,
podía muy bien huir a las montañas; pero que deseaba saber, ya en esos
momentos muy graves para él, si no podía abrigar esperanza ninguna de
ser correspondido, pues en este caso se resignaría a su suerte, e iría a
buscar la muerte en la guerra; y si sintiendo por él algún cariño
Carmen, se lo decía, se escaparía inmediatamente, procuraría cambiar de
conducta y se haría digno de ella.

Carmen reflexionó un momento, habló con la madre y respondió, aunque con
pesar, al joven, que no podía engañarlo; que no debía tener ninguna
esperanza de ser correspondido; que sus parientes lo aborrecían, y que
ella no había de querer darles una pesadumbre reteniéndolo,
particularmente cuando no tenía confianza en sus promesas de reformarse,
porque ya era tarde para pensar en ello. Así es que sentía mucho su
suerte, pero que no estaba en su mano evitarla.

Oyendo esto, Pablo se quedó abatido, dijo adiós a Carmen, y se alejó
lentamente para volver a su prisión.

--¡Ay! Así fué,--dijo Carmen sollozando;--yo tuve la culpa ... de todo
lo que ha padecido....

--Pero, hija,--replicó la señora;--si entonces era tan malo....

--Al día siguiente,--continuó el cura,--a las ocho de la mañana, el
oficial salió con su partida de tropa, batiendo marcha y llevando entre
filas y atado al pobre muchacho, que inclinaba la frente entristecido,
al ver que las gentes salían a mirarlo.

--¡Adiós, Pablo! ... repetían las mujeres y los niños asomándose a la
puerta de sus cabañas; pero él no oyó la voz querida ni vió el semblante
de Carmen entre aquellos curiosos.

En la noche de ese día 24 se hizo la función de Nochebuena, y se
dispuso la cena en este mismo lugar; pero habiendo comenzado muy
alegre, se concluyó tristemente, porque al llegar la hora de la
alegría, del baile y del bullicio, todo el mundo echó de menos al
alegre muchacho, que aunque vicioso, era el alma, por su humor ligero,
de las fiestas del pueblo.

--¡Ay! ¡pobrecito de Pablo! ¿En dónde estará a estas
horas?--preguntó alguien.

--¡En dónde ha de estar!--respondió otro ...--en la cárcel del pueblo
cercano; o bien desvelado por el frío, y bien amarrado, en el monte
donde hizo jornada la tropa.

No bien hubo oído Carmen estas palabras, cuando no pudo más y rompió a
llorar. Se había estado conteniendo con mucha pena, y entonces no pudo
dominarse. Esto causó mucha sorpresa, porque era sabido que no quería
a Pablo, de modo que aquel llanto hizo pensar a todos, que aunque la
muchacha le mostraba aversión por sus desórdenes, en el fondo lo
quería algo.

El señor alcalde se enfadó, lo mismo que la señora, y se retiraron,
concluyéndose en seguida la cena de esa manera tan triste.

Han pasado ya tres años. No volvimos a tener noticias de Pablo, hasta
hace cinco meses, en que volvió a aparecer en el pueblo; se presentó al
alcalde enseñando su pasaporte y su licencia absoluta, y pidiendo
permiso para vivir y trabajar en un lugar de la montaña, a seis leguas
de aquí. En dos años se había operado un gran cambio en el carácter, y
aun en el físico de Pablo. Había servido de soldado, se había
distinguido entre sus compañeros por su valor, su honradez y su
instrucción militar, de modo que había llegado hasta ser oficial en tan
poco tiempo. Pero habiendo recibido muchas heridas en sus campañas,
heridas de las que todavía sufre, pidió su licencia para retirarse a
descansar de los trabajos de la guerra, y sus jefes se la concedieron
con muchas recomendaciones.

Pablo no tardó más que algunas horas en el pueblo, cambió su traje
militar por el del labrador montañés, compró algunas provisiones e
instrumentos de labranza, y partió a su montaña sin ver a nadie, ni a
Carmen, ni a mí. Retirado a aquel lugar, comenzó a llevar una vida de
Róbinson[3]. Escogió la parte más agreste de las montañas; construyó
una choza, desmotó el terreno, y haciendo algunas excursiones a las
aldeas cercanas, se proporcionó semillas y cuanto se necesitaba para sus
proyectos.

Sus viajes de soldado por el centro de la República le han sido muy
útiles. Ha aprovechado algunas ideas sobre la agricultura y
horticultura, y las ha puesto en práctica aquí con tal éxito, que da
gusto ver su _roza_, como él la llama humildemente. No, no es una simple
_roza_ aquélla, sino una hermosa plantación de mucho porvenir. Está muy
naciente aún; pero ya promete bastante. Sus árboles frutales son
exquisitos, su pequeña siembra de maíz, de trigo, de chícharo y de
lenteja, le ha producido de luego a luego una cosecha regular. Merced a
él, hemos podido gustar fresas, como las más sabrosas del centro, pues
las cultiva en abundancia, y no parece extraño a la afición a las
flores, pues él ha sembrado por todas partes violetas, como las de
México[4] (y no inodoras como las de aquí), pervincas, mosquetas,
malvarosas, además de todas las flores aromáticas y raras de nuestra
sierra. Ha plantado un pequeño viñedo, y a él he encargado precisamente
de cuidar mis moreras nacientes y que están colocadas en otro lugar más
a propósito por su temperatura. En suma, es infatigable en sus tareas,
parece poseído por una especie de fiebre de trabajo. Se diría que desea
demostrar al pueblo que lo arrojó de su seno por su conducta, que no
merecía aquella ignominia, y que en su mano estaba volver al buen
camino, si la persona a quien había hecho tal promesa hubiera dado
crédito a sus palabras.

Los pastores de los numerosos rebaños que pastan en estas cercanías,
como he dicho a Vd., lo adoran, porque apenas se ha sentido la presencia
de una fiera en tal o cual lugar, por los daños que hace, cuando Pablo
se pone voluntariamente en su persecución y no descansa hasta no traerla
muerta a la majada misma que sirve de centro al rebaño perjudicado. Y
Pablo no acepta jamás la gratificación que es costumbre dar a los otros
cazadores de fieras dañinas, sino que después de haber traído muertos al
tigre, al lobo o al leopardo, o de haber avisado a los pastores en qué
lugar queda tendido, se retira sin hablar más. Esta singularidad de
carácter, junta a su rara generosidad y a su valor temerario, han
acabado por granjearle el cariño de todo el mundo; sólo que nadie puede
expresárselo como quisiera, porque Pablo huye de las gentes, pasa los
días en una taciturnidad sombría; y a pesar de que padece mucho todavía
a causa de sus heridas, a nadie acude para curarse limitándose a pedir a
los labradores montañeses o a los aldeanos que pasan, algunas
provisiones a cambio del producto de su plantación. Cerca de ésta tiene
su pequeña cabaña, rodeada de rocas que él ha cubierto con musgo y
flores: allí vive como un ermita o como un salvaje, trabajando durante
el día, leyendo algunos libros en algunos ratos, de noche, y siempre
combatido por una tristeza tenaz.

Conmovido yo por semejante situación, he ido a verlo algunas veces. Él
me espera, me obsequia, me escucha, pero se resiste siempre a venir al
pueblo. Un día, en que supe que estaba postrado y sufriendo a
consecuencia de sus heridas y de la entrada del invierno, quise llevar
conmigo a la señora madre de Carmen para que esto le sirviese de
consuelo; pero él apenas nos divisó a lo lejos, huyó a lo más escabroso
y escondido de la sierra, y no pudimos hacer otra cosa que dejarle
algunas medicinas y provisiones, retirándonos llenos de sentimiento por
no haberle visto.

--Pero ese muchacho,--interrumpí,--va a acabar por volverse loco,
llevando semejante vida, parecida a la que hacía Amadís;[5] es preciso
sacarlo de ella.

--Indudablemente,--contestó el cura,--eso mismo he pensado yo y he
puesto los medios para que termine. Vd. habrá comprendido cuál debía ser
el único eficaz, porque a mí no se me oculta que Pablo ha seguido amando
a esta muchacha, con más fuerza cada día; sólo que, altivo por carácter,
y resentido en lo profundo de su alma por lo que había pasado, no puede
ya pensar en el objeto de su cariño sin que la sombra de sus recuerdos
venga luego a renovar la herida y a engendrarle esa desesperación que se
ha convertido en una peligrosa melancolía.

--Pero en fin ... esta niña ...--pregunté yo con una rudeza en que había
mucho de curiosidad. Carmen no respondió; se cubría el rostro con las
manos y sollozaba.

--¡Ah! entiendo, señor cura,--continué;--entiendo: y ya era
tiempo, porque la suerte de ese infeliz amante me iba afligiendo
de una manera...

--Como Vd. me concederá también,--repuso el cura,--yo no podía hacer
otra cosa, aun conociendo la verdadera pena de Pablo, que aguardar a mi
vez, porque por nada de este mundo hubiera querido hablar a Carmen de
los sufrimientos del joven; temía ser la causa de que esta sensible y
buena muchacha se resolviera a hacer un sacrificio _por compasión_ hacia
Pablo, o bien que llegase a tenerle un poco de cariño originado por la
misma _compasión_. Vd., capitán, en su calidad de hombre de mundo,
estimará desde luego el valor que podría tener un _amor de compasión_.
Nada hay mas frágil que esto, y nada que acarrée más desgracias a los
corazones que aman.

Yo deseaba saber si Carmen había amado a Pablo antes, y a pesar de sus
defectos, aunque lo hubiera ocultado aun a sí misma por recato y por
respeto a la opinión de sus parientes. Si no hubiera sido así, yo
deseaba al menos que hoy lo amara, convencida de sus virtudes y
estimando en lo que vale su noble carácter un poco fiero, es verdad,
pero digno y apasionado siempre.

Mientras yo no supiera esto, me parecía peligrosa toda gestión que
hiciera para favorecer a mi protegido; y ni a éste dije jamás una sola
palabra de ello, como él tampoco me dejó conocer nunca, ni en la menor
expresión, el verdadero motivo de sus padecimientos y de su soledad.

Hice bien en esperar: el amor, el verdadero amor, el que por más
obstáculos que encuentre llega por fin a estallar, vino pronto en
mi auxilio.

Un día, hace apenas tres, el señor alcalde vino a verme a mi casa, me
llamó aparte y me dijo:

--Hermano cura, necesitamos mi familia y yo de la bondad de Vd., porque
tenemos un asunto grave, y en el que se juega tal vez la vida de una
persona que queremos muchísimo.

--¿Pues qué hay, señor alcalde?--le pregunté asustado.

--Hay, hermano cura, que la pobre Carmen, mi sobrina, está enamorada,
muy enamorada, y ya no puede disimularlo ni tener tranquilidad: está
enferma, no tiene apetito, no duerme, no quiere ni hablar.

--¿Es posible?--pregunté yo alarmadísimo, porque temí una revelación
enteramente contraria a mis esperanzas.--¿Y de quién está enamorada
Carmen, puede decirse?

--Sí, señor, puede decirse, y a eso vengo precisamente. Ha de saber Vd.,
que cuando Pablo, ya sabe Vd., Pablo, el soldado, la pretendía hace
algunos años, mi hermana y yo, que no queríamos al muchacho por
desordenado y ocioso, procuramos sin embargo averiguar si ella le tenía
algún cariño, y nos convencimos de que no le tenía ninguno, y de que le
repugnaba lo mismo que a nosotros. Por eso yo me resolví a entregarlo a
la tropa, pues de ese modo quitábamos del pueblo a un sujeto nocivo y
libraba yo a mi sobrina de un impertinente. Pero Vd. se acordará de
aquella misma Nochebuena en que, al hablar de Pablo en mi casa, cuando
estábamos cenando, Carmen se echó a llorar. Pues bien: desde entonces su
madre se puso a observarla día a día; y aunque de pronto no le siguió
conociendo nada[6] extraordinario, después se persuadió de que su hija
quería al mancebo. Y se persuadió, porque Carmen no quiso nunca oir
hablar de casamiento, ni dió oídos a las propuestas que le hacían varios
muchachos honrados y acomodados del pueblo. Cuando se hablaba de Pablo,
Carmen se ponía descolorida, triste, y se retiraba a su cuarto; y en
fin, no hablaba de él jamás, pero parece que no lo olvidó nunca.

Así ha pasado todo este tiempo; pero desde que volvió Pablo, mi sobrina
ha perdido enteramente la tranquilidad: el día en que supo que estaba
aquí, todos advertimos su turbación aunque no sabíamos bien si era la
alegría, o el susto, o la sorpresa lo que la había puesto así. Después,
cuando ha sabido la clase de vida que hace Pablo en la montaña,
suspiraba, y a veces lloraba, hasta que por fin mi hermana se ha
resuelto ahora a preguntarle con franqueza lo que tiene y si quiere a
ese mancebo. Carmen le ha respondido que sí lo quiere; que lo ha
querido siempre, y que por eso se halla triste; pero que cree que Pablo
la ha de aborrecer ya, porque la ha de considerar como la causa de
todos sus padecimientos, y eso lo indica el no querer venir al pueblo,
ni verla para nada. Que ella desearía hablarle, sólo para pedirle
perdón, si lo ha ofendido, y para quitarle del corazón esa espina, pues
no estará contenta mientras él tenga rencor. Esto es lo que pasa,
hermano; y ahora vengo a rogar a Vd. que vaya a ver a Pablo y lo
obligue a venir, con el pretexto de la cena de pasado mañana, para que
Carmen le hable, y se arregle alguna otra cosa, si es posible, y si el
muchacho todavía la quiere; porque yo tengo miedo de que mi sobrina
pierda la salud si no es así.

--Ya Vd. comprenderá, capitán, mi alegría: ni preparado por mí hubiera
salido mejor esto. Aproveché una salida del pueblo para una confesión;
corrí a la montaña; ví a Pablo; le insté por que viniera, y me lo
ofreció ... extraño mucho que no haya cumplido.

Al decir esto el cura, un pastor atravesó el patio y vino a decir al
cura y al alcalde que Pablo estaba descansando en la puerta del patio,
porque habiendo estado muy enfermo y habiendo hecho el camino muy poco a
poco, se había cansado mucho.

Un grito de alegría resonó por todas partes: el alcalde y el cura se
levantaron para ir al encuentro del joven; la madre de Carmen se mostró
muy inquieta, y ésta se puso a temblar, cubriéndose su rostro de una
palidez mortal....

--Vamos, niña,--le dije,--tranquilícese Vd.; debe tener el corazón como
una roca ese muchacho si no se muere de amor delante de Vd.

Carmen movió la cabeza con desconfianza, y en este instante el alcalde
y el cura entraron trayendo del brazo--a un joven alto, moreno, de
barba y cabellos negros que realzaba entonces una gran palidez, y en
cuya mirada, llena de tristeza, podía adivinarse la firmeza de un
carácter altivo.

Era Pablo.

Venía vestido como los montañeses, y se apoyaba en un bastón
largo y nudoso.

--¡Viva Pablo!--gritaron los muchachos arrojando al aire sus sombreros;
las mujeres lloraban, los hombres vinieron a saludarlo. El alcalde lo
condujo a donde se hallaban su hermana y sobrina, diciéndole:

--Ven por acá, picaruelo, aquí te necesitan: si tienes buen corazón, nos
has de perdonar a todos.

Pablo, al ver a Carmen, pareció vacilar de emoción, y se aumentó su
palidez; pero reponiéndose, dijo todo turbado:

--¡Perdonar, señor! ¿y de qué he de perdonar? ¡Al contrario, yo soy
quien tiene que pedir perdón de tanto como he ofendido al pueblo...!

Entonces se levantó Carmen, y trémula y sonrojada, se adelantó hacia el
joven, e inclinando los ojos, le dijo:

--Sí, Pablo, te pedimos perdón; yo te pido perdón por lo de hace tres
años ... yo soy la causa de tus padecimientos ... y por eso, bien sabe
Dios lo que he llorado. Te ruego que no me guardes rencor.

La joven no pudo decir más, y tuvo que sentarse para ocultar su emoción
y sus lágrimas.

Pablo se quedó atónito. Evidentemente en su alma pasaba algo
extraordinario, porque se volvía de un lado y de otro para cerciorarse
de que no estaba soñando. Pero un instante después, y oyendo que la
madre de Carmen, con las manos juntas en actitud suplicante, decía:

--¡Pablo, perdónala!--dejó escapar de sus ojos dos gruesas lágrimas, e
hizo un esfuerzo para hablar.

--Pero, señora,--respondió;--pero, Carmen; ¿quién ha dicho a Vds. que
yo tenía rencor? ¿Y por qué había de tenerlo? Era yo vicioso, señor
alcalde, y por eso me entregó Vd. a la tropa. Bien hecho: de esa
manera me corregí y volví a ser hombre de bien. Era yo un ocioso y un
perdido, Carmen: tu eres una niña virtuosa y buena, y por eso cuando
te hablé de amor me dijiste que no me querías. Muy bien hecho; ¿y qué
obligación tenías tú de quererme? Bastante hacías ya, con no
avergonzarte de oir mis palabras. Yo soy quien te pido perdón, por
haber sido atrevido contigo, y por haber estorbado quizás en aquel
tiempo que tu quisieras al que te dictaba tu corazón. Cuando yo
considero esto, me da mucha pena.

--¡Oh! no, eso no, Pablo,--se apresuró a replicar la joven;--eso no debe
afligirte, porque yo no quería a nadie entonces... ni he querido
después--añadió avergonzada;--y si no, pregúntalo en el pueblo... te lo
juro, yo no he querido a nadie....

--Más que a Vd., amigo Pablo,--me atreví yo a decir con resolución, e
impaciente por acercar de una vez aquellos dos corazones
enamorados.--Vamos,--añadí,--aquí se necesita un poco del carácter
militar para arreglar este asunto. Vd. que lo ha sido, ayúdeme por su
lado. Lo sé todo; sé que Vd. adora a esta niña, y da Vd. en ello
prueba de que vale mucho. Ella lo ama a Vd. también, y si no que lo
digan esas lágrimas[7] que derrama, y esos padecimientos que ha
tenido desde que Vd. se fué a servir a la Patria. Sean Vds. felices
¡qué diantre!--ya era tiempo, porque los dos se estaban muriendo por
no querer confesarlo.--Acérquese Vd., Pablo, a su amada, y dígale que
es Vd. el hombre más feliz de la tierra: aparte Vd. esas manos,
hermosa Carmen, y deje a este muchacho que lea en esos lindos ojos
todo el amor que Vd. le tiene; y que el juez y el señor cura se den
prisa por concluir este asunto.

Los dos amantes se estrecharon la mano sonriendo de felicidad, y yo
recibí una ovación por mi pequeña arenga, y por mi manera franca de
arreglar matrimonios. Los pastores cantaron y tocaron alegrísimas
sonatas en sus guitarras, zampoñas y panderos; los muchachos quemaron
petardos, y los repiques a vuelo con que en ese día se anuncia el toque
del alba, invitando a los fieles a orar en las primeras horas del gran
día cristiano, vinieron a mezclarse oportunamente al bullicioso
concierto.

Al escuchar entonces el grave tañido de la campana, que sonaba lento y
acompasado, indicando la oración, todos los ruidos cesaron; todos
aquellos corazones en que rebosaban la felicidad y la ternura se
elevaron a Dios con un voto unánime de gratitud, por los beneficios que
se había dignado otorgar a aquel pueblo tan inocente como humilde.

Todos oraban en silencio: el cura prefería esto por ser más conforme con
el espíritu de sinceridad que debe caracterizar el verdadero culto, y
dejaba que cada cual dirigiese al cielo la plegaria que su fe y sus
sentimientos le dictasen....

Así pues, todos, ancianos, mancebos, niños y mujeres oraban con el mayor
recogimiento. El cura parecía absorto, derramaba lágrimas, y en su
semblante honrado y dulce había desaparecido toda sombra de melancolía,
iluminándose con una dicha inefable. El maestro de escuela había ido a
arrodillarse junto a su mujer e hijos, que lo abrazaban con
enternecimiento, recordando su peligro de hacía tres años; el alcalde,
como un patriarca bíblico, ponía las manos sobre la cabeza de sus hijos,
agrupados en su derredor; el tío Francisco y la tía Juana también, en
medio de sus hijos, murmuraban llorando su oración; Gertrudis abrazaba a
su hermosa hija, quien inclinaba la frente como agobiada por la
felicidad, y Pablo sollozaba, quizás por la primera vez, teniendo aún
entre sus manos la blanca y delicada de su adorada Carmen, que acababa
de abrir para él las puertas del paraíso. Yo mismo olvidaba todas mis
penas y me sentía feliz, contemplando aquel cuadro de sencilla virtud y
de verdadera y de modesta dicha, que en vano había buscado en medio de
las ciudades opulentas y en una sociedad agitada por terribles pasiones.

Cuando concluyó la oración del alba, la reunión se disolvió, nos
despedimos del digno alcalde y de los futuros esposos,[8] quienes se
quedaron con él a concluir la velada, así como otros muchos vecinos; y
nos fuimos a descansar, andando apresuradamente, porque a esa hora, como
era regular en aquellas alturas, durante el invierno, la nieve comenzaba
a caer con fuerza, y sus copos doblegaban ya las ramas de los árboles,
cubrían los techos pajizos de las cabañas y alfombraban el suelo por
todas partes.

Al día siguiente aun permanecí en el pueblo, que abandoné el 26, no sin
estrechar contra mi corazón aquel virtuosísimo cura a quien la fortuna
me había hecho encontrar, y cuya amistad fué para mí de gran valía
desde entonces.

Nunca, y Vd. lo habrá conocido por mi narración, he podido olvidar
"aquella hermosa _Navidad_, pasada en las montañas."

Todo esto me fué referido la noche de Navidad de 1871 por un
personaje, hoy muy conocido en México, y que durante la guerra de
Reforma sirvió en las filas liberales: yo no he hecho más que
trasladar al papel sus palabras.



[Footnote 1: #Lope de Vega Carpio# (1562-1635), a celebrated Spanish
poet and dramatist.]

[Footnote 2: #Cantar de los Cantares#, _Song of Solomon_, a book in the
Old Testament.]

[Footnote 3: #Róbinson#, De Foe's _Robinson Crusoe_.]

[Footnote 4: #México#, i.e., the City of Mexico.]

[Footnote 5: #Amadís#, hero of _Amadís of Gaul_, a famous medieval
romance of chivalry; he still remains the type of the constant lover.]

[Footnote 6: #no le siguió conociendo nada#, _she kept on not noticing
anything_ (translate: _she still noticed nothing_).]

[Footnote 7: #si no que lo digan esas lágrimas#, _if you doubt it, let
those tears tell you so_.]

[Footnote 8 :#esposos#; in the plural _esposos_ includes both genders.
Cf. also _padres, hermanos, tíos_, etc.]



VOCABULARY


Many cognates are omitted. The student should bear in mind that the
termination #-ción# = _-tion_, #-dad# = _-ty_, and #-mente# = _-ly_.



#A#


#a#, to (_before a personal acc. not to be translated_).

#abandonar#, to abandon.

#abatido, -a#, dejected, spiritless.

#abeja#, _f._ bee.

#abeto#, _m._ fir, hemlock.

#abismo#, _m._ abyss.

#abogar#, to plead for, advocate.

#abolir#, to abolish.

#abominar#, to hate, detest.

#aborrecer#, to hate, abhor.

#abrazar#, to embrace.

#abrazo#, _m._ embrace.

#abrigar#, to cherish, shelter, protect.

#abrigo#, _m._ shelter.

#abrir#, to open.

#absoluto, -a#, absolute.

#absorber#, to absorb.

#absorto, -a#, absorbed.

#acabar#, to finish, end; #-- de# + _inf._, just.

#acariciado, -a#, cherished.

#acarrear# (_fig._), to cause.

#acaso#, perhaps.

#acento#, _m._ accent.

#acentuado, -a#, defined; #enérgicamente --#, clear cut.

#aceptar#, to accept.

#acercar(se)#, to approach, bring together.

#acérquese#, _impv. of_ #acercarse#.

#acertar#, to happen.

#acólito#, _m._ acolyte.

#acomodado, -a#, well-to-do.

#acomodarse#, to make oneself comfortable.

#acompañar#, to accompany.

#acompasado, -a#, measured.

#aconsejar#, to advise.

#acordarse#, to remember.

#acostumbrar#, to accustom.

#acrisolado, -a#, refined, purified.

#actitud#, _f._ attitude.

#actual#, present.

#acuartelar#, to quarter troops.

#acudir#, to run to, come to.

#acuerdo#, _m._ agreement; #de --#, unanimously.

#adecuado, -a#, adequate.

#adelantar#, to advance.

#además#, moreover, besides.

#adherir#, to hold.

#adiós#, good-bye.

#adivinar#, to guess.

#admirar(se)#, to admire, be surprised.

#adonde#, where.

#adorar#, to adore.

#adornar#, to adorn.

#adorno#, _m_. decoration.

#adquirir#, to acquire.

#adulto#, _m_. adult.

#advertir#, to observe, give notice; #--se#, to show.

#advierto#, _pres. ind. of_ #advertir#.

#advirtiese#, _impf. subj. of_ #advertir#.

#afán#, _m_. eagerness, effort.

#afecto#, _m_. affection.

#afectuosamente#, affectionately.

#afectuosidad#, _f_. affection, kindly interest.

#afectuoso, -a,# affectionate.

#afición#, _f_. fondness, inclination.

#aflicción#, _f_. sadness.

#afligir#, to afflict, cause pain.

#afortunado, -a#, fortunate.

#agasajar#, to receive and treat kindly.

#agilidad#, _f_. agility.

#agitar(se)#, to agitate, flutter, shake up.

#aglomeración#, _f_. conglomeration.

#agobiar#, to bend; (_fig._) oppress.

#agraciado, -a#, graceful, pleasing.

#agradabilísimo, -a#, _abs. super. of_ #agradable#.

#agradable#, agreeable, pleasant.

#agradar#, to please.

#agradecimiento#, _m_. gratitude.

#agregarse#, to add.

#agreste#, wild.

#agrícola#, agricultural.

#agrupar#, to group.

#agua#, _f_. water.

#aguardar#, to wait (for).

#aguardiente#, _m_. brandy.

#agudo, -a#, acute, sharp, pointed.

#aguileño, -a# aquiline.

#ahí#, there, yonder.

#ahora#, now.

#aire#, _m_. air.

#ajusticiar#, to put to death.

#al#, _contraction of_ #a el#. _Before an inf. to be trans. with a time
clause, or_ on + _a pres. part_.

#ala#, _f_. wing; #--s del corazón,# auricles of the heart.

#alargar#, to stretch out.

#alargue#, _pres. subj. of_ #alargar#.

#alarmar#, to alarm.

#alba#, _f_. dawn; white gown (_worn by priest_).

#albaricoquero#, _m_. apricot tree.

#álbum#, _m_. supplement (_of a newspaper_).

#alcalde#, _m_. mayor.

#alcanzar#, to reach, succeed.

#aldea#, _f_. village.

#aldeano#, _m_. villager.

#alegrar(se)#, to gladden; be pleased, make merry.

#alegre#, bright, happy.

#alegremente#, happily.

#alegría#, _f_. mirth, happiness.

#alegrísimo, -a#, _abs. super. of_ #alegre#.

#alejamiento#, _m_. distance.

#alejar#, to send away.

#alejarse#, to leave, go away.

#alfombra#, _f._ carpet.

#alfombrar#, to carpet.

#algo#, something; #-- mío#, something of mine.

#alguien#, somebody.

#alguno, -a#, some, any.

#aligerar#, to alleviate.

#alimentación#, _f._ nutrition.

#alimentar#, to feed.

#alimento#, _m._ food.

#aliviado, -a#, relieved, improved.

#alma#, _f._ soul.

#almendro#, _m._ almond tree.

#almud#, _m._ almud (_measure of grain and dry fruit_).

#alojamiento#, _m._ lodging.

#alternar#, to alternate.

#altisonante#, high-sounding.

#altivo, -a#, high, lofty, proud.

#alto, -a#, high, tall; _(noun) m._ halt, stop.

#altura#, _f._ height.

#alumbrar#, to illumine.

#alumno#, _m._ pupil.

#alusión#, _f._ allusion.

#alzar#, to raise.

#allá#, there.

#allí#, there.

#amanecer#, to dawn.

#amante#, _m._ lover.

#amar#, to love.

#amargo, -a#, bitter.

#amarrar#, to tie, fasten.

#ambulante#, wandering.

#amenazar#, to threaten.

#amigo#, _m._ friend.

#amistad#, _f._ friendship.

#amoldarse#, to mold.

#amor#, _m._ love, glow (_of a fire_); #-- propio#, self-respect, pride;
#en buen --#, in harmony.

#amoroso, -a#, loving.

#amplio, -a#, ample, roomy.

#anciano, -a#, old person.

#andar#, to go.

#ángel#, _m._ angel.

#angelito#, _dim. of_ #ángel#.

#angustia#, _f._ anguish.

#animar#, to enliven.

#ánimo#, _m._ mind.

#ante#, before.

#antemano#, beforehand.

#antes#, before, years ago.

#antevíspera#, _f._ night before, eve.

#anticipar#, to mention beforehand.

#antigüedad#, _f._ antiquity.

#antiguo, -a#, ancient, old, former.

#anunciar#, to announce.

#añadir#, to add.

#año#, _m._ year.

#apacentar#, to graze, pasture.

#aparador#, _m._ show window.

#aparecer#, to appear.

#aparentar#, to pretend.

#apartar(se)#, to remove, withdraw.

#aparte (de)#, aside (from).

#apasionado, -a#, passionate.

#apearse#, to dismount.

#apenas#, hardly.

#apesadumbrarse#, to be discouraged.

#apetitoso, -a#, palatable.

#apiadarse#, to have pity on.

#aplaudir#, to applaud.

#aplauso#, _m._ applause.

#aplicar#, to apply.

#apoderarse#, to take possession of.

#apóstol,# _m._ apostle.

#apostólico, -a#, apostolic.

#apoyar#, to lean.

#apreciar#, to appreciate.

#aprehender#, to seize.

#aprender#, to learn.

#apresuradamente#, hastily.

#apresurarse#, to hasten, hurry.

#apretar#, to press; #-- la mano#, to shake hands.

#aprobar#, to approve.

#aprovechar#, to improve, make the most of.

#aquí#, here.

#arbitraje#, _m._ arbitration.

#árbol#, _m._ tree.

#arder#, to burn.

#ardiente#, ardent, hot.

#arenga#, _f._ harangue, speech.

#árido, -a#, arid.

#arma#, _f._ weapon, arms.

#armonía#, _f._ harmony.

#armonioso, -a#, harmonious.

#aroma#, _m._ aroma.

#aromático, -a#, aromatic.

#arpa#, _f._ harp.

#arpista#, _m._ harpist.

#arquitectura#, _f._ architecture.

#arraigar#, to root.

#arranque#, _m._ sudden impulse, impetuousness.

#arrastrar#, to drag along.

#arreglar#, to arrange.

#arreglarse#, to get ready.

#arreglo#, _m._ rule, order; #con -- a#, according to.

#arrendar#, to rent.

#arrodillarse#, to kneel.

#arrojar#, to throw.

#arroyo#, _m._ stream.

#arruga#, _f._ line, wrinkle.

#arte#, _m. and f._ art, skill.

#artesano#, _m._ artisan.

#ascender#, to ascend.

#aseado, -a#, clean.

#asediar#, to besiege.

#asegurar#, to assure, affirm.

#asesino#, _m._ assassin, murderer.

#asesorar#, to give advice.

#así#, thus, equally.

#asiento#, _m._ seat.

#asistente#, _m._ person present.

#asistir#, to be present at.

#asolar#, to devastate.

#asomar#, to show, put out.

#asombroso, -a#, wonderful, amazing.

#aspecto#, _m._ aspect.

#aspirar#, to breathe, inhale, aspire.

#asunto#, _m._ affair.

#asustar#, to frighten.

#atacar#, to attack.

#atado, -a#, tied.

#atentamente#, attentively.

#atenuar#, to diminish.

#aterciopelado, -a#, velvety.

#aterido, -a#, benumbed.

#atizar#, to poke, stir up.

#atónito, -a,# astonished.

#atormentar#, to torment.

#atractivo#, _m_. charm, grace.

#atraer#, to attract.

#atraigo#, _pres. ind. of_ #atraer#.

#atrajo#, _pret. of_ #atraer#.

#atravesar#, to cross.

#atraviese#, _pres. subj. of_ #atravesar#.

#atreverse#, to dare.

#atrevido, -a,# daring, bold.

#atrio#, _m_. courtyard.

#audaz#, bold, fearless.

#aullido#, _m_. howl.

#aumentar#, to augment.

#aun# _or_ #aún#, even.

#aunque#, although.

#aureola#, _f_. halo.

#ausencia#, _f_. absence.

#autorizar(se)# to authorize.

#auxiliar#, to help, aid; _(noun) m._ assistant.

#auxilio#, _m_. help.

#avanzar#, to advance.

#ave#, _f_. bird.

#Ave María#, Hail Mary.

#avergonzado, -a,# ashamed.

#avergonzarse#, to be ashamed.

#averiguar#, to find out, ascertain.

#avisar#, to inform, notify.

#avivar#, to animate; --se, to revive.

#¡ay!# alas! ¡-- de #mí#! poor me!

#ayuda#, _f_. help.

#ayudante#, _m_. helper.

#ayudar#, to help, aid.

#azul#, blue.



#B#


#bailar#, to dance.

#baile#, _m_. dance.

#bajar(se)#, to lower, descend.

#bajeza#, _f_. lowness, cringing.

#bajo, -a#, low.

#bajo#, under; #--el sentido de#, in the sense of.

#balsámico, -a,# balsamic.

#banco#, _m._ pew, bench.

#bandolina# (_dim. of_ #bandola#), mandolin.

#banquete#, _m._ banquet.

#barandal#, _m._ railing.

#barba#, _f._ beard.

#barbarie#, _f._ barbarism.

#barranca#, _f._ ravine.

#basar#, to base.

#bastante#, enough, rather, quite a little.

#bastantemente#, sufficiently.

#bastar#, to be enough.

#bastón,# _m._ stick, cane.

#batallón,# _m._ batallion.

#batir#, to beat.

#bautizo#, _m._ baptism.

#beber#, to drink.

#bebida#, _f._ drink.

#Belén,# Bethlehem.

#belleza#, _f._ beauty.

#bellísimo, -a,# _abs. super. of_

#bello#.

#bello, -a,# beautiful, fine.

#bendecir#, to bless.

#bendito, -a,# blessed, holy.

#beneficio#, _m._ benefit, kind deed.

#benéfico, -a,# kind, beneficent.

#bermejo, -a#, red.

#besar#, to kiss.

#betabel# _(Mex.), m._ beet.

#bíblico, -a#, biblical.

#bien#, _m._ welfare, good; _adv._ well, much.

#bien que#, although.

#bienestar#, _m._ comfort, well-being.

#bienhechor, -ora#, beneficent.

#blanco, -a#, white; _(noun) m._ target.

#blando, -a#, soft.

#blandón#, _m._ large church candle.

#blanquísimo, -a#, _abs. super. of_ #blanco#.

#boca#, _f._ mouth.

#bollo#, _m._ small biscuit _or_ cake.

#bonachón, -ona#, kind, good-natured.

#bondad#, _f._ goodness, kindness.

#bondadoso, -a#, kind, benevolent.

#bonito, -a#, pretty.

#bordar#, to embroider.

#bosque#, _m._ forest.

#bosquejo#, _m._ sketch.

#botella#, _f._ bottle.

#bracito#, _dim. of_ #brazo#.

#brazo#, _m._ arm.

#breve#, brief, short.

#Breve#, _m._ apostolic brief.

#brocado, -a#, embroidered, like brocade.

#bucólico, -a#, pastoral.

#bueno, -a#, good.

#buey#, _m._ ox.

#bullicio#, _m._ noise.

#bullicioso, -a#, noisy, busy.

#buñuelo#, _m._ fritter.

#burlar#, to make fun of.

#busca#, _f._ search.

#buscar#, to seek, look for.



#C#


#caballejo#, _m._ nag.

#caballo#, _m._ horse; #a --#, on horseback.

#cabaña#, _f._ cabin.

#cabellera#, _f._ long hair.

#cabello#, _m._ hair.

#caber#, to be contained in.

#cabeza#, _f._ head.

#cabo, _m._ end.

#cada#, each.

#caer#, to fall.

#caléndula#, _f._ marigold.

#calentar#, to warm.

#calidad#, _f._ quality, character.

#caliente#, hot, warm.

#calzar#, to put on shoes _or_ gloves.

#callarse#, to be silent.

#calle#, _f._ street.

#callecita#, _f. dim. of_ #calle#.

#cama#, _f._ bed.

#cambiar#, to change.

#cambio#, _m._ exchange.

#caminante#, _m._ traveler.

#caminar#, to go.

#camino#, _m._ road, way.

#camisa#, _f._ shirt, jacket.

#camorrista#, _m._ noisy, quarrelsome person.

#campana#, _f._ bell.

#campanario#, _m._ belfry.

#campaña,# _f._ campaign.

#campechano#, _m._ good fellow.

#campo#, _m._ field.

#candelabro#, _m._ candelabrum.

#candelero#, _m._ candlestick.

#canon#, _m._ canon, rule.

#cansado, -a,# tired.

#cansar#, to tire.

#cantador, -ora,# singing.

#cantar#, to sing; _(noun) m._ song (_set to music_).

#cantería,# _f._ hewn stone.

#cántico,# _m_. chant, song.

#cantidad#, _f._ quantity.

#canto#, _m._ song.

#cañón,# _m._ canyon.

#capaz#, capable.

#capilla#, _f._ chapel, small church.

#capitán,# _m._ captain.

#cara#, _f._ face.

#cárcel#, _f._ prison.

#carga#, _f._ burden.

#cargar#, to carry.

#cargo#, _m._ charge, burden.

#caricia#, _f._ caress.

#caridad#, _f._ charity, kindness.

#cariño#, _m._ affection.

#cariñosamente#, affectionately.

#carlista#, _m._ Carlist (_of a political faction_).

#carne#, _f._ meat.

#caro, -a,# dear.

#carrera#, _f._ career.

#carrillo#, _m._ cheek.

#casa#, _f._ house.

#casamiento#, _m._ marriage.

#casarse#, to marry.

#casi#, nearly, almost.

#casita#, _f. dim. of_ #casa#.

#castaña#, _f._ chestnut.

#castaño#, _m._ chestnut tree.

#casualidad#, _f._ accident, chance.

#casulla#, _f._ outermost robe worn by a priest at mass.

#causa#, _f._ cause; #a ---- de#, because of.

#causar#, to cause.

#cayado#, _m._ staff, shepherd's crook _or_ hook.

#cazador#, _m._ hunter.

#cazar#, to hunt.

#ceguera#, _f._ blindness.

#celebrante#, _m._ priest celebrating the mass. #celebrar#, to
celebrate.

#célebre#, celebrated.

#cena#, _f._ supper.

#cenar#, to dine, sup.

#ceniza#, _f._ ashes.

#centenar#, _m._ hundred.

#centro#, _m._ center.

#ceñir#, to gird, put on.

#cerca#, _f._ enclosure, hedge; _adv._ near. #cercado#, _m._ yard,
enclosure.

#cercanía#, _f._ neighborhood.

#cercano, -a#, near by.

#cerciorarse#, to make sure.

#cerezo#, _m._ cherry tree.

#cesar#, to cease.

#cesto#, _m._ basket.

#ciego, -a#, blind; (_noun) m. or f._ blind person.

#cielo#, _m._ sky, heavens.

#cien, ciento#, one hundred (100).

#ciertamente#, certainly.

#cierto, -a#, certain.

#ciervo#, _m._ deer.

#cirio#, _m._ candle, taper.

#citado, -a#, mentioned.

#ciudad#, _f._ city.

#claridad#, _f._ clearness.

#claro, -a#, clear, evident.

#clavo#, _m._ nail.

#clérigo#, _m._ priest.

#clero#, _m._ clergy.

#clima#, _m._ climate.

#codicioso, -a#, greedy, covetous.

#colegio#, _m._ college.

#colgar#, to hang.

#colina#, _f._ hill.

#colocar#, to place.

#colosal#, colossal.

#columna# _f._ column.

#comarca#, _f._ district.

#combatir#, to attack, struggle.

#comedor#, _m._ dining room.

#comenzar#, to commence.

#comer#, to eat.

#comercio#, _m._ business.

#como#, as, like; #-- que#, as, since; -- + _an expression of time_, about.

#cómo#, why.

#comodidad#, _f._ comfort.

#compadecer#, to pity.

#compañero#, _m._ companion.

#compañía#, _f._ company.

#comparación#, _f._ comparison.

#compatriota#, _m._ fellow countryman.

#complacer#, to humor, take pleasure in.

#componer#, to compose.

#comprador#, _m._ buyer.

#comprender#, to understand.

#compuesto#, _p.p. of_ #componer.#

#común#, common.

#comunicar#, to communicate.

#comuniqué#, _pret. of_ #comunicar.#

#comúnmente#, generally.

#con#, with.

#conceder#, to grant.

#conciencia#, _f._ consciousness, conscience.

#concierto#, _m._ concert.

#concluir#, to finish; #--se#, to be finished.

#concluyeron#, _pret. of_ #concluir.#

#concluyó#, _pret. of_ #concluir.#

#concurrencia#, _f._ congregation, assembly.

#concurso#, _m._ congregation, crowd.

#condenar#, to sentence, condemn.

#conducir#, to conduct, carry.

#conducta#, _f._ behavior, conduct.

#confesión#, _f._ confession.

#confianza#, _f._ confidence, trust.

#confirmar#, to confirm.

#confitar#, to preserve.

#confitura#, _f._ sweetmeat, candied fruit.

#conforme#, consistent.

#conjunto#, _m_. aggregate, whole.

#conjurar(se)#, to ward off.

#conmigo#, with me.

#conmovedor, -ora#, touching.

#conmover#, to effect, touch.

#conmovido, -a#, touched.

#conocer#, to be acquainted with, know.

#conocimiento#, _m._ acquaintance; _pl._ knowledge.

#conozco#, _pres. of_ #conocer#.

#conquistador#, _m._ conqueror; _adj._ conquering.

#conquistar#, to vanquish.

#consagrar#, to consecrate, devote.

#consecuencia#, _f._ consequence.

#conseguir#, to attain, get.

#consejero#, _m._ adviser.

#consejo#, _m._ advice.

#conservar#, to preserve.

#considerar#, to consider.

#consiguiente#, _m._ consequence; #por --#, consequently.

#consolar#, to console.

#constituir#, to form, constitute.

#constituyen#, _pres. of_ #constituir#.

#construir#, to construct.

#consuelo#, _m._ consolation.

#consulta#, _f._ consultation.

#consultor#, _m._ adviser.

#consumir#, to consume.

#contar#, to tell, relate.

#contener#, to restrain.

#contentar#, to gratify, satisfy.

#contento, -a#, happy, pleased, satisfied, contented;
(_noun_),_m._. joy.

#contestación#, _f._ answer.

#contestar#, to answer.

#contigo#, with you.

#continuar#, to continue.

#contra#, against.

#contrariedad#, _f._ opposition.

#contrario, -a#, contrary; #al--#, _or_ #por el --#, on the contrary.

#contrarrestar#, to resist, oppose.

#convencer#, to convince.

#conveniente#, expedient.

#convenir#, to be suitable.

#convertir#, to change, transform.

#convocar#, to call.

#copa#, _f._ top (_of tree_); wineglass, cup.

#copo#, _m._ flake (_of snow_).

#coposo, -a#, abundant in foliage.

#coquetamente#, prettily.

#corazón,# _m._ heart.

#cordero#, _m._ lamb.

#cordillera#, _f._ mountain range.

#coro#, _m._ choir.

#corona#, _f._ crown.

#coronar#, to crown.

#corral#, _m._ yard, corral.

#corrección#, _f._ correctness.

#corredor#, _m._ corridor.

#corregir#, to correct.

#correr#, to run; #-- gallo#, to serenade;

#corre de la cuenta de alguien#, some one is responsible for.

#corresponder#, to reciprocate, love in return.

#corriente#, current, all right.

#corro#, _m._ group.

#cortejo#, _m._ homage.

#cortésmente#, courteously.

#cortina#, _f._ curtain.

#cosa#, _f._ thing; #tal --#, such a thing.

#cosecha#, _f._ harvest.

#costa#, _f._ cost.

#costado#, _m._ side.

#costoso, -a#, costly.

#costumbre#, _f._ custom, habit.

#creado, -a#, created.

#Creador#, _m._ Creator.

#creer#, to believe.

#crepuscular#, pertaining to twilight.

#cresta#, _f._ crest.

#criado#, _m._ servant.

#criatura#, _f._ being, infant.

#crimen#, _m._ crime.

#cristianismo#, _m._ Christianity.

#cristiano, -a#, Christian.

#cruz#, _f._ cross.

#cruzar#, to cross, pass.

#cuadernito#, _m._ pamphlet.

#cuadra#, _f._ barn.

#cuadro#, _m._ picture.

#cual#, which; (_when preceded by def. art._) who, which.

#cualquiera#, any, whatever.

#cuando#, when.

#cuanto#, whatever, the more; #-- antes#, as soon as possible, immediately;
#en -- a#, with regard to; #unos --s#, a few.

#cuarto#, _m._ room.

#cubierta#, _f._ cover.

#cubrir#, to cover.

#cuello#, _m._ neck.

#cuenta#, _f._ account: _see_ #correr# _and_ #tomar#.

#cuento#, _m._ tale, story.

#cuerda#, _f._ cord, rope.

#cuerpo#, _m._ body.

#cuestión#, _f._ question.

#cuidado#, _m._ care; #no tener --#, not to worry.

#cuidar#, to take care.

#culpa#, _f._ blame.

#culpable#, culpable.

#cultivador#, _m._ cultivator.

#cultivo#, _m._ cultivation.

#culto, -a#, cultured; (_noun) m._ homage, worship.

#cumbre#, _f._ top, crest.

#cumplimiento#, _m._ fulfilment.

#cumplir#, to perform, fulfil.

#cuna#, _f._ cradle.

#cupano# (_Philippine), m._ cupano (_kind of tree_).

#cupiese#, _subj. of_ #caber#.

#cura#, _m._ priest.

#cura#, _f._ cure.

#cural#, pertaining to a priest.

#curar(se)#, to treat, cure.

#curato#, _m._ parish house.

#curioso, -a#, inquisitive, curious.

#curiosamente#, curiously.

#curiosidad#, _f._ curiosity.

#custodio#, _m._ guard.

#cuyo, -a#, whose.



#Ch#


#chaleco#, _m._ vest.

#chaqueta#, _f._ coat.

#chico#, _m._ boy.

#chicuelo#, _m._ little boy.

#chícharo, _m._ pea.

#chimenea#, _f._ fireplace.

#¡chist!# _exclamation_, sh!

#choza#, _f._ hut, cabin.



#D#


#dado#, _p. p. of_ #dar#.

#dañino, -a#, harmful.

#daño#, _m._ harm.

#dañoso, -a#, harmful.

#dar#, to give; #--se por#, to consider oneself.

#de#, of, from.

#dé#, _pres. subj. of_ #dar#.

#deber#, ought, must, to owe. _(noun) m._ duty.

#débil#, weak, faint.

#decantado, -a#, boasted.

#decidir#, to decide.

#decir#, to say, tell; #se dice#, it is said, they say.

#decorar#, to decorate.

#decretar#, to decree.

#dedicar#, to dedicate.

#dedicatoria#, _f._ dedication.

#dediqué#, _pret. of_ #dedicar#.

#defender#, to defend.

#deferir#, to delay.

#deformar#, to disfigure, deform.

#deforme#, hideous.

#dejar#, to leave, let, allow; #-- de# + _inf._, to cease.

del, _contraction of_ #de el#.

#delantal#, _m._ apron.

#delante#, before, in front of.

#delgado, -a#, slender.

#delicia#, _f._ delight.

#delicioso, -a#, delightful.

#delito#, _m._ crime.

#demás#, rest, others.

#demasiado#, too.

#demócrata#, _m._ democratic person.

#demostrar#, to show, prove.

#den#, _pres. subj. of_ #dar#.

#denso, -a#, dense, thick.

#dependiente#, _m._ dependent, employee.

#depositario, -a; lugar --#, store-house.

#depurar#, to purify.

#derecho#, _m._ right.

#derramar#, to shed, spill.

#derredor (en)#, around.

#derruir#, to ruin.

#desafiar#, to defy.

#desagradar#, to displease.

#desalentarse#, to discourage.

#desaliento#, _m._ discouragement.

#desamparo#, _m._ abandonment, lack of protection.

#desaparecer#, to disappear.

#desaprobar#, to disapprove.

#desarrollar#, to develop.

#desatar#, to untie.

#descalzo, -a#, barefooted.

#descansar#, to rest.

#descanso#, _m._ rest.

#descender#, to descend.

#descendiente#, _m._ descendant.

#descoger#, to unfold, spread.

#descolorido, -a#, pale.

#desconfianza#, _f._ timidity, disbelief.

#desconocido, -a#, unknown.

#descubierto, -a#, bare, discovered, uncovered.

#descubrirse#, to take off one's hat, be discovered.

#desde#, from, since; #-- luego#, thereupon.

#desdeñar#, to disdain, scorn.

#desear#, to desire.

#desembarazar(se)#, to get rid of.

#desembocar#, to come forth from.

#desenlace#, _m._ unraveling of a plot, dénouement.

#desenlazar#, to disentangle.

#deseo#, _m._ desire.

#desesperación#, _f._ despair.

#desfavorable#, unfavorable.

#desgracia#, _f._ misfortune, sorrow; #por --#, unfortunately.

#desgraciado, -a#, unfortunate, unhappy.

#deshacer#, to undo, destroy.

#desierto#, _m._ desert.

#deslumbrador, -ora#, dazzling.

#desmotar#, to clear.

#desorden#, _m._ disorder.

#desordenado, -a#, disorderly, lawless.

#despedirse#, to take leave, say good-bye.

#despegar#, to open, unjoint.

#despejar#, to uncover, remove obstacles.

#despejo#, _m._ ease.

#despertar#, to waken; #--se#, to be awakened.

#desplegar#, to spread out.

#despojar#, to strip.

#desprenderse#, to stand out.

#después#, then, afterwards; #-- de#, after.

#desterrar#, to exile, uproot.

#destinar#, to destine.

#destruido, -a#, destroyed.

#destruir#, to destroy.

#destruyen#, _pres. ind. of_ #destruir#.

#desvelar#, to keep awake.

#desventurado, -a#, unfortunate.

#detener(se)#, to detain, stop.

#detenido, -a#, careful.

#detestar#, to hate, detest.

#detuvieronse#, _pret. of_ #detenerse#.

#deudo#, _m._ relative.

#devastador, -ora#, devastating.

#devocionario#, _m._ prayer book.

#devoto, -a#, devout.

#dí#, _pret. of_ #dar#.

#día#, _m._ day.

#diablo#, _m._ devil.

#diantre; ¡qué --!# confound it!

#diario, -a#, daily; (_noun_) _m._ daily (_newspaper_).

#dictar#, to dictate.

#dictasen#, _impf. subj. of_ #dictar#.

#dicha#, _f._ happiness.

#dicho, -a#, _p.p. of_ #decir#.

#dichoso, -a#, happy.

#diente#, _m._ tooth.

#diezmarse#, to decimate.

#diferir#, to postpone.

#difícil#, difficult.

#difícilmente#, with difficulty.

#dificultad#, _f._ difficulty.

#digno, -a#, worthy.

#dij-e, --iste, --o#, _pret. of_ #decir#.

#dinero#, _m._ money.

#dió#, _pret. of_ dar.

#Dios#, God; #¡-- mío!# my goodness!

#diría#, _cond. of_ #decir#.

#dirigir#, to direct; #--se#, to go towards, turn.

#dirimir#, to adjust.

#discípulo#, _m._ follower.

#discurso#, _m._ speech, sermon.

#diseñar#, to sketch.

#disfrutar#, to enjoy.

#disgustar#, to displease.

#disgusto#, _m._ unpleasantness.

#disimular#, to hide (_feeling_), conceal.

#disipar#, to drive away, dissipate.

#disolver#, to loosen, separate.

#disparate#, _m._ absurdity, nonsense, blunder.

#disponer#, to get ready, arrange.

#disposición#, _f._ order, regulation, inclination.

#disputa#, _f._ dispute.

#distancia#, _f._ distance.

#distar#, to be distant.

#diste#, _pret. of_ #dar#.

#distinguir#, to distinguish.

#distraerse#, to amuse oneself.

#distrito#, _m._ district.

#diverso, -a#, varied.

#dividir#, to divide, separate.

#divinidad#, _f._ divinity.

#divisar#, to catch sight of.

#doble#, double.

#doblegar#, to bend _or_ weigh down.

#dócil#, docile.

#doctrina#, _f._ church doctrine.

#dolor#, _m._ grief, pain.

#doloroso, -a#, sad, painful.

#dominar#, to control, subdue.

#don#, _m._ gift.

#donativo#, _m._ gift.

#doncella#, _f._ girl, young woman.

#donde#, where; #¿dónde?# where?

#dondequiera; por --#, everywhere.

#dormir#, to sleep; #--se#, to fall asleep.

#dotado, -a#, gifted, endowed.

#duda#, _f._ doubt.

#dueño#, _m._ master.

#duerme#, _pres. ind. of_ #dormir#.

#dulce#, gentle, sweet; (_noun_) _m._ candy.

#dulcemente#, pleasantly.

#dulcería#, _f._ confectionery.

#dulzura#, _f._ gentleness, pleasure.

#duplicar#, to double.

#durante#, during.

#durmió#, _pret. of_ #dormir#.

#duro, -a#, hard.



#E#


#e#, and.

#ebrio, -a#, drunken.

#eclesiástico, -a#, ecclesiastic, ecclesiastical.

#eclipsar#, to eclipse.

#echar#, to throw; #--en cara#, to accuse to one's face; --de menos#, to miss.

#edad#, _f._ age; #de --#, elderly.

#edición#, _f._ edition.

#edificio#, _m._ building, structure.

#educado, -a#, educated.

#educar#, to educate.

#efecto#, _m._ thing; #en --#, in fact, in truth.

#eficaz#, efficacious, efficient.

#Egipto#, Egypt.

#ejecución#, _f._ execution.

#ejecutarse#, to do, execute.

#ejemplar#, exemplary.

#ejemplo#, _m._ example.

#ejercicio#, _m._ exercise.

#ejercitarse#, to be trained.

#ejército#, _m._ army.

#elevado, -a#, lofty, grand.

#elevar#, to elevate.

#elogio#, _m._ praise.

#emanar#, to emanate.

#embargar#, to impede, seize.

#embargo; sin --#, nevertheless.

#embellecer#, to beautify.

#embriagar#, to intoxicate.

#embriaguez#, _f._ drunkenness.

#emoción#, _f._ emotion.

#empeño#, _m._ determination, eagerness.

#empresa#, _f._ undertaking.

#en#, in.

#enaguas#, _f._ skirt.

#enamorado, -a#, enamored.

#enamorar#, to cause love; #--se#, to fall in love.

#encaje#, _m._ lace.

#encantador, -ora#, enchanting.

#encantar#, to enchant.

#encarar#, to face.

#encargar#, to order, commission; #--se#, to take upon oneself.

#encarnado, -a#, red.

#encender#, to light.

#encendido, -a#, lighted.

#encerrar#, to include; #--se# (_fig._), to lose oneself.

#encima#, above, over.

#encina#, _f._ oak.

#enclavar#, to nail.

#encomendar#, to commend, recommend.

#encontrar#, to meet, find; #--se con#, to discover.

#encuentro#, _pres. ind. of_ #encontrar#.

#encuentro#, _m._; #acudir a su --#, to run to meet him _or_ her.

#enemigo#, _m._ enemy.

#enérgico, -a#, energetic.

#enfadarse#, to get angry.

#enfermedad#, _f._ sickness.

#enfermizo, -a#, sickly.

#enfermo, -a#, ill, sick.

#engañar#, to deceive.

#engendrar#, to engender, create.

#enguirnaldar#, to wreathe.

#enhorabuena#, _f._ congratulation.

#enjambre#, _m._ swarm.

#enorme#, enormous.

#enredarse#, to be entwined.

#enriquecer#, to enrich.

#ensalada#, _f._ salad.

#ensanchar#, to widen; #-- el corazón#, to cheer up.

#ensayar#, to try.

#enseñanza#, _f._ instruction, teaching.

#enseñar#, to teach, show.

#entender#, to understand.

#enterado, -a#, informed.

#enteramente#, entirely.

#enternecido, -a#, moved to pity.

#enternecimiento#, _m._ compassion, pity.

#entero, -a#, entire.

#entierro#, _m._ #funeral#.

#entonar#, to intone, sing.

#entonces#, then.

#entrada#, _f._ entrance.

#entrar (en)#, to enter.

#entre#, among; #por --#, among.

#entregar#, to deliver, give over; #--se a#, to abandon oneself to.

#entretanto#, in the meantime.

#entristecer#, to sadden.

#entristecido, -a#, saddened.

#entusiasmado, -a#, enthusiastic.

#entusiasmo#, _m._ enthusiasm.

#entusiasta#, enthusiastic.

#envejecer#, to grow old.

#envejecido, -a#, grown old.

#enverjado#, _m._ fence.

#enviar#, to send.

#envolver#, to envelop.

#época#, _f._ epoch.

#era#, _impf. of_ #ser.#

#ermita#, _m._ hermit.

#esbelto, -a#, slender.

#escabroso, -a#, rough, uneven.

#escándalo#, _m._ scandal, tumult.

#escapar#, to escape.

#escarcha#, _f._ frost, frost-work.

#escasez#, _m._ poverty.

#escaso, -a#, scant, scarce.

#escena#, _f._ scene.

#esclarecido, -a#, noble, enlightened.

#escoger#, to choose.

#escoja#, _pres. subj. of_ #escoger.#

#esconder#, to hide.

#escribir#, to write.

#escrito#, _p.p. of_ #escribir.#

#escritor#, _m._ author.

#escritura#, _f._ writing.

#escuchar#, to listen (to).

#escuela#, _f._ school.

#esencialmente,# essentially.

#esforzarse#, to make an effort.

#esfuerzo#, _m._ effort, force.

#esgrimir#, to fence.

#esmeradamente#, very carefully.

#esmero#, _m._ care.

#eso#, that; # por --#, for that reason.

#espacio#, _m._ space; interval of time.

#espada#, _f._ sword.

#espalda#, _f._ back; #a las --s de#, behind.

#espantoso, -a#, frightful.

#España#, Spain.

#español, -ola#, Spanish; Spaniard.

#especie#, _f._ kind.

#espectáculo#, _m_. spectacle.

#esperanza#, _f._ hope.

#esperar#, to await, expect, hope.

#espeso, -a#, thick.

#espina#, _f._ thorn.

#espíritu#, _m._ spirit, mind, soul.

#espléndido, -a#, splendid.

#esposo#, _m._ husband; _pl._. husband and wife.

#esquivez#, _f._ shyness.

#esquivo, -a#, shy.

#establecer#, to establish.

#estación#, _f._ season.

#estado#, _m._ state.

#estallar#, to break out, burst forth.

#estar#, to be.

#estatura#, _f._ stature.

#este#, this; éste (_pron._), this one, the latter.

#estera#, _f._ mat, matting.

#estilo#, _m._ style.

#estimar#, to respect, esteem.

#estimular#, to stimulate.

#estímulo#, _m._ stimulus.

#estómago#, _m._ stomach.

#estorbar#, to hinder.

#estrechar#, to clasp, embrace.

#estrecho, -a#, narrow, close.

#estrella#, _f._ star.

#estudiar#, to study.

#estudio#, _m._ study.

#estupefacción#, _f._ stupefaction.

#evangélico, -a#, evangelical.

#evangelio#, _m._ gospel.

#evitar#, to avoid.

#evocar#, to evoke.

#evoqué#, _pret. of_ #evocar#.

#exagerar#, to exaggerate.

#examen#, _m._ examination.

#examinar#, to examine.

#excitar#, to excite.

#exclaustración#, _f._ secularization.

#exhortación#, _f._ exhortation, admonition.

#exigencia#, _f._ demand.

#exigir#, to demand, exact.

#existir#, to exist.

#éxito#, _m._ success.

#exquisito#, exquisite.

#extrañamiento#, _m._ surprise.

#extrañar#, to alienate, wonder at.

#extrañeza#, _f._ surprise.

#extraño, -a#, strange; (_noun_) _m. or f._ stranger, foreigner.

#extremado, -a#, extreme.



#F#


#facción#, _f._ feature.

#fácil#, easy.

#facilitar#, to facilitate.

#fácilmente#, easily.

#facultad#, _f._ authority.

#faja#, _f._ band, belt.

#falaz#, false, fallacious.

#falda#, _f._ brow of hill, slope.

#fallo#, _m._ decision, sentence.

#familia#, _f._ family.

#fanático#, _m._ fanatic.

#fanatismo#, _m._ fanaticism.

#fantasma#, _m._ phantom, specter.

#fastidio#, _m._ ennui.

#fatiga#, _f._ fatigue, hardship.

#fatigar#, to fatigue.

#fatigoso, -a#, fatiguing.

#favor#, _m._ support.

#favorecer#, to favor.

#faz#, _f._ face, surface.

#fe#, _f._ faith; #a --#, in truth.

#fecundo, -a#, productive, fertile.

#felicidad#, _f._ happiness.

#felicitar#, to congratulate.

#feligrés#, _m._ parishioner.

#feliz#, happy.

#ferocidad#, _f._ ferocity.

#feroz#, fierce.

#fiebre#, _f._ fever.

#fiel#, _m._ faithful.

#fiera#, _f._ wild beast.

#fiero, -a#, proud.

#fiesta#, _f._ festival, feast.

#fiestecita, _f. dim. of_ #fiesta#.

#figurarse#, to imagine.

#figúrese#, _impv. of_ #figurarse#.

#fijar#, to fix.

#fila#, _f._ line, row, rank.

#filosófico, -a#, philosophical.

#fin#, _m._ end; #a -- de#, in order to; #a -- de que#, in order that;
#en --, por --#, finally.

#fingir#, to pretend.

#finísimo, -a#, _abs. super. of_ #fino#.

#fino, -a#, fine.

#finura#, _f._ delicacy, refinement.

#firmeza#, _f._ firmness.

#física#, _f._ physics.

#físico#, _m._ physique.

#fisonomía#, _f._ physiognomy.

#flaco, -a#, thin.

#flanquear#, to flank.

#flauta#, _f._ flute.

#fleco#, _m._ fringe.

#flor#, _f._ flower.

#flotante#, floating.

#fluidez#, _f,_ smoothness.

#fogata#, _f._ bonfire.

#folletín#, _m._ serial story (_in a newspaper_).

#fondo#, _m._ bottom, rear; #en el --#, in the bottom of one's heart.

#formar#, to form.

#fortuna#, _f._ fortune.

#fraile#, _m._ monk, friar.

#francamente#, frankly.

#francés, -esa#, French.

#franco, -a#, frank.

#franjar#, to fringe.

#franqueza#, _f._ frankness.

#frase#, _f._ sentence, phrase.

#fraternidad#, _f._ fraternity, brotherhood.

#fray#, _contraction of_ #fraile#.

#frecuencia#, _f._ frequency.

#frecuente#, frequent.

#frente#, _f._ forehead.

#fresa#, _f._ strawberry.

#fresco, -a#, fresh.

#frialdad#, _f._ coolness.

#frijol#, _m._ kidney bean.

#frío, -a#, cold, coldness.

#fruta#, _ff._ fruit.

#frutal#, fruit bearing.

#fuego#, _m._ fire.

#fuera#, outside.

#fuera#, _pret. of_ #ir# _and_ #ser#.

#fuerte#, secure, strong, hardy.

#fuerza#, _f._ force; #a -- de#, by dint of.

#fugaz#, fleeting.

#Fulano, -a#, so and so.

#función#, function, ceremony.

#fundador#, _m._ founder.

#fundar#, to found.

#funesto, -a#, terrible.



#G#


#gabela#, _f._ tax.

#galanteo#, _m._ wooing, gallantry.

#galope#, _m._ gallop, haste.

#gallardo, -a#, handsome.

#gallo#, _m._ cock.

#gana#, _f._ pleasure; #de buena --#, willingly.

#ganadería#, _f._ cattle raising.

#ganadero#, _m._ herdsman.

#ganado#, _m._ live stock, cattle;
--#menor#, sheep, goats, _etc_.

#ganar#, to gain.

#garantice#, _pres. subj. of_ #garantizar#.

#garantizar#, to guarantee.

#garganta#, _f._ throat, canyon.

#general#, usual, general.

#generalizarse#, to become general.

#generalmente#, generally.

#generosidad#, _f._ generosity.

#generoso, -a#, generous.

#genio#, _m._ character, spirit.

#gente#, _f._ folk, people.

#gentío#, _m._ crowd.

#gestión#, _f._ effort.

#gigantesco, -a#, gigantic.

#gitana#, _f._ gipsy.

#gobernante#, _m._ manager, person in authority.

#gobierno#, _m._ government.

#golosina#, _f._ sweetmeat.

#goma#, _f._ gum.

#grabar#, to engrave.

#gracia#, _f._ grace; _pl._ thanks;
#--s a#, thanks to.

#gracioso, -a#, pretty, graceful, pleasing.

#gran#; _see_ #grande#.

#grande#, large, grand, great.

#grandecito#, _dim of_ #grande#.

#granja#, _f._ farmhouse.

#granjear#, to gain, earn.

#gratificación#, _f._ reward.

#grato, -a#, pleasing.

#gravamen#, _m._ hardship, burden.

#grave#, solemn.

#gravoso, -a#, onerous, troublesome.

#gris#, grizzled, gray.

#gritar#, to scream, cry out.

#grito#, _m._ cry.

#grueso, -a#, thick, big.

#guardar#, to guard, keep.

#guardián#, _m._ guardian.

#guarida#, _f._ lurking-place, haunt.

#guerra#, _f._ war.

#guiar#, to guide.

#guirigay#, _m._ jargon.

#guirnalda#, _f._ garland.

#gusano#, _m._ worm; #-- de seda#, silkworm.

#gustar#, to like, please.

#gustoso#, gladly.



#H#


#ha, han#, _pres. ind. of_ #haber; ¡En donde ha de estar#! Where do you
suppose he is!

#haber#, to have; #-- de# + _inf_., to be to, must.

#hábil#, skillful.

#habilidad#, _f._ skill.

#habitante#, _m._ inhabitant.

#hábito#, _m._ robe (_of a military or ecclesiastical order_).

#hablar#, to talk.

#hacer#, to make, do; #-- mérito de#, to turn to account;
-- + _time_, ago; #hace poco#, a little while ago; #--se#, to become.

#hacia#, towards.

#hacienda#, _f._ farm, estate.

#haga#, _pres. subj. of_ #hacer#.

#halagar#, to flatter.

#hallar#, to find; #--se#, to be.

#hambre#, _f._ hunger.

#harina#, _f._ flour.

#harto#, enough.

#hasta#, as far as, even; #-- que#, until; #-- ahora#.

#hay (haber)#, there is, are; #¿qué --?# what's the matter?

#haya#, _pres. subj. of_ #haber#.

#he#, _pres. ind. of_ #haber#.

#hé ahí#, behold! see!

#hecho#, _p.p. of_ #hacer#.

#helar#, to freeze.

#hemisferio#, _m._ hemisphere.

#heno#, _m._ hay; trailing silvery moss (_in Mexico_).

#heredero, -a#, _m. or f._ heir.

#hereje#, _m._ heretic.

#herido, -a#, wounded.

#hermandad#, _f._ fraternity.

#hermanito#, _m. dim. of_ #hermano#; _pl._ little brothers and sisters.

#hermano#, _m._ brother.

#hermoso, -a#, beautiful.

#hermosura#, _f._ beauty.

#heroico, -a#, heroic.

#hic-e, hizo, -imos#, _pret. of_ #hacer#.

#hija#, _f._ daughter.

#hijo, _m._ son; _pl._ children.

#hilera#, _f._ row.

#himno#, _m._ hymn.

#hincar#, to thrust in; #-- la rodilla#, to kneel down.

#hinchado, -a#, puffed out.

#historia#, _f._ story, history.

#hoguera#, _f._ fire, bonfire.

#hoja#, _f._ leaf.

#hombre#, _m._ man.

#homenaje#, _m._ homage.

#honradísimo, -a#, _abs. super. of_ #honrado#.

#honrado, -a#, honest, honorable.

#honrar#, to honor.

#hora#, _f._ hour.

#horizonte#, _m._ horizon.

#hormiguear#, to swarm.

#horroroso, -a#, horrible.

#hortaliza#, _f._ garden stuff.

#hospitalario, -a#, hospitable.

#hospitalidad#, _f._ hospitality.

#hoy#, to-day.

#hubiese, hubiera#, _impf. subj. of_ #haber#.

#huérfano#, _m._ orphan.

#huerto#, _m._ orchard.

#huir#, to flee.

#humilde#, humble.

#humillar#, to humiliate.

#humor#, _m._ disposition.

#huye#, _pres. ind. of_ #huir#.

#huyó#, _pret. of_ #huir#.



#I#


#ib-a, -an#, _impf. of_ #ir#.

#idilio#, _m._ idyl.

#idólatra#, idolatrous.

#idolatría#, _f._ idolatry.

#ídolo#, _m._ idol.

#iglesia#, _f._ church.

#iglesita#, _f. dim. of_ #iglesia#.

#igual#, equal.

#iluminar#, to illuminate.

#ilusión#, _f._ idea, illusion.

#ilustrado, -a#, enlightened.

#ilustrar#, to enlighten, educate.

#ilustre#, illustrious.

#imagen#, _f._ image.

#imitador#, _m._ imitator.

#imitar#, to imitate.

#impedir#, to impede, prevent.

#impío#, _m._ irreligious person.

#imponer#, to impose, lay upon, inform.

#importuno, -a#, importunate.

#imprenta#, _f._ press, printing.

#imprimir#, to print; #--se#, to be printed.

#ímprobo#, laborious, painful.

#impuesto#, _p.p. of_ #imponer#.

#inapelable#, without appeal.

#incendiar#, to set fire to.

#incienso#, _m._ incense.

#inclinar#, to bow, incline.

#incomodarse#, to be vexed.

#incomodidad#, _f._ inconvenience.

#inconveniente#, _m._ objection.

#incredulidad#, _f._ incredulity.

#incuestionable#, unquestionable.

#indeciso, -a#, indistinct.

#indicar#, to indicate, suggest, hint.

#indígena#, _m._ native.

#indigencia#, _f._ indigence.

#indio#, _m._ Indian.

#indudablemente#, undoubtedly.

#inefable#, ineffable, unspeakable.

#infancia#, _f._ childhood.

#infatigable#, indefatigable.

#infeliz#, unhappy, unfortunate.

#infierno#, _m._ hell.

#informe#, _m._ information.

#ingrato, -a#, ungrateful.

#inmenso, -a#, immense, infinite.

#inodoro, -a#, without odor.

#inolvidable#, not to be forgotten.

#inquietarse#, to worry.

#inquieto, -a#, uneasy, anxious.

#insensato, -a#, stupid, mad.

#insinuar#, to suggest.

#instalarse#, to install oneself.

#instar#, to urge.

#instrucción#, _f._ education, knowledge.

#insufrible#, insufferable.

#intemperie#, _f._ rough weather.

#interceptar#, to intercept.

#interés#, _m._ interest.

#interesado, -a#, biased.

#interrumpir#, to interrupt.

#íntimo, -a#, intimate, familiar.

#inútil#, useless.

#invadir#, to invade.

#inveterado, -a#, old.

#invierno#, _m._ winter.

#invitar#, to invite.

#invocar#, to invoke.

#ir#, to go.

#irascible#, irascible, choleric.



#J#


#jadear#, to pant.

#jamás#, never.

#jardín#, _m._ garden; #--cillo#, _m. dim. of_ #jardín#.

#jarro#, _m._ jar.

#jefe#, _m._ chief.

#Jerez# (_town in southern Spain_), sherry.

#Jesucristo#, Jesus Christ.

#jesuíta#, _m._ Jesuit.

#jornada#, _f._ day, march _or_ journey.

#José#, Joseph.

#joven#, young; _(noun) m. or f._ youth.

#joya#, _f._ jewel.

#Judío#, _m._ Jew.

#juega#, _pres. ind. of_ #jugar#.

#juez#, _m._ judge.

#jugar#, to play.

#juguete#, _m._ plaything.

#juicioso, -a#, sensible, wise.

#junco#, _m._ reed.

#juntamente#, jointly.

#junto#, beside, near, together, joined to.

#jurar#, to swear.

#justamente#, exactly, precisely.

#justicia#, _f._ justice.

#justísimo#, _abs. super. of_ #justo#.

#justo, -a#, just.

#juvenil#, youthful.

#juventud#, _f._ youth.

#juzgar#, to judge.



#L#


#labio#, _m._ lip.

#laboriosidad#, _f._ diligence.

#laborioso, -a#, industrious.

#labrador#, _m._ laborer, farmer.

#labranza#, _f._ farming.

#lado#, _m._ side.

#ladrido#, _m._ bark (_of a dog_).

#ladrillo#, _m._ brick.

#lago#, _m._ lake.

#lágrima#, _f._ tear.

#lámpara#, _f._ lamp.

#lanzar#, to throw; #--se#, to rush.

#largo, -a#, long.

#larguísimo#, _abs. super. of_ #largo#.

#lateral#, side.

#lea#, _pres. subj. of_ #leer#.

#lectura#, _f._ reading.

#lecho#, _m._ bed.

#leer#, to read.

#legislador#, _m._ legislator.

#legua#, _f._ league.

#leguminoso, -a#, leguminous.

#lejano, -a#, far, distant.

#lejos#, far; #a lo--#, far away, at a great distance.

#lengua#, _f._ tongue.

#lentamente#, slowly.

#lenteja#, _f._ lentil.

#lento, -a#, slow.

#leña#, _f._ wood.

#letra#, _f._ letter; _pl._ learned professions.

#levantar#, to lift, elevate; #--se#, to get up, rise.

#ley#, _f._ law.

#leyenda#, _f._ legend.

#leyendo#, _pres. part. of_ #leer#.

#libertad#, _f._ liberty.

#libertino, -a#, dissipated.

#librar#, to free.

#libre#, free.

#libro#, _m._ book.

#licencia#, _f._ furlough; #--absoluta#, discharge.

#ligeramente#, slightly.

#ligereza#, _f._ lightness, agility.

#ligero, -a#, agile, swift; trifling, gay.

#limitar#, to limit.

#lindo, -a#, pretty.

#liso, -a#, smooth, unadorned.

#lisonjero, -a#, flattering.

#lobo#, _m._ wolf.

#loco, -a#, crazy.

#locura#, _f._ madness.

#lograr#, to attain, succeed, obtain.

#lucerito#, _m._ star.

#lucha#, _f._ combat.

#luchar#, to fight.

#luego#, then, afterward; #--que#, as soon as; #desde --#, at once;
#de -- a -- = de tiempo a tiempo#.

#lugar#, _m._ place.

#lujo#, _m._ luxury, elegance.

#lumbre#, _f._ fire.

#luminoso, -a#, shining.

#lunar#, _m._ flaw, blemish.

#lustroso, -a#, glossy.

#luz#, _f._ light.



#LL#


#llamar#, to call.

#llana#, _f._ plain.

#llano, -a#, even, smooth, simple.

#llanto#, _m._ weeping.

#llanura#, _f._ plain.

#llegada#, _f._ arrival.

#llegar#, to arrive.

#llenar#, to fill.

#lleno, -a#, full.

#llevar#, to carry.

#llorar#, to weep.



#M#


#madera#, _f._ wood.

#madre#, _f._ mother.

#madroño#, _m._ strawberry tree.

#madrugada#, _f._ dawn.

#maestría#, _f._ skill.

#maestro#, _m._ teacher.

#magnífico, -a#, magnificent.

#mago#, _m._ #Reyes Magos#, wise men from the East.

#maíz#, _m._ Indian corn.

#majada#, _f._ sheepfold.

#majestuoso, -a#, majestic.

#malo, -a#, bad.

#malamente#, wrongly, badly.

#maldito, -a#, cursed.

#malevolencia#, _f._ ill will.

#malísimo#, _abs. super. of_ #malo#.

#malo, -a#, bad.

#malvarosa#, _f._ mallow.

#mancebo#, _m._ young man.

#mancharse#, to stain.

#mandar#, to command, send.

#manera#, _f._ manner; #sobre --#, exceedingly; #de -- que#, so that.

#maniatar#, to manacle, handcuff.

#manifestación#, _f._ declaration, statement.

#manita#, _f._ _dim. of_ mano.

#manjar#, _m._ dish, food, delicacy.

#mano#, _f._ hand.

#manteca#, _f._ lard, fat, butter.

#mantener#, to keep, maintain.

#mantenimiento#, _m._ maintenance.

#manzana#, _f._ apple.

#manzano#, _m._ apple tree.

#mañana#, _f._ morning; (_adv._) to-morrow; #pasado --#, day after
to-morrow.

#maravilla#, _f._ miracle.

#marcha#, _f._ march.

#marchito, -a#, withered.

#marido#, _m._ husband.

#mártir#, _m._ martyr.

#martirio#, _m._ martyrdom.

#más#, more; #por -- que#, however much; #-- bien#, rather.

#masas#, _f. pl._ masses, crowds of people.

#matar#, to kill.

#matrona#, _f._ matron.

#mayor#, greater, higher; #el altar --#, the high altar.

#mecánica#, _f._ mechanics, machines.

#medianero#, _m._ mediator.

#medianía#, _f._ mediocre person.

#médico#, _m._ physician, doctor.

#medida#, _f._ measure; #a -- que#, as fast as.

#medio, -a#, half, middle, mid; (_noun) m._ midst, way, means; #en -- de#,
in the midst of.

#mejicano, -a#, Mexican.

#Méjico#, Mexico.

#mejilla#, _f._ cheek.

#mejor#, _comp. of_ #bueno#.

#mejora#, _f._ improvement.

#mejorar#, to improve.

#memoria#, _f._ memory.

#mencionar#, to mention.

#menor#, _comp. of_ #pequeño#, smaller, younger.

#menos#, less; #al --#, at least; #echar de --#, to miss; #no poder --de#,
not to be able to help.

#mente#, _f._ mind.

#mercader#, _m._ merchant; #-- ambulante#, peddler.

#mercado#, _m._ market.

#merced#, _f._ favor, grace; #-- a#, thanks to.

#merecer#, to merit, deserve.

#merezco#, _pres. ind. of_ #merecer#.

#merienda#, _f._ lunch.

#merino#, _m._ merino, merino sheep.

#mérito#, _m._ merit; _see_ #hacer#.

#mes#, _m._ month.

#mesa#, _f._ table.

#metate# (_Mex.), m._ stone hollowed for grinding maize or cocoa.

#método#, _m._ method.

#mezclar#, to mix.

#mezquino, -a#, niggardly.

#miedo#, _m._ fear.

#miel#, _f._ honey.

#miembro#, _m._ member, limb.

#mientras#, while.

#mies#, _f._ ripe wheat and other grain.

#milagro#, _m._ miracle.

#militar#, _m._ military man.

#millar#, _m._ thousand.

#minuto#, _m._ minute.

#mirada#, _f._ look, glance.

#mirar#, to look at, see.

#misa#, _f._ mass; #-- de gallo#, midnight mass.

#miseria#, _f._ great poverty.

#misionero#, _m._ missionary.

#mismo, -a#, same, very.

#misterio#, _m._ mystery, mystery play.

#modelo#, _m._ model.

#modesto, -a#, modest.

#modo#, _m._ manner.

#molendero, -a#, _m. or f._ miller, grinder.

#moler#, to grind.

#molino#, _m._ mill.

#momento#, _m._ moment.

#monacal#, monastic.

#montaña#, _f._ mountain.

#montañés#, _m._ mountaineer.

#montañoso, -a#, mountainous.

#montar#, to mount.

#monte#, _m._ mountain.

#morado, -a#, purple.

#moreno, -a#, dark, brunette.

#morera#, _f._ white mulberry tree.

#morir#, to die.

#mosqueta#, _f._ white musk rose.

#mostrar#, to show, display, view.

#motivo#, _m._ motive; #con -- de#, as a result of, owing to, by
reason of.

#mover#, to move.

#mozo#, _m._ lad, manservant.

#muchacho, -a#, _m. or f._ boy, girl.

#mucho#, much; _pl._ many.

#muele#, _pres. ind. of_ #moler#.

#muerte#, _f._ death.

#muerto#, _p. p. of_ #morir#.

#muestra#, _f._ sign.

#muestran#, _pres. ind. of_ #mostrar#.

#mujer#, _f._ woman.

#mujercita#, _f._ _dim. of_ #mujer#; #muy --#, quite a little woman.

#mula#, _f._ mule.

#mundano, -a#, worldly.

#mundo#, world; #todo el --#, everybody.

#muriendo#, _pres. of_ #morir#.

#mur-ieron, -ió#, _pret. of_ #morir#.

#murmullo#, _m._ murmur.

#murmurar#, to murmur.

#musculoso, -a#, muscular.

#musgo#, _m._ moss.

#muy#, very.



#N#


#nacer#, to be born.

#naciente#, growing, very recent.

#Nacimiento#: _see note_.

#nada#, nothing, anything.

#nadie#, nobody, anybody.

#nariz#, _f._ nose.

#natal#, native.

#nativo, -a#, native.

#nato, -a#, natural.

#naturaleza#, _f._ nature.

#nave#, _f._ nave.

#Navidad#, _f._ Christmas.

#necesario, -a#, necessary.

#necesitar#, to need; #--se#, to be necessary.

#negro, -a#, black.

#nervudo, -a#, vigorous.

#netamente#, distinctly.

#nieble#, _f._ cloud.

#ninguno, -a#, none.

#niñez#, _f._ childhood, children.

#niño#, _m._ child.

#nocivo, -a#, hurtful, injurious.

#noche#, _f._ night.

#Nochebuena#, _f._ Christmas eve.

#nogal#, _m._ walnut tree.

#nombre#, _m._ name.

#notar#, to notice.

#notario#, _m._ notary public.

#noticia#, _f._ news.

#novela#, _f._ story, tale, novel.

#novelista#, _m._ novelist.

#noviciado#, _m._ novitiate.

#novio, -a#, _m. or f_. sweetheart.

#nube#, _f._ cloud.

#nueva#, _f._ news; #Bueña-Nueva#, _f._ good tidings.

#nuevo, -a#, new; #de# -, again, anew.

#numeroso, -a#, numerous.

#nunca#, ever, never.



#O#


#o#, or.

#obediencia#, _f._ obedience.

#objeto#, _m._ object.

#obligar#, to oblige.

#obra#, _f._ work.

#obrar#, to work.

#obscuridad#, _f._ darkness.

#obscuro, -a#, obscure.

#obsequiar#, to present.

#observar#, to observe.

#obstáculo#, _m._ obstacle.

#obtener#, to obtain.

#obtuve#, _pret. of_ #obtener#.

#obvención#, _f._ perquisite.

#ocasionar#, to occasion, cause.

#océano#, _m._ ocean.

#ocio#, _m._ idleness.

#ocioso, -a#, idle, lazy.

#ocultar#, to hide.

#oculto, -a#, hidden, obscure.

#odio#, _m._ hatred.

#oferta#, _f._ offer.

#oficial#, _m._ commissioned officer.

#oficialmente#, officially.

#oficio#, _m._ service.

#ofrecer#, to offer, promise.

#ofrezca#, _pres. subj. of_ #ofrecer#.

#oído#, _m._ ear; _also p.p. of_ #oir#.

#oigo#, _pres. ind. of_ #oir#.

#oir#, to hear.

#ojo#, _m._ eye.

#oleada#, _f._ big wave.

#oloroso, -a#, aromatic.

#olvidarse#, to forget; #iban olvidándose#, were gradually being
forgotten.

#omitir#, to omit.

#operar#, to work, operate.

#opinar#, to have the opinion, believe, think.

#oponer#, to oppose.

#oportunamente#, opportunely, timely.

#opuesto#, _p.p. of_ #oponer#.

#opulento, -a#, opulent.

#ora#, now; #ora ... ora#, now ... then.

#oración#, _f._ prayer.

#orar#, to pray.

#orden#, _f_. order (_of monks_); #órdenes# (_eccl._), sacrament of
ordination.

#ordenar#, to order.

#ordinario, -a#, ordinary, common.

#orfandad#, _f._ orphanage.

#orgullo#, _m._ pride.

#orilla#, _f._ shore, bank.

#oriundo, -a#, native of, coming from.

#oro#, _m._ gold.

#orquídea,# _f._ orchid.

#ostentar#, to make a show of.

#otorgar#, to authorize, sanction.

#otro, -a,# other.

#ovación,# _f._ ovation, salute.

#oyendo#, _pres. part. of_ #oir#.

#oyó#, _pret. of_ #oir#.

#oyente#, _m._ hearer.



#P#


#P.# = _abbreviation of_ #padre#.

#pacíficamente#, peaceably.

#pachol#, _m._ pod (_see note_).

#padecer#, to suffer.

#padecimiento#, _m._ suffering.

#padre#, _m_. father, priest.

#padrecito#,_m. dim. of_ #padre#.

#país#, _m._ country.

#paja#, _f._ straw.

#pajizo, -a,# thatched with straw.

#palabra#, _f._ word.

#palacio#, _m._ palace.

#palidez#, _f._ paleness.

#pálido, -a#, pale, light.

#palpitante#, palpitating.

#palpitar#, to beat, palpitate.

#pan#, _m._ bread.

#pandereta#, _f._ tambourine.

#pandero#, _m._ tambourine.

#pantalón#, _m._ trousers.

#pañales#, _m. pl._ swaddling clothes.

#paño#,_m._ cloth.

#pañoleta#, _f._ triangular shawl.

#papa#, _m._ pope.

#papel#, _m._ paper.

#para#, in order to; #-- que#, so that, in order that.

#paraíso#, _m._ paradise.

#pararrayos#, _m._ lightning rod.

#parásita#, _f._ parasite.

#parecer#, to seem; #--se#, to resemble.

#pared#, _f._ wall.

#pariente#, _m._ relative.

#parietaria#, _f._ low and homely European plant growing on walls
and rubbish.

#párroco#, _m._ parson.

#parroquial#, parochial.

#parte#, _f._ part; #de su --#, by his orders; #por otra --#, on the other
hand; #por todas --s#, everywhere.

#participar#, to share, inform.

#partida#, _f._ faction, squad.

#partidario#, _m._ partisan.

#parto#, _m._ birth.

#pasa#, _f._ raisin.

#pasajero, -a#, transitory.

#pasaporte#, _m._ passport.

#pasar#, to pass, endure, undergo.

#pasión#, _f._ passion.

#paso#, _m._ step; #de --#, at the same time; #al --#, on the way.

#pastar#, to pasture.

#pastor#, _m._ shepherd.

#pastorela#, _f._ pastoral.

#patio#, _m._ yard, courtyard.

#patria#, _f._ native land.

#patriarca#, _m._ patriarch.

#patriarcal#, patriarchal.

#pavimento#, _m._ pavement.

#pavo#, _m._ turkey.

#paz#, _f._ peace.

#pecuniario, -a#, pecuniary.

#pecho#, _m._ breast.

#pedir#, to ask for, beg.

#peligro#, _m._ danger.

#peligroso, -a#, dangerous.

#pena#, _f._ trouble, pain.

#pendencia#, _f._ quarrel, dispute.

#pendiente#, hanging; (_noun) m._ earring.

#penetrar#, to penetrate.

#penoso, -a#, painful, difficult.

#pensador, -ora#, thoughtful; (_noun) m._ thinker.

#pensamiento#, _m._ thought.

#pensar#, to think.

#pensativo, -a#, thoughtful.

#pequeño, -a#, little, small.

#peral#, _m._ pear tree.

#perder#, to lose.

#perdidamente#, desperately.

#perdido, -a#, dissolute; (_noun) m. or f._ vicious person.

#perdón#, _m._ pardon.

#perdonar#, to pardon.

#peregrino#, _m._ pilgrim.

#pereza#, _f._ laziness.

#perezoso, -a#, lazy.

#perfume#, _m._ perfume.

#periódico#, _m._ newspaper.

#perjudicado, -a#, injured, impaired.

#permanecer#, to remain.

#permiso#, _m._ permission.

#permitir#, to permit.

#pernicioso, -a#, pernicious.

#pero#, but.

#perro#, _m._ dog.

#persecución#, _f._ pursuit.

#perseguir#, to pursue, torment.

#personaje#, _m._ personage, character.

#personalidad#, _f._ personality.

#perspicaz#, clear sighted.

#persuadir(se)#, to be persuaded.

#pertenecer#, to belong to.

#pervinca#, _f._ periwinkle.

#pesado, -a#, heavy.

#pesadumbre#, _f._ affliction, sorrow.

#pesar#, _m._ sorrow, regret; #a-- de#, in spite of.

#pescado#, _m._ fish.

#peso#, _m._ dollar.

#pestaña#, _f._ eyelash.

#peste#, _f._ pest, epidemic.

#petardo#, _m._ petard.

#piadoso, -a#, pious.

#pícaruelo#, _m._ rascal, rogue.

#pidiendo#, _pres. part. of_ #pedir#.

#pie#, _m._ foot

#piececito#, _dim. of_ #pie#.

#piedad#, _f._ piety, pity.

#piedra#, _f._ stone.

#piensa#, _pres. ind, of_ #pensar#.

#pierd-o, --en#, _pres. ind. of_ #perder#.

#pieza#, _f._ room, piece.

#pino#, _m._ pine.

#pintar#, to paint.

#pintor#, _m._ painter.

#pintoresco, -a#, picturesque.

#Pirineos#, Pyrenees.

#pito#, _m._ whistle.

#placer#, _m._ pleasure.

#placita#, _dim. of_ #plaza#.

#plantar#, to plant.

#plantel#, _m._ nursery, training school.

#platicar#, to chat.

#plaza#, _f._ open place _or_ square.

#plazoleta#, _f._ _dim. of_ #plaza#.

#plegar(se)#, to bend.

#plegaria#, _f._ prayer, supplication.

#plenitud#, _f._ abundance, plenitude.

#pliegue#, _m._ fold, crease.

#población#, _f._ city, town.

#poblado#, _m._ village, settlement.

#pobre#, poor.

#pobremente#, poorly.

#pobreza#, _f._ poverty.

#pobrísimo#, _abs. super_, of #pobre#.

#poco#, few, little; #-- ha#, a little while ago; #-- a --#, little by
little; #hacía --#, a little while ago.

#poder#, can, to be able; #no -- menos#, not to be able to help.

#poeta#, _m._ poet.

#poéticamente#, poetically.

#poético, -a#, poetic.

#poetisa#, _f._ poetess.

#pompa#, _f._ pomp.

#poner#, to put; #--se#, to put on, become; #--se de acuerdo#, to agree.

#pongo#, _fres. ind. of_ #poner#.

#poniente#, setting.

#pontificio, -a#, pontifical.

#poquísimo, -a#, _abs. super. of_ #poco#.

#por#, for, by, through; #-- el contrario#, on the contrary.

#porfía#, _f._ persistence; #a --#, in competition (with each other).

#pórfido#, _m._ porphyry, jasper.

#porque#, because; #por qué#, why.

#portador#, _m._ carrier, bearer.

#portal#, _m._ entry, city gate.

#portalito#, _dim. of_ #portal#.

#pórtico#, _m._ porch, piazza.

#porvenir#, _m._ future.

#pos#, after, behind; #en -- de#, in pursuit of.

#posada#, _f._ boarding house, home, dwelling.

#poseer#, to possess.

#postrar#, to prostrate.

#postrero, -a#, last.

#práctica#, _f._ practice.

#practicable#, practicable, passable.

#practicar#, to practice.

#preceder#, to precede.

#precepto#, _m._ teaching, precept.

#preceptor#, _m._ teacher.

#preciado, -a#, precious, esteemed.

#precioso, -a#, beautiful, valuable, delicious.

#precipitarse#, to hasten.

#precisamente#, exactly.

#preciso, -a#, necessary.

#precoz#, premature.

#predecir#, to predict.

#predicar#, to preach.

#predicción#, _f._ prediction.

#predilecto, -a#, favorite.

#prefecto#, _m._ officer, prefect.

#preferencia#, _f._ preference.

#preferir#, to prefer.

#prefiero#, _pres. ind. of_ #preferir#.

#pregunta#, _f._ question.

#preguntar#, to ask.

#prelado#, _m._ prelate, superior.

#preludiar#, to play a prelude.

#premio#, _m._ reward.

#preocupación#, _f._ prejudice, bias.

#presa#, _f._ prey.

#presbiterio#, _m._ chancel.

#presencia#, _f._ presence.

#presentar(se)#, to appear, present, represent.

#presidir#, to preside.

#preso#, _m._ prisoner.

#prestigio#, _m._ prestige, fascination.

#pretender#, to pretend, try, court.

#prevención#, _f._ prejudice.

#previo, -a#, previous, prior.

#primario, -a#, primary.

#primero, -a#, first.

#principio#, _m._ beginning, fundamental truth.

#prisa#, _f._ haste.

#privar#, to deprive.

#proclamar#, to proclaim.

#procurar#, to try, succeed.

#producir#, to produce.

#producto#, _m._ product.

#produjeron#, _pret. of_ #producir#.

#profano, -a#, profane, worldly.

#profesar#, to practice a profession, profess; (_eccl_.) to join a
religious body.

#profeta#, _m._ prophet.

#profundo, -a#, profound, deep; (_noun_) depths.

#progresar#, to make progress, progress.

#promesa#, _f._ promise.

#prometer#, to promise.

#promover#, to promote.

#promulgar#, to promulgate, proclaim.

#prontamente#, quickly.

#prontitud#, _f._ promptness.

#pronto#, soon; #por lo --#, for the present.

#propagador, -ora#, _m. or f._ propagator.

#propaganda#, _f._ propaganda, spreading of doctrines.

#propagandista#, _m._ advocate, propagandist.

#propagar#, to propagate.

#propietario#, _m._ proprietor, owner.

#propio, -a#, fit, suitable, own.

#proponer#, to propose.

#proporcionar#, to furnish, supply.

#propósito#, _m._ proposal; #a --#, suitable; #a -- de#, in
connection with.

#propuesta#, _f._ proposal.

#propuesto#, _p. p. of_ #proponer#.

#propusimos#, _pret. of_ #proponer#.

#proscrito#, _m._ outlaw, exile.

#protegido,# _m._ protégé.

#protestar,# to protest.

#provecho,# _m._ profit.

#proveer,# to provide.

#provenido, -a,# coming from.

#providencia,# _f._ measures _(taken to obtain an end)_.

#provisto, -a,# provided.

#proximidad,# _f._ proximity.

#proximo, -a,# near,# next.

#proyecto,# _m._ project.

#prueba,# _f._ proof.

#publicar,# to publish.

#puchero,# _m._ dish of boiled meat and vegetables.

#pud-e, ---o, ---imos,# _pret. of_ #poder.#

#pudiendo,# _pres. part. of_ #poder.#

#pud-ieran, ---iese,# _impf, subj. of_ #poder.#

#pueblecillo,# _m. dim. of_ #pueblo.#

#pueblo,# _m._ town.

#pueda,# _pres. subj. of_ #poder.#

#puede,# _pres. ind. of_ #poder.#

#puerta,# _f._ door.

#pues,# for, then, therefore; #--bien,# well then.

#puesto,# _m._ stand, booth.

#puesto que,# since.

#pugna,# _f._ conflict.

#pugnar,# to combat, contend.

#pulmón,# _m._ lung.

#pulsar,# to play an instrument.

#punto,# _m._ point.

#puro, -a,# pure.

#púrpura,# _f._ purple.

#pus-e, --o,# _pret. of_ poner.



#Q#


#quedar,# to remain.

#queja,# _f._ complaint.

#quemar,# to burn.

#querer,# to wish,# like.

#querido, -a,# dear.

#quesera,# _f._ dairy.

#queso,# _m._ cheese.

#quien,# who,# whom, he who _(as an interrogate, takes accent)._

#quiere,# _pres. ind. of_ #querer; ¿qué --Vd.?# what do you expect?

#quieto, -a,# quiet.

#quinto, -a,# fifth.

#quis-e, -o,# _pret. of_ #querer.#

#quisieran,# _impf. subj. of_ #querer.#

#quitar,# to leave, take off. _or_ away.

#quizás,# perhaps.



#R#


#racimo,# _m._ bunch of grapes, cluster.

#rama,# _f._ branch.

#ramillete,# _m._ bouquet.

#ramo,# _m._ branch.

#rancho,# _m._ ranch.

#rapidez,# _f._ rapidity.

#rápido, -a,# rapid.

#raro, -a,# rare, infrequent.

#rato,# _m._ short time.

#raudal,# _m._ stream, abundance.

#rayar,# to border on.

#rayo,# _m._ ray, flash of lightning.

#raza,# _f._ race.

#razón,# _f_. reason, cause; #tener --,# to be right.

#reaccionario,# _m_. conservative, reactionary.

#realidad,# _f_. reality.

#realizable,# which can be realized.

#realización,# _f_. realization.

#realizar,# to realize.

#realzar,# to heighten the color, increase.

#rebaño,# _m_. flock, herd.

#rebazo,# _m_. shawl _or_ scarf for the head.

#rebelde,# _m_. rebel.

#rebosar,# to overflow, abound.

#rebozo,# _m_. shawl.

#recatado, -a,# modest, circumspect.

#recato,# _m_. prudence.

#recibir,# to receive.

#recitar,# to recite.

#recién,# recently.

#recluta,# _m. or f_. recruit.

#recoger,# to collect, gather.

#recogimiento,# _m_. abstraction, concentration.

#recompensar,# to reward.

#recóndito, -a,# hidden.

#reconocer,# to recognize, scrutinize.

#reconociese,# _impf. subj. of_ #reconocer.#

#recordar,# to remember.

#recorrer,# to run over.

#recuerdo,# _pres. ind. of_ #recordar.#

#recuerdo,# _m_. remembrance, recollection.

#recurso,# _m_. resource.

#redentor,# _m_. redeemer, savior.

#redimido, -a,# redeemed, ransomed.

#reducir,# to reduce.

#redujera,# _impf. subj. of_ #reducir.#

#reduzca,# _pres. subj. of_ #reducir.#

#referir,# to tell, relate.

#refiero,# _pres. ind. of_ #referir.#

#reflexión,# _f_. reflection.

#reflexionar,# to reflect.

#refrigerio,# _m_. refreshment.

#regalado, -a,# easy, pampered.

#regalar,# to present.

#regar,# to water, shower.

#regenerado, -a,# regenerated.

#regimiento,# _m_. regiment.

#regla,# _f_. rule.

#regocijar,# to rejoice.

#regocijo,# _m_. delight, pleasure.

#regular,# customary, moderate, canonical.

#reinar,# to reign.

#reir,# to laugh.

#rejuvenecer,# to become young again.

#relativo, -a,# comparative.

#relato,# _m_. narration, account.

#religión,# _f_. religion, creed, system of religion.

#religioso, -a,# religious.

#remedio,# _m_. remedy.

#remordimiento,# _m_. remorse.

#remoto, -a,# remote.

#rencor,# _m_. rancor, grudge.

#rendido, -a,# exhausted, worn out.

#rendir#, to conquer, surrender, be tired.

#renovar#, to renew.

#repartido, -a#, distributed.

#repartirse#, to be distributed.

#repasar#, to review.

#repente#, _m_. sudden movement; #de --#, suddenly.

#repentinamente#, suddenly.

#repetir#, to repeat.

#repique#, _m_. chime; # --a vuela#, peal.

#replicar#, to answer.

#reponerse#, to recover oneself.

#reposar#, to rest.

#reposo#, _m._ rest, repose.

#representarse#, to be played.

#reproducir#, to reproduce.

#republicano, -a#, republican.

#repugnar#, to repel.

#reputar#, to esteem.

#requerir#, to require, need.

#res#, _f._, head of cattle.

#resentido, -a#, angry, resentful.

#resentirse#, to be weakened, impaired.

#reservar#, to reserve.

#residir#, to reside.

#resienten#, _pres. ind. of_ #resentir#.

#resignar#, to resign.

#resolver#, to resolve.

#resonar#, to resound.

#respetable#, respectable.

#respetar#, to respect.

#respeto#, _m._ regard.

#respirar#, to breathe.

#resplandeciente#, resplendent.

#responder#, to reply, guarantee.

#resucitar#, to resuscitate.

#resuelto#, _p.p. of_ #resolver#.

#resuelto, -a#, steady, resolute.

#resultado#, _m._ outcome.

#retaguardia#, _f._ rear guard.

#retener#, to retain.

#retirar#, to withdraw.

#retribución#, _f._ fee, recompense.

#reunir#, to gather, reunite; #--se#, to join.

#revelar#, to reveal.

#revestir#, to clothe.

#revivir#, to revive.

#rey#, _m._ king.

#Reyes Magos#, the three Wise Men.

#riachuelo#, _m._ brook, stream.

#rico, -a#, rich.

#ridículo#, _m._ ridicule, mockery.

#rielar#, to glisten, shine.

#rienda#, _f._ bridle rein.

#riesgo#, _m._ risk.

#rigor#, _m._ rigor; #de --#, usual.

#rigorosamente#, rigorously.

#riguroso, -a#, severe, rigid.

#rincón#, _m._ corner.

#risueño, -a#, smiling, attractive.

#robar#, to rob.

#roble#, _m._ oak.

#robusto, -a#, robust.

#roca#, _f._ rock.

#rocío#, _m._ dew.

#rodar#, to roll.

#rodear#, to surround.

#rodilla#, _f._ knee.

#rogar#, to ask, beg.

#rojo, -a#, red.

#romance#, _m._ historic ballad.

#romper#, to break; #sin -- el alba#, without dawn breaking.

#ropa#, _f._ drygoods, clothes.

#rosa; color de# --, pink.

#rostro#, _m._ face.

#roza#, _f._ clearing.

#rubio, -a#, blond.

#rubor#, _m._ blush, flush.

#rudeza#, _f._ hardness, great effort, brusqueness.

#rudo, -a#, rude, uncultured.

#ruego#, _pres. ind. of_ #rogar.#

#ruido#, _m._ sound, noise.

#rumbo#, _m._ direction, neighborhood, district.

#rústico, -a#, rustic.

#rutina#, _f._ routine.



#S#


#saber#, to know; #a----#, for example.

#sabio, -a#, learned.

#sabor; a----#, at pleasure.

#Saboya#, Savoy.

#sabrosamente#, agreeably.

#sabroso, -a#, savory, pungent.

#sacar#, to draw out, take out.

#sacerdotal#, ministerial.

#sacerdote#, _m._ priest, clergyman.

#sacrificar#, to sacrifice.

#sacrificio#, sacrifice.

#sacristía#, _f._ vestry.

#sagrado, -a#, sacred.

#salar#, to salt, season; #--se# (_Mex_.), to become contaminated.

#saldrás,# _fut. of_ #salir#.

#salga#, _pres. subj. of_ #salir.#

#salida#, _f._ departure.

#salir#, to go out, appear.

#saloncito#, _m._ little salon, parlor.

#salpicar#, to sprinkle, dot.

#salteador#, _m._ highwayman.

#salto#, _m._ jump; #dar --s#, to jump.

#salud#, _f._ health.

#saludar#, to salute, bow.

#Salvador#, Savior.

#salvaje#, _m._ savage.

#salvar#, to save.

#sanción,# _f._ sanction.

#sangre#, _f._ blood.

#sano, -a#, wholesome.

#sansculote# (_name by which the French aristocrats designated, in 1789,
the revolutionists_), _m._ revolutionist.

#santificado, -a#, sanctified.

#santo, -a#, sainted, holy.

#sarta#, _f._ string (_of beads or pearls_).

#satisfacer#, to satisfy.

#satisfaría,# _cond. of_ #satisfacer.#

#sayón#, _m._ executioner, ugly fellow.

#sazón#, _f._ season.

#sé#, _pres. ind. of_ #saber; un no -- qué de#, an inexplicable
something.

#sea#, _pres. subj. of_ #ser.#

#seco, -a#, dry.

#secuestrar#, to kidnap; #--se#, to withdraw.

#seda#, _f._ silk.

#sedentario, -a,# sedentary.

#seguida#, /. succession; #en# --, forthwith.

#seguir#, to follow, continue.

#según,# according to, as.

#segundo, -a,# second.

#seguramente#, certainly.

#seguro, -a,# sure.

#semblante#, _m_. face.

#sembrar#, to sow.

#semejante#, such, similar; _(noun) m._ fellow-creature.

#semejanza#, _f._ resemblance.

#semilla#, _f._ seed.

#sencillez#, _f._ simplicity.

#sencillo, -a,# simple.

#senda#, _f._ path.

#sendero#, _m._ path.

#seno#, _m._ depth, innermost recess, bosom.

#sensatez#, _f._ good sense, reasonableness.

#sensato, -a,# sensible.

#sensible#, sensitive.

#sensual#, sensitive, sensuous.

#sentar#, to seat; suit.

#sentido#, _m._ feeling, sense; #perder#--, to lose consciousness.

#sentimiento#, _m._ feeling, sorrow.

#sentir#, to feel, be sorry.

#seña#, _f._ sign, gesture.

#señalar,# to point out.

#señor,# _m_. sir, lord.

#señora,# _f._ lady, madam.

#sepa#, _pres. subj. of_ #saber#.

#ser#, to be.

#sereno, -a,# serene.

#seriamente#, seriously.

#servicio#, _m_. service.

#servir#, to serve; --#se#, to please; #Vd. se servirá darme#, you will
please give me.

#severo, -a,# severe.

#sexto, -a,# sixth.

#si#, if.

#sí#, yes; self.

#siembra#, _f._ seedtime, sowing, sown field.

#siempre#, always.

#siente#, _pres. ind. of_ #sentir#.

#sierra#, _f._ mountain range _or_ ridge.

#siga#, _pres. subj. of_ #seguir#.

#siglo#, _m_. century.

#signo#, _m_. sign.

#siguiente#, following.

#silencio#, _m_. silence.

#silencioso, -a,# silent.

#silvestre#, wild.

#simétricamente,# symmetrically.

#simonía,# _f._ simony.

#simpatía,# _f._ sympathy.

#simpático, -a,# congenial, pleasing.

#sin#, without; --#embargo#, notwithstanding.

#sinceridad#, _f._ sincerity.

#sincero, -a,# sincere.

#sino#, but, except, only; -- #que#, except.

#sintiendo#, _pres. part, of_ #sentir#.

#sinuoso, -a,# winding.

#sirven#, _pres. ind. of_ #servir#.

#sitio#, _m_. place.

#soberano, -a,# sovereign, supreme.

#soberbio, -a,# proud.

#sobrar,# to be more than enough.

#sobre,# on, upon; -- #todo,# especially.

#sobrecargar,# to overload.

#sobremanera,# excessively.

#sobrepelliz,# _f_. surplice.

#sobretodo,# _m_. overcoat.

#sobrina,# _f_. niece.

#sol,# _m_. sun.

#solamente,# only.

#soldado,# _m_. soldier.

#soledad,# _f_. solitude.

#solemne,# solemn.

#soler,# to be accustomed to, be used to.

#solitario, -a,# solitary.

#solo,# alone; #a solas,# alone, unaided.

#sólo,# only.

#soltar,# to loosen, let go.

#sollozar,# to sob.

#sombra,# _f_. shade, darkness.

#sombreado, -a,# shaded.

#sombrero,# _m_. hat.

#sombría,# _f_. shady place.

#sombrío, -a,# sullen, gloomy.

#sometido, -a,# submitted.

#son,# _m_. sound.

#sonar,# to sound.

#sonoro, -a,# sonorous.

#sonreír,# to smile.

#sonrisa,# _f_. smile.

#sonrojar,# to blush.

#sonrosado, -a,# rosy.

#soñar (con),# to dream (of).

#sopa,# _f_., soup.

#sorprender,# to surprise.

#sorpresa,# _f_. surprise.

#sostener,# to sustain.

#sotana,# _f_. cassock.

#soy,# _pres. ind. of_ #ser.#

#suave,# gentle.

#suavizar,# to soften.

#subalterno, -a,# subaltern.

#súbito,# sudden; #de# --, suddenly.

#subjugar,# to subdue, overcome.

#sublimidad,# _f_. sublimity.

#substituir,# to substitute.

#sudar,# to sweat.

#suele,# _pres. ind. of_ #soler.#

#suelo,# _m_. ground, soil.

#suena,# _pres. ind. of_ #sonar.#

#sueño,# _m_. dream.

#suerte,# _f_. fate.

#sufrimiento,# _m_. suffering.

#sufrir,# to suffer.

#suizo, -a,# Swiss.

#sujetarse,# to submit.

#sujeto,# _m_. subject, fellow.

#suma,# _f_. sum; #en#--, in short.

#sumo, -a,# greatest, highest.

#suntuoso, -a,# sumptuous.

#sup-e,# #--o,# _pret. of_ #saber#.

#superchería,# _f_. fraud, deceit.

#supiera,# _impf. subj. of_ #saber#.

#súplica,# _f_. petition.

#suponer,# to suppose, imagine.

#supondrá,# _fut. of_ #suponer#.

#supondría,# _cond. of_ #suponer#.

#suprimir,# to suppress, abolish.

#supuesto, -a#, supposed; #por--#, of course.

#surcado, -a#, furrowed.

#susodicho, -a#, above mentioned, aforesaid.

#suspirar#, to sigh.

#suspiro#, _m._ sigh.

#sustentar#, to sustain.

#susto#, _m._ fright.



#T#


#taciturnidad#, _f._ taciturnity.

#tal#, such, so, as; #¿y qué --?# and what do you think? #con -- de que#,
provided that.

#tal vez#, perhaps.

#taladrar#, to pierce.

#talento#, _m._ intellect.

#taller#, _m._ workshop.

#tamaño, -a#, so large _or_ so small (_denoting size with gesture_).

#también#, too, also, even.

#tamboril#, _m._ timbrel.

#tampoco#, neither, as little.

#tan#, so.

#tanto, -a#, so much _or_ many; #por lo --#, therefore; #-- más#, so much
the more; #-- cuanto que#, all the more so because; #-- como#, all that.

#tañedor#, _m._ player (_of musical instrument_).

#tañido#, _m._ sound, ring.

#tardar (en)#, to delay, be long in.

#tarde#, _f._ afternoon, evening; _(adv.)_ late.

#tarea#, _f._ task, work, labor.

#techo#, _m._ roof.

#techumbre#, _f._ lofty roof.

#teja#, _f._ roof tile.

#tejido#, _m._ thatch.

#tela#, _f._ fabric, cloth.

#tema#, _m._ text, subject.

#temblar#, to tremble.

#temer#, to fear.

#temerario, -a#, fearless.

#tempestad#, _f._ tempest.

#templo#, _m._ temple, church.

#tenaz#, tenacious.

#tendré#, _fut. of_ #tener#.

#tendría#, _cond. of_ #tener#.

#tender#, to lie in wait, stretch.

#tener#, to have, hold; #¿qué tiene Vd.?# what is the matter with you?
#-- que# + _inf._, to have to.

#tenga#, _pres. subj. of_ #tener#.

#tengo#, _pres. ind. of_ #tener#.

#teoría#, _f._ theory.

#terminar#, to terminate.

#término#, _m._ end.

#ternura#, _f._ tenderness.

#terreno#, _m._ earth, land.

#tiempo#, _m._ time.

#tienda#, _f._ shop, store.

#tierno, -a#, tender.

#tierra#, _f._ earth.

#tío, -a#, _m. or f._ uncle, aunt.

#tipo#, _m._ type.

#titánico, -a#, titanic.

#tocador#, _m._ player (_of music_).

#tocar#, to play.

#todavía#, yet, still.

#todo, -a#, all; #por todas partes#, everywhere.

#toldo#, _m._ canopy.

#tomar#, to take; #-- por su cuenta#, to take upon oneself.

#toque#, _m._ ringing of bells.

#torbellino#, _m._ whirlwind.

#torneado, -a#, turned (_with a lathe_), shaped.

#toro#, _m._ bull.

#torre#, _f._, tower.

#torrente#, _m._ torrent.

#torta#, _f._, cake.

#tortilla# (_Mex.), f._ flat thin cake.

#tortura#, _f._, torture.

#trabajador, -ora#, laborious.

#trabajar#, to work.

#trabajo#, _m._ work, hardship, tribulation.

#traer#, to bring, carry.

#traje#, _m._ clothes, costume.

#tranquilo, -a#, tranquil.

#tranquilizar#, to pacify, reassure.

#trascurrir#, to pass, transpire.

#trasladar#, to transcribe.

#trasmitir#, to transmit.

#traspasar#, to pierce.

#trasportar#, to transport.

#tratar#, to try, treat.

#través#, _m._ bias, reverse; #al --#, across.

#trayendo#, _pres. part. of_ #traer#.

#trecho#, _m._ space; #de -- en --# at short distances.

#trémulo, -a#, tremulous.

#trepadora#, _f._ climber, creeper.

#tributar#, to pay.

#trigo#, _m._ wheat.

#triste#, sad.

#tristeza#, _f._ sadness.

#tronco#, _m._ trunk.

#tropa#, _f._, troop.

#trovador#, _m_ troubadour.

#turbación#, _f._ confusion.

#turbante#, _m._ turban.

#turbar#, to disturb.

#tuve#, _pret. of_ #tener#.

#tuviera#, _impf. subj. of_ #tener#.



#U#


#últimamente#, recently.

#último, -a#, last.

#unánime#, unanimous.

#unción#, _f._, emotion.

#único, -a#, only.

#unos, -as#, some.

#usar#, to use.

#uso#, _m._ use.

#útil#, useful.



#V#


#va#, _pres. ind. of_ #ir#.

#vacada#, _f._, drove _or_ herd of cows.

#vacilar#, to hesitate.

#vacuno, -a#, belonging to cattle, bovine.

#vago, -a#, vague.

#vago#, _m._ vagabond.

#valer#, to be worth.

#valía#, _f_, price, value.

#valiente#, brave.

#valor#, _m._ value.

#valle#, _m._ valley.

#v-an, -amos#, _pres. ind. of_ #ir; ¡vamos!# (_interj_.) come now!

#¸vano, -a,# vain, empty.

#vaquero#, _m._ cowherd.

#variado, -a,# variegated.

#vario, -a,# various, different.

#varón#, _m._ man.

#varonil#, manly.

#vascongado, -a,# Basque.

#vaya#, _pres. subj. of_ #ir#.

#Vd.,# you.

#vecino, -a,# _m. or f._ neighbor.

#vegetal#, vegetable.

#vejez#, _f._ old age.

#velada#, _f._, watch.

#velar#, to veil.

#ven#, _impv. of_ #venir#.

#vendedor, -ora#, _m. or f._ seller, salesman _or_ woman.

#vender#, to sell.

#vendría,# _cond. of_ #venir#.

#venerar#, to venerate.

#venga#, _pres. subj. of_ #venir#.

#vengo#, _pres. ind. of_ #venir#.

#venida#, _f._ arrival, coming.

#venir#, to come.

#ventana#, _f._ window.

#ventura#, _f._ fortune, happiness.

#ver#, to see; #era de --se#, it was worth seeing.

#verdad#, _f._ truth.

#verdaderamente#, truly.

#verdadero, -a,# true.

#verdugo#, _m._ executioner.

#vergüenza#, _f._ shame, disgrace.

#verídico, -a,# authentic.

#versillo#, _m. dim. of_ #verso#.

#verso,# _m._ verse.

#vértigo,# _m._ dizziness.

#vestido#,_m._ dress, garb.

#vestir#, to dress, wear.

#vez#, _f._ time; #de una --#, at once; #a veces#, at times; #tal --#
perhaps; #a mi --#, in my turn.

#ví#, _pret. of_ #ver#.

#viaje#, _m._ journey.

#viajero#, _m._ traveler.

#vicario#, _m._ vicar.

#vicio#, _m._ vice.

#vicioso, -a,# vicious.

#víctima#, _f._ victim.

#victoria#, _f._ victory.

#victorioso, -a#, victorious.

#vida#, _f._ life.

#viejo, -a#, old.

#vienen#, _pres. ind. of_ #venir#.

#viento,# _m._ wind.

#viga#, _f._ beam.

#villancico#, _m._ Christmas carol.

#vin-e, -o, -ieron#, _pret. of_ #venir#.

#viniese#, _impf. subj. of_ #venir#.

#vino#, _m._ wine.

#viñedo#, _m._ vineyard.

#virtud#, _f._ virtue.

#virtuoso, -a#, virtuous.

#visita#, _f._ visit, caller.

#visitar#, to visit.

#vista#, _f._ sight, view.

#visto#, _p.p. of_ #ver#.

#vistoso, -a#, gay, many-colored, showy.

#¡viva!# long live!

#vividor#, _m._ epicurean.

#vivir#, to live.

#voluntad#, _f._ will, resolution.

#volver#, to turn, return; #--se#, to become; #-- a# + _inf._, again.

#voto#, _m._ prayer.

#voz#, _f._ voice.

#vuelo#, _m._ flight, sweep; #a --#: _see_ #repique#.

#vuelta#, _f._ turn; #dar una --#, to take a walk.

#vulgar#, common, ordinary; _see footnote for this section.



#Y#


#y#, and.

#ya#, already (_sometimes used merely for emphasis_).

#yerba#, _f._, herb, grass.



#Z#


#zagala#, _f._, shepherdess, maid.

#zampona#, _f._ rustic flute.

#zapato#, _m._ shoe.





*** End of this Doctrine Publishing Corporation Digital Book "La Navidad en las Montañas" ***

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