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Title: Los Puritanos, y otros cuentos
Author: Palacio Valdés, Armando, 1853-1938
Language: Spanish
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Copyright Status: Not copyrighted in the United States. If you live elsewhere check the laws of your country before downloading this ebook. See comments about copyright issues at end of book.

*** Start of this Doctrine Publishing Corporation Digital Book "Los Puritanos, y otros cuentos" ***

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LOS PURITANOS

Y

OTROS CUENTOS

POR

ARMANDO PALACIO VALDÈS

EDITED WITH INTRODUCTION AND EXPLANATORY NOTES IN ENGLISH

BY
W. T. FAULKNER, A.M.
ASSISTANT IN SPANISH, COLUMBIAN UNIVERSITY, WASHINGTON, D.C.

NEW YORK

WILLIAM R. JENKINS, LIBRERO-EDITOR
851 and 853 Sixth Avenue

COPYRIGHT, 1904

BY WILLIAM R. JENKINS

_All Rights Reserved_

PRINTED BY THE PRESS OF WILLIAM R. JENKINS NEW YORK



PREFACE

INTRODUCTION

EL PÁJARO EN LA NIEVE
NOTES

LA CONFESION DE UN CRIMEN
NOTES

EL SUEÑO DE UN REO DE MUERTE
NOTES

LOS PURITANOS
NOTES

VOCABULARY



PREFACE


The four stories comprising this little volume are, by kind permission
of the author, taken from _Aguas fuertes_, a volume of _novelas y
cuadros_. They were selected for class use because the language is
smooth and easy, being almost entirely free from troublesome idiomatic
expressions and constructions.

I realize that the notes are not exhaustive, but I have endeavored to
explain every serious difficulty either in the notes or in the
vocabulary, by the aid of which the student should be able to arrive at
a perfect comprehension of the text.

The volume is intended for first year students, and as it has been my
experience that the first year's reading is rather for the acquisition
of a vocabulary than for a study of grammatical constructions, I have
avoided all grammatical explanations.

W. T. F.

COLUMBIAN UNIVERSITY.
    Washington, D.C., 1904.



INTRODUCTION


Armando Palacio Valdés was born in 1853 in the province of Asturias.

He is one of the most prominent contemporary novelists of Spain. He
belongs to that school of writers known as naturalists, and in the
opinion of some, he deserves to stand at the head of that school.

His novels treat of contemporary Spanish life. His descriptions and
delineations of character show that he is a close observer, and that he
has a wide knowledge of human life. His novels present an optimistic
view of life, though his pictures and characters are not always bright.

He is a popular writer both at home and abroad. Many of his novels have
been translated into different European languages. In Spain, _La Hermana
San Sulpicio_ and _Los Majos de Cadiz_, have won the greatest favor.
These are both novels of Andalusian life.

In the United States _La Hermana San Sulpicio_, _María y María_ and
_Maximina_ are best known through the translations of Nathan Haskell
Dole. More recent translations are: _La Alegría del Capitán Ribot_, by
Minna Caroline White; and _El Cuarto Poder_, by Rachel Chalice.

W. T. F.



EL PÁJARO EN LA NIEVE


Era ciego de nacimiento. Le habían enseñado lo único que los ciegos
suelen aprender, la música; y fue en este arte muy aventajado. Su madre
murió pocos años después de darle la vida; su padre, músico mayor de un
regimiento, hacía un año solamente. Tenía un hermano en América que no
daba cuenta de sí; sin embargo, sabía por referencias que estaba casado,
que tenía dos niños muy hermosos y ocupaba buena posición. El padre
indignado, mientras vivió, de la ingratitud del hijo, no quería oír su
nombre; pero el ciego le guardaba todavía mucho cariño; no podía menos
de recordar que aquel hermano, mayor que él, había sido su sostén en la
niñez, el defensor de su debilidad contra los ataques de los demás
chicos, y que siempre le hablaba con dulzura. La voz de Santiago, al
entrar por la mañana en su cuarto diciendo: «¡Hola, Juanito! arriba,
hombre, no duermas tanto,» sonaba en los oídos del ciego más grata y
armoniosa que las teclas del piano y las cuerdas del violín. ¿Cómo se
había trasformado en malo aquel corazón tan bueno? Juan no podía
persuadirse de ello, y le buscaba un millón de disculpas: unas veces
achacaba la falta al correo; otras se le figuraba que su hermano no
quería escribir hasta que pudiera mandar[1] mucho dinero; otras pensaba
que iba a darles una sorpresa el mejor día[2] presentándose cargado de
millones en el modesto entresuelo que habitaban: pero ninguna de estas
imaginaciones se atrevía a comunicar a su padre: únicamente cuando éste,
exasperado, lanzaba algún amargo apóstrofe contra el hijo ausente, se
atrevía a decirle: «No se desespere V., padre; Santiago es bueno; me da
el corazón[3] que ha de escribir uno de estos días.»

El padre se murió sin ver carta de su hijo mayor, entre un sacerdote que
le exhortaba y el pobre ciego que le apretaba convulso la mano, como si
tratase de retenerle a la fuerza en este mundo. Cuando quisieron sacar
el cadáver de casa sostuvo una lucha frenética, espantosa, con los
empleados fúnebres. Al fin se quedó solo; pero ¡qué soledad la suya! Ni
padre, ni madre, ni parientes, ni amigos; hasta el sol le faltaba, el
amigo de todos los seres creados. Pasó dos días metido en su cuarto,
recorriéndolo de una esquina a otra como un lobo enjaulado, sin probar
alimento. La criada, ayudada por una vecina compasiva, consiguió al cabo
impedir aquel suicidio: volvió a comer y pasó la vida desde entonces
rezando y tocando el piano.

El padre, algún tiempo antes de morir, había conseguido que le diesen
una plaza de organista en una de las iglesias de Madrid, retribuida con
catorce reales diarios: no era bastante, como se comprende, para
sostener una casa abierta, por modesta que fuese[4]; así que, pasados
los primeros quince días, nuestro ciego vendió por algunos cuartos, muy
pocos por cierto, el humilde ajuar de su morada, despidió a la criada y
se fue de pupilo a una casa de huéspedes pagando ocho reales; los seis
restantes le bastaban para atender a las demás necesidades. Durante
algunos meses vivió el ciego sin salir a la calle más que para cumplir
su obligación; de casa a la iglesia, y de la iglesia a casa. La tristeza
le tenía dominado y abatido de tal suerte, que apenas despegaba los
labios; pasaba las horas componiendo una gran misa de _requiem_ que
contaba se tocase por la caridad del párroco en obsequio del alma de su
difunto padre; y ya que no podía decirse[5] que tenía los cinco sentidos
puestos en su obra, porque carecía de uno, sí diremos que se entregaba a
ella con alma y vida.

El cambio de ministerio le sorprendió cuando aún no la había terminado:
no sé si entraron los radicales, o los conservadores, o los
constitucionales; pero entraron algunos nuevos. Juan no lo supo sino
tarde y con daño. El nuevo gabinete, pasados algunos días,[6] juzgó que
Juan era un organista peligroso para el orden público, y que desde lo
alto del coro, en las vísperas y misas solemnes, roncando y zumbando con
todos los registros del órgano, le estaba haciendo una oposición
verdaderamente escandalosa. Como el ministerio entrante no estaba
dispuesto, según había afirmado en el Congreso por boca de uno de sus
miembros más autorizados, «a tolerar imposiciones de nadie,» procedió
inmediatamente y con saludable energía a dejar cesante a Juan,
buscándole un sustituto que en sus maniobras musicales ofreciese más
garantías o fuese más adicto a las instituciones. Cuando le notificaron
el cese, nuestro ciego no experimentó más emoción que la sorpresa; allá
en el fondo casi se alegró, porque le dejaban más horas desocupadas para
concluir su misa. Solamente se dio cuenta de su situación cuando al fin
del mes se presentó la patrona en el cuarto a pedirle dinero; no lo
tenía, porque ya no cobraba en la iglesia; fue necesario que llevase a
empeñar el reloj de su padre para pagar la casa. Después se quedó otra
vez tan tranquilo y siguió trabajando sin preocuparse de lo porvenir.
Mas otra vez volvió la patrona a pedirle dinero, y otra vez se vio
precisado a empeñar un objeto de la escasísima herencia paterna; era un
anillo de diamantes. Al cabo ya no tuvo qué empeñar.[7] Entonces, por
consideración a su debilidad, le tuvieron algunos días más de cortesía,
muy pocos, y después le pusieron en la calle, gloriándose mucho de
dejarle libre el baúl y la ropa, ya que con ella podían cobrarse de los
pocos reales que les quedaba a deber.

Buscó una nueva casa, pero no pudo alquilar piano, lo cual le causó una
inmensa tristeza; ya no podía terminar su misa. Todavía fue algún tiempo
a casa de un almacenista amigo y tocó el piano a ratos; no tardó, sin
embargo, en observar que se le iba recibiendo cada vez con menos
amabilidad, y dejó de ir por allá.

Al poco tiempo le echaron de la nueva casa, pero esta vez quedándose con
el baúl en prenda. Entonces comenzó para el ciego una época tan
miserable y angustiosa, que pocos se darán cuenta cabal de los dolores,
mejor aún, de los martirios que la suerte le deparó. Sin amigos, sin
ropa, sin dinero, no hay duda que se pasa muy mal en el mundo; mas si a
esto se agrega el no ver la luz del sol, y hallarse por lo mismo
absolutamente desvalido, apenas si alcanzamos a divisar el límite del
dolor y la miseria. De posada en posada,[8] arrojada de todas poco
después de haber entrado, metiéndose en la cama para que le lavasen la
única camisa que tenía, el calzado roto, los pantalones con hilachas por
debajo, sin cortarse el pelo y sin afeitarse, rodó Juan por Madrid no sé
cuánto tiempo. Pretendió, por medio de uno de los huéspedes que tuvo,
más compasivo que los demás, la plaza de pianista en un café. Al fin se
la otorgaron, pero fue para despedirle a los pocos días: la música de
Juan no agradaba a los parroquianos del _Café de la Cebada_; no tocaba
jotas, ni polos, ni sevillanas, ni cosa ninguna flamenca, ni siquiera
polkas; pasaba la noche interpretando sonatas de Beethoven y conciertos
de Chopín: los concurrentes se desesperaban al no poder llevar el compás
con las cucharillas.

Otra vez volvió a rodar el mísero por los sitios más hediondos de la
capital. Algún alma caritativa, que por casualidad se enteraba de su
estado, socorríale indirectamente, porque Juan se estremecía a la idea
de pedir limosna. Comía lo preciso para no morirse de hambre en alguna
taberna de los barrios bajos, y dormía por cuatro cuartos entre mendigos
y malhechores en un desván destinado a este fin. En cierta ocasión le
robaron, mientras dormía, los pantalones, y le dejaron otros de dril
remendados. Era en el mes de Noviembre.

El pobre Juan, que siempre había guardado en el pensamiento la quimera
de la venida de su hermano, ahogado ahora por la desgracia, comenzó a
alimentarla con afán. Hizo que le escribiesen a la Habana, sin poner
señas a la carta porque no las sabía; procuró informarse si le habían
visto, aunque sin resultado; y todos los días se pasaba algunas horas
pidiendo a Dios de rodillas que le trajese en su auxilio. Los únicos
momentos felices del desdichado eran los que pasaba en oración en el
ángulo de alguna iglesia solitaria: oculto detrás de un pilar, aspirando
los acres olores de la cera y la humedad, escuchando el chisporroteo de
los cirios y el leve rumor de las plegarias de los pocos fieles
distribuidos por las naves del templo, su alma inocente dejaba este
mundo, que tan cruelmente le trataba, y volaba a comunicarse con Dios y
su Madre Santísima. Tenía la devoción de la Virgen profundamente
arraigada en el corazón desde la infancia: como apenas había conocido a
su madre, buscó por instinto en la de Dios la protección tierna y
amorosa que sólo la mujer puede dispensar al niño; había compuesto en
honor suyo algunos himnos y plegarias, y no se dormía jamás sin besar
devotamente el escapulario del Carmen que llevaba al cuello.

Llegó un día, no obstante, en que el cielo y la tierra le desampararon.
Arrojado de todas partes, sin tener un pedazo de pan que llevarse a la
boca, ni ropa con que preservarse del frío, comprendió el cuitado con
terror que se acercaba el instante de pedir limosna. Trabose una lucha
desesperada en el fondo de su espíritu; el dolor y la vergüenza
disputaron palmo a palmo el terreno a la necesidad; las tinieblas que le
rodeaban hacían aún más angustiosa esta batalla. Al cabo, como era de
esperar,[9] venció el hambre. Después de pasar muchas horas sollozando y
pidiendo fuerzas a Dios para soportar su desdicha, resolviose a implorar
la caridad; pero todavía quiso el infeliz disfrazar la humillación, y
decidió cantar por las calles de noche solamente. Poseía una voz
regular, y conocía a la perfección el arte del canto; mas tropezó con la
dificultad de no tener medio de acompañarse. Al fin, otro desgraciado,
que no lo era tanto como él, le facilitó una guitarra vieja y rota, y
después de arreglarla del mejor modo que pudo, y después de derramar
abundantes lágrimas, salió cierta noche de Diciembre a la calle. El
corazón le latía fuertemente; las piernas le temblaban; cuando quiso
cantar en una de las calles más céntricas, no pudo; el dolor y la
vergüenza habían formado un nudo en su garganta. Arrimose a la pared de
una casa, descansó algunos instantes, y repuesto un tanto, empezó a
cantar la romanza de tenor del primer acto de _La Favorita_. Llamó desde
luego la atención de los transeúntes un ciego que no cantaba peteneras o
malagueñas, y muchos hicieron círculo en torno suyo,[10] y no pocos, al
observar[11] la maestría con que iba venciendo las dificultades de la
obra, se comunicaron en voz bajo su sorpresa y dejaron algunos cuartos
en el sombrero, que había colgado del brazo. Terminada la romanza,
empezó el aria del cuarto acto de _La Africana_. Pero se había reunido
demasiada gente a su alrededor, y la autoridad temió que esto fuese
causa de algún desorden, pues era cosa averiguada para los agentes de
orden público que las personas que se reúnen en la calle a escuchar a un
ciego demuestran por este hecho instintos peligrosos de rebelión, cierta
hostilidad contra las instituciones, una actitud, en fin, incompatible
con el orden social y la seguridad del Estado. Por lo cual un guardia
cogió a Juan enérgicamente por el brazo y le dijo:

--A ver; retírese V. a su casa inmediatamente, y no se pare V. en
ninguna calle.

--Pero yo no hago daño a nadie.

--Está V. impidiendo el tránsito. Adelante, adelante, si no quiere V. ir
a la prevención.

Es realmente consolador el ver con qué esmero procura la autoridad
gubernativa que las vías públicas se hallen siempre limpias de ciegos
que canten. Y yo creo, por más que haya quien sostenga lo contrario, que
si pudiese igualmente tenerlas limpias de ladrones y asesinos, no
dejaría de hacerlo con gusto.

Retirose a su zahurda el pobre Juan, pesaroso, porque tenía buen
corazón, de haber comprometido por un instante la paz intestina y dado
pie para una intervención del poder ejecutivo. Había ganado cinco reales
y un perro grande. Con este dinero comió al día siguiente, y pagó el
alquiler del miserable colchón de paja en que durmió. Por la noche tornó
a salir[12] y a cantar trozos de ópera y piezas de canto: vuelta a
reunirse la gente en torno suyo y vuelta a intervenir la autoridad
gritándole con energía:--Adelante, adelante.

¡Pero si iba adelante no ganaba un cuarto, porque los transeúntes no
podían escucharle! Sin embargo, Juan marchaba, marchaba siempre porque
le estremecía, más que la muerte, la idea de infringir los mandatos de
la autoridad, y turbar, aunque fuese momentáneamente, el orden de su
país.

Cada noche se iban reduciendo más sus ganancias. Por un lado la
necesidad de seguir siempre adelante, y por otro la falta de novedad,
que en España se paga siempre muy cara, le iban privando todos los días
de algunos céntimos. Con los que traía para casa al retirarse apenas
podía introducir en el estómago algo para no morirse de hambre. Su
situación era ya desesperada. Sólo un punto luminoso seguía viendo
tenazmente el desgraciado entre las tinieblas de su congojoso estado:
este punto luminoso era la llegada de su hermano Santiago. Todas las
noches, al salir de casa con la guitarra colgada del cuello, se le
ocurría el mismo pensamiento:--«Si Santiago estuviese en Madrid y me
oyese cantar, me conocería por la voz.» Y esta esperanza, mejor dicho,
esta quimera, era lo único que le daba fuerzas para soportar la vida.

Llegó otro día, no obstante, en que la angustia y el dolor no conocieron
límites. En la noche anterior no había ganado más que seis cuartos.
¡Había estado tan fría! Como que amaneció Madrid envuelto en una sábana
de nieve de media cuarta de espesor. Y todo el día siguió nevando sin
cesar un instante, lo cual les tenía sin cuidado a la mayoría de la
gente, y fue motivo de regocijo para muchos aficionados a la estética.
Los poetas que gozaban de una posición desahogada, muy particularmente,
pasaron gran parte del día mirando caer los copos al través de los
cristales de su gabinete, y meditando lindos e ingeniosos símiles de
esos que hacen gritar al público en el teatro «¡bravo, bravo!» u obligan
a exclamar cuando se leen en un tomo de versos: «¡qué talento tiene este
joven!»

Juan no había tomado más alimento que una taza de café de ínfima clase y
un panecillo. No pudo entretener el hambre contemplando la hermosura de
la nieve, en primer lugar, porque no tenía vista; y en segundo, porque
aunque la tuviese, era difícil que al través de la reja de vidrio
empañada y sucia de su desván pudiera verla. Pasó el día acurrucado
sobre el colchón, recordando los días de la infancia y acariciando la
dulce manía de la vuelta de su hermano. Al llegar la noche,[13] apretado
por la necesidad, desfallecido, bajó a la calle a implorar una limosna.
Ya no tenía guitarra; la había vendido por tres pesetas en un momento
parecido de apuro.

La nieve caía con la misma constancia, puede decirse con el mismo
encarnizamiento. Las piernas le temblaban al pobre ciego lo mismo que el
día primero en que salió a cantar; pero esta vez no era de vergüenza,
sino de hambre. Avanzó como pudo por las calles, enfangándose hasta más
arriba del tobillo: su oído le decía que no cruzaba apenas ningún
transeúnte; los coches no hacían ruido, y estuvo expuesto a ser
atropellado por uno. En una de las calles céntricas se puso[14] al fin a
cantar el primer pedazo de ópera que acudió a sus labios: la voz salía
débil y enronquecida de la garganta; nadie se acercaba a[15] él ni
siquiera por curiosidad. «Vamos a otra parte,» se dijo, y bajó por la
Carrera de San Jerónimo, caminando torpemente sobre la nieve, cubierto
ya de un blanco cendal y con los pies chapoteando agua. El frío se le
iba metiendo por los huesos; el hambre le producía un fuerte dolor en el
estómago. Llegó un momento en que el frío y el dolor le apretaron tanto,
que se sintió casi desvanecido, creyó morir,[16] y elevando el espíritu
a la Virgen del Carmen, su protectora, exclamó con voz acongojada:
«¡Madre mía, socórreme!» Y después de pronunciar estas palabras, se
sintió un poco mejor y marchó, o más propiamente, se arrastró hasta la
plaza de las Cortes: allí se arrimó a la columna de un farol y, todavía
bajo la impresión del socorro de la Virgen, comenzó a cantar el _Ave
Maria_, de Gounod, una melodía a la cual siempre había tenido mucha
afición. Pero nadie se acercaba tampoco. Los habitantes de la villa
estaban todos recogidos en los cafés y teatros, o bien en sus hogares
haciendo bailar a sus hijos sobre las rodillas al amor de la lumbre.
Seguía cayendo la nieve pausada y copiosamente, decidida a prestar
asunto al día siguiente a todos los revisteros de periódicos para
encantar a sus aficionados con una docena de frases delicadas. Los
transeúntes que casualmente cruzaban lo hacían apresuradamente,
arrebujados en sus capas y tapándose con el paraguas. Los faroles se
habían puesto el gorro blanco de dormir, y dejaban escapar melancólica
claridad. No se oía ruido alguno si no era el rumor vago y lejano de los
coches, y el caer incesante de los copos como un crujido levísimo y
prolongado de sedería. Sólo la voz de Juan vibraba en el silencio de la
noche saludando a la Madre de los Desamparados. Y su canto, más que
himno de salutación, parecía un grito de congoja algunas veces; otras,
un gemido triste y resignado que helaba el corazón más que el frío de la
nieve.

En vano clamó el ciego largo rato pidiendo favor al cielo; en vano
repitió el dulce nombre de María un sinnúmero de veces, acomodándolo a
los diversos tonos de la melodía. El cielo y la Virgen estaban lejos, al
parecer, y no le oyeron; los vecinos de la plaza estaban cerca, pero no
quisieron oírle. Nadie bajó a recogerlo; ningún balcón se abrió siquiera
para dejar caer sobre él una moneda de cobre. Los transeúntes, como si
viniesen perseguidos de cerca por la pulmonía, no osaban detenerse.

Al fin ya no pudo cantar más: la voz expiraba en la garganta; las
piernas se le doblaban; iba perdiendo[17] la sensibilidad en las manos.
Dio algunos pasos y se sentó en la acera al pie de la verja que rodea el
jardín. Apoyó los codos en las rodillas y metió la cabeza entre las
manos. Y pensó vagamente en que había llegado el último instante de su
vida; y volvió a rezar fervorosamente implorando la misericordia divina.

Al cabo de un rato percibió que un transeúnte se paraba delante de él y
se sintió cogido por el brazo. Levantó la cabeza,[18] y sospechando que
sería lo de siempre, preguntó tímidamente:

--¿Es V. algún guardia?

--No soy ningún guardia--repuso el transeúnte,--pero levántese V.

--Apenas puedo, caballero.

--¿Tiene V. mucho frío?

--Sí, señor... y además no he comido hoy.

--Entonces, yo le ayudaré... vamos... ¡arriba!

El caballero cogió a Juan por los brazos y le puso en pie; era un hombre
vigoroso.

--Ahora apóyese V. bien en mí y vamos a ver si hallamos un coche.

--¿Pero dónde me lleva V.?

--A ningún sitio malo ¿tiene V. miedo?

--¡Ah! no: el corazón me dice que es V. una persona caritativa.

--Vamos andando... a ver si llegamos pronto a casa para que V. se seque
y tome algo caliente.

--Dios se lo pagará a V. caballero... la Virgen se lo pagará... Creí que
iba a morirme en ese sitio.

--Nada de morirse... no hable V. de eso ya. Lo que importa ahora es dar
pronto con un simón... Vamos adelante... ¿qué es eso; tropieza V.?

--Sí, señor; creo que ha dado contra la columna de un farol... ¡Como soy
ciego!

--¿Es V. ciego?--preguntó vivamente el desconocido.

--Sí, señor.

--¿Desde cuándo?

--Desde que nací.

Juan sintió estremecerse el brazo de su protector; y siguieron caminando
en silencio. Al cabo éste se detuvo un instante y le preguntó con voz
alterada.

--¿Cómo se llama V.?

--Juan.

--¿Juan qué?

--Juan Martínez.

--Su padre de V. Manuel, ¿verdad? músico mayor del tercero de artillería
¿no es cierto?

--Sí, señor.

En el mismo instante el ciego se sintió apretado fuertemente por unos
brazos vigorosos que casi le asfixiaron y escuchó en su oído una voz
temblorosa que exclamó:

--¡Dios mío, qué horror y qué felicidad! Soy un criminal, soy tu hermano
Santiago.

Y los dos hermanos quedaron abrazadas y sollozando algunos minutos en
medio de la calle. La nieve caía sobre ellos dulcemente.

Santiago se desprendió bruscamente de los brazos de su hermano y comenzó
a gritar salpicando sus palabras con fuertes interjecciones:

--¡Un coche, un coche! ¿no hay un coche por ahí?... ¡maldita sea mi
suerte! Vamos, Juanillo, haz un esfuerzo; llegaremos pronto al puesto...
¿Pero señor, dónde se meten los coches...? Ni uno sólo cruza por aquí...
Allá lejos veo uno... ¡gracias a Dios!... ¡Se aleja el maldito!... Aquí
está otro... ésta ya es mío. A ver cochero... cinco duros si V. nos
lleva volando al hotel número diez de la Castellana...

Y cogiendo a su hermano en brazos como si fuera un chico lo metió en el
coche y detrás se introdujo él. El cochero arreó a la bestia y el
carruaje se deslizó velozmente y sin ruido sobre la nieve. Mientras
caminaban, Santiago teniendo siempre abrazado al pobre ciego, le contó
rápidamente su vida. No había estado en Cuba, sino en Costa Rica, donde
juntó una respetable fortuna; pero había pasado muchos años en el campo,
sin comunicación apenas con Europa; escribió tres o cuatro veces por
medio de los barcos que traficaban con Inglaterra y no obtuvo respuesta.
Y siempre pensando en tornar a España al año siguiente, dejó de hacer
averiguaciones proponiéndose darles una agradable sorpresa. Después se
casó y este acontecimiento retardó mucho su vuelta. Pero hacía cuatro
meses que estaba en Madrid,[19] donde supo por el registro parroquial
que su padre había muerto; de Juan le dieron noticias vagas y
contradictorias: unos le dijeron que se había muerto también; otros que
reducido a la última miseria, había ido por el mundo cantando y tocando
la guitarra. Fueron inútiles cuantas gestiones hizo para averiguar su
paradero. Afortunadamente la Providencia se encargó de llevarlo a sus
brazos. Santiago reía unas veces, lloraba otras mostrando siempre el
carácter franco, generoso y jovial de cuando niño.

Paró el coche al fin. Un criado vino a abrir la portezuela. Llevaron a
Juan casi en volandas hasta su casa. Al entrar percibió una temperatura
tibia, el aroma de bienestar que esparce la riqueza: los pies se le
hundían en mullida alfombra; por orden de Santiago dos criados le
despojaron inmediatamente de sus harapos empapados de agua y le pusieron
ropa limpia y de abrigo. En seguida le sirvieron en el mismo gabinete,
donde ardía un fuego delicioso, una taza de caldo confortador y después
algunas viandas, aunque con la debida cautela, por la flojedad en que
debía hallarse su estómago: subieron además de la bodega el vino más
exquisito y añejo. Santiago no dejaba de moverse, dictando las órdenes
oportunas, acercándose a cada instante al ciego para preguntarle con
ansiedad:

--¿Cómo te encuentras ahora, Juan?--¿Estás bien?--¿Quieres otro
vino?--¿Necesitas más ropa?

Terminada la refacción se quedaron ambos algunos momentos al lado de la
chimenea. Santiago preguntó a un criado si la señora y los niños estaban
ya acostados y habiéndole respondido afirmativamente, dijo a su hermano
rebosando de alegría:

--¿Tú no tocas el piano?

--Sí.

--Pues vamos a dar un susto a mi mujer y a mis hijos. Ven al salón.

Y le condujo hasta sentarle delante del piano. Después levantó la tapa
para que se oyera mejor, abrió con cuidado las puertas y ejecutó todas
las maniobras conducentes a producir una sorpresa en la casa; pero todo
ello con tal esmero, andando sobre la punta de los pies, hablando en
falsete y haciendo tantas y tan graciosas muecas, que Juan al notarlo no
pudo menos de reírse[20] exclamando: ¡Siempre el mismo Santiago!

--Ahora toca Juanillo, toca con todas tus fuerzas.

El ciego comenzó a ejecutar una marcha guerrera. El silencioso hotel se
estremeció de pronto, como una caja de música cuando se la da
cuerda.[21] Las notas se atropellaban al salir del[22] piano, pero
siempre con ritmo belicoso. Santiago exclamaba de vez en cuando:

--¡Más fuerte, Juanillo, más fuerte!

Y el ciego golpeaba el teclado, cada vez con mayor brío.

--Ya veo a mi mujer detrás de las cortinas... ¡adelante, Juanillo,
adelante!... Está la pobre en camisa... ji... ji... me hago[23] como que
no la veo... se va a creer que estoy loco... ¡ji ji!... ¡adelante,
Juanillo, adelante!

Juan obedecía a su hermano, aunque sin gusto ya, porque deseaba conocer
a su cuñada y besar a sus sobrinos.

--Ahora veo a mi hija Manolita, que también sale en camisa... ¡Calle,
también se ha despertado Paquito!... ¡No te he dicho que todos iban a
recibir un susto!... Pero se van a constipar si andan de ese modo más
tiempo... No toques más Juan, no toques más.

Cesó el estrépito infernal.

--Vamos, Adela, Manolita, Paquito, abrigaos un poco y venid a dar un
abrazo a mi hermano Juan. Este es Juan de quien tanto os he hablado, a
quien acabo de encontrar[24] en la calle a punto de morirse helado
entre la nieve... ¡Vamos, vestíos pronto!

La noble familia de Santiago vino inmediatamente a abrazar al pobre
ciego. La voz de la esposa era dulce y armoniosa: Juan creía escuchar la
de la Virgen: notó que lloraba cuando su marido relató de qué modo le
había encontrado. Y todavía quiso añadir más cuidados a los de Santiago:
mandó traer un calorífero y ella misma se lo puso debajo de los pies;
después le envolvió las piernas en una manta y le puso en la cabeza una
gorra de terciopelo. Los niños revoloteaban en torno de la butaca,
acariciándole y dejándose acariciar de su tío. Todos escucharon en
silencio y embargados por la emoción, el breve relato que de sus
desgracias les hizo. Santiago se golpeaba la cabeza: su esposa lloraba:
los chicos atónitos le decían estrechándole la mano: ¿No volverás a
tener hambre ni salir a la calle sin paraguas, verdad tiíto?... yo no
quiero, Manolita no quiere tampoco... ni papá, ni mamá.

--¡A que no le das tu cama,[25] Paquito!--dijo Santiago, pasando a la
alegría inmediatamente.

--¡Si no _quepe_ en ella,[26] papá! En la sala hay otra muy grande, muy
grande, muy grande...

--No quiero cama ahora,--interrumpió Juan... ¡me encuentro tan bien
aquí!

--¿Te duele el estómago como antes?--preguntó Manolita abrazándole y
besándole.

--No, hija mía, no, ¡bendita seas!... no me duele nada... soy muy
feliz... lo único que tengo es sueño... se me cierran los ojos sin
poderlo remediar...

--Pues por nosotros no dejes de dormir, Juan,--dijo Santiago.

--Sí, tiíto, duerme, duerme--dijeron a un tiempo Manolita y Paquito
echándole los brazos al cuello y cubriéndole de caricias...

       *       *       *       *       *

Y se durmió en efecto. Y despertó en el cielo.

Al amanecer del día siguiente, un agente de orden público tropezó con su
cadáver entre la nieve. El médico de la casa de socorro certificó que
había muerto por la congelación de la sangre.

--Mira, Jiménez--dijo un guardia de los que le habían llevado a su
compañero.

--¡Parece que se está riendo!

       *       *       *       *       *


NOTES FOR "EL PÁJARO EN LA NIEVE":


[1] =Hasta que pudiera mandar=, until he could send.

[2] =El mejor día=, some fine day.

[3] =Me da el corazón que ha de escribir=, my heart tells me that he
will write.

[4] =Por modesta que fuese=, however modest it might be.

[5] =Ya que no podía decirse=, since it could not be said.

[6] =Pasados algunos días=, some days having passed.

[7] =Ya no tuvo que empeñar=, he no longer had anything to pawn.

[8] =De posada en posada=, from inn to inn.

[9] =Como era de esperar=, as was to be expected.

[10] =En torno suyo=, around him.

[11] =Al observar=, on observing.

[12] =Tornó a salir=, he went out again.

[13] =Al llegar la noche=, when night came.

[14] =Se puso a cantar=, he began to sing.

[15] =Nadie se acercaba a él=, no one approached him.

[16] =Creyó morir=, he thought that he was dying. When there is no
change of subject the dependent verb is infinitive.

[17] =Iba perdiendo=, the verb =ir= with the gerund indicates a
continually increasing action.

[18] =Levantó la cabeza=, note the use of definite article instead of
possessive pronoun.

[19] =Hacía cuatro meses que estaba en Madrid=, he had been in Madrid
four months (lit. it made four months that he was in Madrid.)

[20] =No pudo menos de reírse=, he could not help laughing.

[21] =Cuando se la da cuerda=, when it is wound up.

[22] =Al salir de=, on coming from.

[23] =Me hago como que no la veo=, I'll make out that I don't see her.

[24] =A quien acabo de encontrar=, whom I have just found.

[25] =A que no le das tu cama=, I bet that you won't give him your bed.
The "a" in this sentence is used elliptically, being dependent on the
verb apostar, to bet or wager. Therefore the sentence in full would read
"_Apuesto a que no le das tu cama_."

[26] =Si no quepe en ella=, why he can't get in it.



LA CONFESION DE UN CRIMEN


En el vasto salón del Prado[27] aún no había gente. Era temprano; las
cinco y media nada más. A falta de personas formales los niños tomaban
posesión del paseo, utilizándolo para los juegos del aro, de la cuerda,
de la pelota, pío campo, escondite, y otros no menos respetables, tan
respetables, por lo menos, y por de cantado más saludables, que los del
ajedrez, tresillo, ruleta y siete y media con que los hombres se
divierten. Y si no temiera ofender las instituciones, me atrevería a
ponerlos en parangón con los del salón de conferencias del Congreso y de
la Bolsa, seguro de que tampoco habían de desmerecer.

El sol aún seguía bañando una parte no insignificante del paseo. Los
chiquillos resaltaban sobre la arena como un enjambre de mosquitos en
una mesa de mármol. Las niñeras, guardianas fieles de aquel rebaño, con
sus cofias blancas y rizadas, las trenzas del cabello sueltas, las manos
coloradas y las mejillas rebosando una salud, que yo para mí deseo, se
agrupaban a la sombra sentadas en algún banco, desahogando con placer
sus respectivos pechos henchidos de secretos domésticos, sin que por eso
perdiesen de vista un momento[28] (dicho sea en honor suyo) los
inquietos y menudos objetos de su vigilancia. Tal vez que otra se
levantaban corriendo para ir a socorrer a algún mosquito infeliz que se
había caído boca abajo y que se revolcaba en la arena con horrísonos
chillidos: otras veces llamaban imperiosamente al que se desmandaba y le
residenciaban ante el consejo de doncellas y amas de cría, amonestándole
suavemente o recriminándole con dureza y administrándole algún leve
correctivo en la parte posterior, según el sistema y el temperamento de
cada juez.

Esperando la llegada de la gente, me senté en una silla metálica de las
que dividen el paseo, y me puse[29] a contemplar con ojos distraídos el
juego de los chicos. Detrás de mí estaban sentadas dos niñas de once a
doce años de edad, cuyos perfiles--lo único que veía de ellas--eran de
una corrección y pureza encantadoras. Ambas rubias y ambas vestidas con
singular gracia y elegancia: en Madrid esto última no tiene nada de
extraordinario porque las mamás, que han renunciado a ser coquetas para
sí, lo continúan siendo en sus hijas y han convenido en hacerse una
competencia poco favorable a los bolsillos de los papás. Me llamó la
atención desde luego la gravedad que las dos mostraban y el poco o
ningún efecto que les causaba la alegría de los demás muchachos. Al
principio creí que aquella circunspección procedía de considerarse ya
demasiado formales para corretear, y me pareció cómica; pero observando
mejor, me convencí de que algo serio pasaba entre ellas, y como no tenía
otra cosa que hacer,[30] cambié de silla disimuladamente y me acerqué
cuanto pude[31] a fin de averiguarlo.

La una estaba pálida y tenía la vista fija constantemente en el suelo:
la otra la miraba de vez en cuando con inquietud y tristeza. Cuando me
acerqué guardaban silencio, pero no tardó en romperlo la primera[32]
exclamando en voz baja y con acento melancólico:

--¡Si lo hubiera sabido, no saldría hoy a paseo!

--¿Por qué?--repuso la segunda.--De todos modos algún día os habíais de
encontrar.[33]

La primera no replicó nada a esta observación y callaron un buen rato.
Al cabo la segunda dijo poniéndole una mano sobre el hombro:

--¿Sabes lo que estoy pensando, Asunción?

--¿Qué?

--Que debías decírselo todo.[34] Lola es buena niña, aunque tenga el
genio vivo. ¿No te acuerdas cuando nos pegamos y nos arañamos porque le
quité de ser la mamá?... Ya ves que le pasó en seguida...

--Sí, pero esto es muy distinto.

--Ya lo sé que es distinto... pero debes decírselo.[35]

--¡Ay! No me mandes eso, por Dios, Luisa... de seguro no me vuelve a
decir adiós, y se lo cuenta en seguida a sus papás.

--¿Y no será peor que se lo cuente otra persona?... ¡Hay niñas más mal
intencionadas!... Elvira lo sabe ya... no sé quién se lo ha dicho...

Profunda debió ser[36] la impresión que esta noticia causó en el ánimo
de Asunción, porque no volvió a despegar los labios y siguió escuchando
consternada las razones de su amiga, que las amontonaba de un modo
incoherente, pero con resolución.

El paseo se iba poblando poco a poco. El sol no se enseñoreaba ya sino
de uno de los ángulos del salón: al retirarse dejaba claro y nítido el
ambiente, en el cual resaltaban con admirable pureza el obelisco del Dos
de Mayo[37] y las agujas del museo de Artillería y de San Jerónimo. Los
pequeños retrocedían ante la invasión de los grandes a los parajes más
apartados, donde establecían nuevamente sus juegos. Un chico rubio,
vestido de marinero, con cara de desvergonzado, se quedó fijo delante de
nuestras niñas contemplándolas con insistencia, y no hallando al parecer
conveniente la gravedad que mostraban, se puso[38] a hacerlas muecas en
son de menosprecio. Luisa, al verse interrumpida en su discurso, se
levantó furiosa y le tiró por los cabellos. El chico se alejó llorando.

Al cabo de un rato, cuando ya me disponía a dejar la silla para dar
algunas vueltas, oí exclamar a Luisa:[39]

--¡Calla... calla... me parece que ahí viene Lola!

Asunción se estremeció la cabeza vivamente.

--Sí, sí, es ella,--continuó Luisa.--Viene con Pepita y con Concha y
Eugenia... Es el primer domingo que viene después de la muerte de su
hermano... ¡No te pongas así, niña!... No te asustes... verás, yo lo voy
a arreglar todo.

Asunción, en efecto, había empalidecido y estaba clavada e inmóvil en la
silla como una estatua. Pronto divisé un grupo de niñas de su misma edad
que se aproximaba; en el centro venía una completamente enlutada,
morenita, con grandes ojos negros y profundos que debía de ser[40] la
causante de los temores de Asunción. Luisa se levantó a recibirlas y
echó una carrerita[41] para cambiar con ellas buena partida de besos
cuyo rumor llegó hasta mis oídos. Asunción no se movió. Al llegar,
todas la saludaron con efusión, no siendo por cierto la menos expansiva
la enlutada Lolita. Después de cambiadas[42] las primeras impresiones,
observé que Luisa hacía señas a Asunción en ademán de pedirle algo, y
que Asunción lo negaba, también por señas, pero con energía. Luisa, sin
embargo, se resolvió a hacer lo que pretendía a despecho de su amiga, y
llegándose a Lola, le dijo:

--Mira, Asunción tiene que decirte una cosa; ve a sentarte junto a ella.

Lolita se vino hacia la melancólica niña y le preguntó cariñosamente
tocándole la cara:

--¿Qué tienes que decirme, Chonchita?

La pobre Asunción, completamente abatida, no contestó nada; visto lo
cual por su amiga, tomó asiento al lado, y la instó con mucha viveza
para que le contase lo que la ponía tan triste.

--Mira, Lola,--comenzó con voz temblorosa y casi imperceptible,--después
que te lo diga ya no me querrás.

Lola protestó con una mueca.

--No, no me querrás... Dame un beso ahora... Después que te lo diga, no
me darás ningún otro...

Lolita se manifestó sorprendida, pero le dio algunos besos sonoros.

--Mañana hace un mes que murió tu hermano Pepito... Yo sé que has tenido
una convulsión por haber visto la caja... A mí no me han dejado ir a tu
casa porque decían que me iba a impresionar, pero toda la tarde la pasé
llorando... Luisa te lo puede decir... Lloraba porque Pepito y yo
éramos novios... ¿no lo sabías?

--¡No!

--Pues lo éramos desde hacía dos meses. Me escribió una carta y me la
dio un día al entrar en tu casa: salió de un cuarto de repente, me la
dio y echó a correr.[43] Me decía que desde la primera vez que me había
visto le había gustado, que podríamos ser novios si yo le quería, y que
en concluyendo la carrera de abogado, que era la que pensaba seguir,[44]
nos casaríamos. A mí me daba[45] mucha vergüenza contestarle, pero como
a Luisa le había escrito también Paco Núñez declarándose, yo por encargo
de ella le dije un día en el paseo: «Paco, de parte de Luisa, que[46]
sí,» y a la otra vuelta Luisa le dijo a Pepito: «Pepito, de parte de
Asunción, que sí». Y quedamos novios. Los domingos cuando bailábamos en
tu casa o en la mía, me sacaba más veces que a las demás, pero no se
atrevía a decirme nada... A pesar de eso, una vez bailando, como estaba
triste y hablaba poco, le pregunté si estaba enfadado, y él me contestó:
«Yo no me enfado con nadie, y mucho menos contigo». Yo me puse
colorada... y él también... Todos los días por la tarde iba a esperarme
a la salida del colegio; se estaba paseando por delante hasta que yo
salía y después me seguía hasta casa...

Aquí Asunción cesó de hablar, y Lola, que la escuchaba con tristeza y
curiosidad, aguardó un rato a que continuase, y viendo que no lo hacía,
le preguntó:

--Pero, ¿por qué me decías que después de contármelo no iba a darte más
besos y todas aquellas cosas? Al contrario, ahora te quiero más... mira
como te quiero.

Y Lolita al decir esto le daba apasionados besos.

--Espera, espera... no me beses... ¿De qué murió tu hermano? ¿No dijeron
los médicos que había muerto de una mojadura que había cogido?

--Sí.

--Pues esa mojadura, Lola... la cogió por causa mía... Sí, la cogió por
causa mía... Una tarde en que estaba lloviendo a cántaros, fue a
esperarme al colegio... Le vi por los cristales metido en un portal...
en el portal de enfrente... no traía paraguas. Cuando salimos yo me tapé
perfectamente porque la criada había traído uno para mí y otro para
ella... Pepito nos siguió a descubierto. Llovía atrozmente... y yo en
vez de ofrecerle el paraguas y taparme con el de la criada, le dejé ir
mojándose hasta casa... Pero no fue por gusto mío, Lola... por Dios, no
lo creas... fue que me daba vergüenza...

Al decir estas palabras, le embargó la emoción, se le anudó la voz en la
garganta y rompió a sollozar[47] fuertemente. Lolita se la quedó mirando
un buen rato, con ojos coléricos, el semblante pálido y las cejas
fruncidas; por último se levantó repentinamente y fue a reunirse con sus
amigas que estaban algo apartadas formando un grupo. La vi agitar los
brazos en medio de ellas narrando, al parecer, el suceso con
vehemencia, y observé que algunas lágrimas se desprendían de sus ojos,
sin que por eso perdiesen[48] la expresión dura y sombría. Asunción
permaneció sentada, con la cabeza baja y ocultando el rostro entre las
manos.

En el grupo de Lolita hubo acalorada deliberación. Las amigas se
esforzaban en convencerla para que otorgase su perdón a la culpable.
Lolita se negaba a ello con una mímica (lo único que yo percibía) altiva
y violenta. Luisa no cesaba de ir y venir consolando a su triste amiga y
procurando calmar a la otra.

El sol se había retirado ya del paseo, aunque anduviese todavía por las
ramas de los árboles y las fachadas de las casas. La estatua de Apolo,
que corona la fuente del centro, recibía su postrera caricia; los
lejanos palacios del paseo de Recoletos resplandecían en aquel instante
como si fuesen de plata. El salón estaba ya lleno de gente.

Después de discutir con violencia y de rechazar enérgicamente las
proposiciones conciliadoras, Lolita se encerró en un silencio sombrío.
Al ver esta muestra de debilidad, las amigas apretaron el asedio,
enviando cada cual[49] un argumento más o menos poderoso; sobre todo
Luisa, era incansable en formar silogismos, que alternaba sin cesar con
súplicas ardientes.

Al fin Lolita volvió lentamente la cabeza hacia Asunción. La pobre niña
seguía en la misma postura, abatida, ocultando siempre el rostro con las
manos. Al verla, debió pasar un soplo de enternecimiento[50] por el
corazón de la irritada hermana; destacose del grupo, y viniendo hacia
ella, la echó los brazos al cuello diciendo:

--No llores, Chonchita, no llores.

Pero al pronunciar estas palabras lloraba también. La cabecita rubia y
la morena estuvieron un instante confundidas. Rodeáronlas las amigas, y
ni una sola dejó de verter lágrimas.[51]

--¡Vamos, niñas, que nos están mirando!--dijo Luisa.--Enjugad las
lágrimas y vamos a pasear.

Y en efecto, llevándose el pañuelo a los ojos, ella la primera, con
rostro sereno y risueño se mezclaron agrupadas entre la muchedumbre; y
las perdí muy pronto de vista.

       *       *       *       *       *


NOTES FOR "LA CONFESION DE UN CRIMEN":


[27] =Salón del Prado=, "the Prado, properly speaking, is a very broad
avenue not very long, flanked by minor avenues, which extends to the
east of the city, at one side of the famous garden of the Buen Retiro,
and is shut in at the two extremities by two enormous stone fountains,
the one surmounted by a colossal Cybele, seated upon a shell, and drawn
by water-horses; the other by a Neptune of equal size; both of them
crowned with copious jets of water, which cross and gracefully fall
again with a cheerful murmur. This great avenue, hedged in on the sides
by thousands of chairs and hundreds of benches belonging to water and
orange-venders, is the most frequented part of the Prado, and is called
the salon of the Prado."

[28] =Sin que por eso perdiesen de vista un momento=, without, on this
account, losing sight of for a moment.

[29] =Me puse a=, I began to.

[30] =Como no tenía otra cosa que hacer=, as I had nothing else to do.

[31] =Me acerqué cuanto pude=, I approached as near as I could.

[32] =No tardó en romperlo la primera=, it was not long before the first
one broke it.

[33] =Algún día os habías de encontrar=, some day you were to meet.

[34] =Que debías decírselo todo=, that you ought to have told her
everything. Note the use of the past tense _debías_.

[35] =Debes decírselo=, lit., you ought to tell it to her.

[36] =Debió ser=, must have been.

[37] =El obelisco del Dos de Mayo=, above an octagonal granite base of
four steps, rises a grand sarcophagus, square in form, covered with
inscriptions, coats of arms, and a bas-relief which represents the two
Spanish officers killed on the second of May, 1808, in the defense of
Artillery Park. On the sarcophagus rises a pedestal in doric style, upon
which are four statuettes that symbolize love of country, valor,
constancy, and virtue. In the midst of the statues rises a tall obelisk,
upon which is written in characters of gold, Dos de Mayo.

[38] =Se puso a=, began to.

[39] =Oí exclamar a Luisa=, I heard Luisa exclaim.

[40] =Debía de ser=, must have been.

[41] =Echó una carrerita=, advanced a short distance.

[42] =Después de cambiadas=, after having exchanged.

[43] =Echó a correr=, started to run.

[44] =Que era la que pensaba seguir=, which was the one he intended to
follow.

[45] =A mí me de daba=, note the redundant personal pronoun.

[46] =De parte de Luisa, que sí=, by order of Luisa, yes.

[47] =Rompió a sollozar=, broke out sobbing.

[48] =Sin que por eso perdiesen=, without losing on this account.

[49] =Enviando cada cual=, each one sending.

[50] =Debió pasar un soplo de enternecimiento=, a wave of tenderness
must have passed.

[51] =Ni una sola dejó de verter lágrimas=, not a single one failed to
shed tears.



EL SUEÑO DE UN REO DE MUERTE


Una mañana, al salir de casa, hirió mis oídos el repique agudo y
estridente de una campanilla. Llevé la mano al sombrero y busqué con la
vista al sacerdote portador de la sagrada forma; pero no le vi. En su
lugar tropezaron mis ojos con un anciano, vestido de negro, que llevaba
colgada al cuello una medalla de plata; a su lado marchaba un hombre con
una campanilla en la mano y un cajoncito verde en el cual la mayoría de
los transeúntes iban depositando algunas monedas. De vez en cuando se
abría con estrépito un balcón, y se veía[52] una mano blanca que
arrojaba a la calle algo envuelto en un papel; el hombre de la
campanilla se bajaba a cojerlo, arrancaba el papel, y eran también
monedas que inmediatamente introducía en el cajoncito verde: cuando
levantaba la vista al balcón, estaba ya cerrado. Lo adiviné todo.

Un ligero temblor corrió por todo mi cuerpo, y a toda prisa procuré
alejarme de aquella escena. Corrí por la ciudad, haciendo inútiles
esfuerzos para no escuchar el tañido de la fatal campanilla, y en todas
partes tropezaba con la misma escena. Notaba que los transeúntes se
miraban unos a otros con expresión de susto, y se hacían preguntas en
tono bajo y misterioso. Algunos chicos, pregoneros de periódicos,
chillaban ya desaforadamente: «La Salve que cantan los presos al reo que
está en capilla».

Desde que tengo uso de razón he sabido que existe la pena de muerte en
nuestro país; y no obstante siempre la he mirado del mismo modo que los
autos de fe y el tormento; como una cosa que pertenece a la historia.
Esto se explica, atendiendo a que he residido siempre en una provincia
donde por fortuna hace ya bastantes años que no se ha aplicado. Conocía
algunos detalles de la ejecución de los reos sólo por referencia de los
viejos, a los cuales no dejaba de mirar, cuando me lo contaban, con
cierta admiración, mezclada de terror.

Recuerdo que en la madrugada de un día de otoño frío y lluvioso, salí de
mi pueblo para Madrid. Despedime de mi madre, y turbado y conmovido como
nunca lo había estado, bajé a escape la escalera en compañía de mi
padre. Ambos marchábamos embozados hasta las cejas, no sé si por miedo
al frío o por no vernos las caras. Nuestros pasos resonaban
profundamente en las calles solitarias; la luz triste y escasa del día
que comenzaba daba cierto aspecto de antorchas funerarias a los faroles
que aún se hallaban encendidos,[53] y las casas, dejando caer de sus
tejados algunas gotas de lluvia, parecían llorar mi marcha. Al atravesar
un campo situado a la salida de la población, me dijo mi padre: «Este es
el sitio donde se ajusticiaba a los reos de muerte». Sentí un temblor
igual al que corrió por mi cuerpo cuando vi al hombre del cajón verde.
¡Dios mío, qué lejos estaba en aquel momento mi corazón de estas escenas
de horror!

Pasé todo el día inquieto y nervioso, escuchando el toque de la
campanilla fúnebre por todas partes. A la verdad, no puedo decidir si la
campanilla sonaba realmente, o eran mis oídos los que la hacían sonar.
Compré cuantos papeles se vendían[54] por las calles referentes al reo,
y los devoré con ansia. No me atreví, sin embargo, a pasar por delante
de la cárcel para mirar la ventana de la estancia donde se hallaba,
aunque me dijeron que había mucha gente por aquellos sitios. En cambio
pasé varias veces por delante de la casa de su esposa. La desgraciada
mujer había venido de muchas leguas lejos, a solicitar el indulto, y
alojaba en una casa sucia y miserable de uno de los barrios extremos de
Madrid. Allá a la noche me sentí fatigado, cual si hubiera pasado el día
trabajando, cuando no hice otra cosa que errar distraído por las calles,
y me acosté temprano. Tardé en conciliar el sueño,[55] como sucede
siempre que uno anda caviloso, y por dos o tres veces, cuando ya creía
ganarlo, me despertó un gran estremecimiento parecido a la emoción que
se experimenta al tocar el botón de una máquina eléctrica. Al fin me
dormí. Así como lo temía, toda la noche soñé con patíbulos y verdugos:
mas no dejaron de ser bastante curiosos y significativos mis sueños, por
lo cual, aunque me cueste trabajo, voy a trasladarlos al papel.

Soñé que me achacaban un gran crimen, y que ponían en seguimiento de mis
pasos a toda la policía de Madrid. Mis tretas para burlar su
persecución, se redujeron a echarme a correr por la puerta de San
Vicente hacia fuera, metiéndome en los lavaderos del Manzanares, donde
me creí perfectamente seguro de las asechanzas de mis enemigos. Con
efecto, estando allí muy tranquilo, mirando correr el agua de jabón y
viendo a las lavanderas colgar sus ropas en los cordeles, dieron sobre
mí el presidente del Consejo de Ministros, el de la Juventud Católica,
el ministro de Fomento y el de Gracia y Justicia, los cuales
inmediatamente me amarraron y me condujeron a la cárcel. El ministro de
Fomento propuso que se me llevara[56] cogido por los pies y a la rastra,
pero el presidente de la Juventud Católica hizo observar que se me iba
estropear la ropa, y fue desechada la proposición.

La cárcel era un edificio grande, sólido y austero, con un crecido
número de balcones y ventanas, cosa que me sorprendió, a pesar de la
turbación de ánimo en que me hallaba, pues tenía la idea de que en las
cárceles había poca ventilación. Me encerraron en un calabozo circular,
sin ventana ninguna: de suerte que me vi sumido en la más completa
oscuridad. Mas no se pasó mucho tiempo sin que se abriera la puerta de
par en par, y entrara por ella un carcelero con una bujía encendida,
anunciándome que pronto llegaría el juez y el escribano. Aparecieron al
fin estos dos varones, y fue extraordinaria mi sorpresa al encontrarme
enfrente de dos señores que jugaban todas las tardes al billar conmigo
en el café Suizo. Aparentaron no conocerme, e inmediatamente se
pusieron[57] a tomarme declaración; ofreciéndome antes algunos merengues
con objeto, según decían, de que tuviese la voz más clara. El juez, que
era de los dos el que mejor jugaba las carambolas de retroceso, después
de haberme obligado a confesar una porción de crímenes a cual[58] más
horroroso, hizo un gesto muy expresivo a su compañero, llevándose la
mano al cuello y sacando al mismo tiempo la lengua. Yo tomé el gesto por
donde más quemaba,[59] y barrunté muy mal del asunto.

A las dos horas poco más o menos, tornaron a abrir la puerta,[60] y
entró el escribano a leerme la sentencia. No se me condenaba nada más
que a morir en garrote vil, si bien en atención a que jugaba con mucha
seguridad los recodos limpios, dejábase a mi arbitrio señalar el día de
la ejecución. Por un instante tuve el intento de aplazar indefinidamente
este día, juzgando que era muy joven para morir de modo tan desastroso:
mas pronto revoqué mi acuerdo por motivos de delicadeza, y pedí se me
ejecutara al día siguiente. Hay que[61] confesar que tengo un sueño muy
digno.

Una vez resuelto que me ejecutarían al día siguiente, la única idea que
se apoderó de mí fue la de morir con serenidad y entereza; y en efecto,
demostré, al decir de todos los que me rodeaban, un gran carácter
durante las horas de la capilla. Comí y dormí tranquilamente, y pasé
algunos ratos departiendo con los redactores de _La Correspondencia_. De
vez en cuando procuraba verter alguna frase bonita para que éstos la
reprodujesen en su diario y las gentes se admirasen de mi valor.

Llegó por fin el instante terrible de emprender la marcha hacia la
muerte, y yo la emprendí con la mayor sangre fría. En aquel momento lo
que me embargó fue un gran sentimiento de vergüenza, y recuerdo que
exclamé apretándome contra el sacerdote que marchaba a mi lado: «¡Ah,
por Dios, que no me vean, que no me vean!» Hasta el instante de salir de
la cárcel, no se me occurió que iba a hallarme frente a una muchedumbre
de espectadores, y que algunos millares de ojos se irían a clavar sobre
mi rostro con expresión de burla y desprecio. Este pensamiento hizo
flaquear mi valor: me aterraba infinitamente más que la perspectiva del
cadalso. Sentía dentro de mí fuerzas bastantes para mirar a la muerte
cara a cara, y al mismo tiempo me contemplaba incapaz por entero de
soportar la vista de un público curioso y hostil.

Congojado y muerto de vergüenza salí por la puerta de la cárcel entre un
grupo de curas, soldados y carceleros. No quise levantar la vista del
suelo, porque temía desfallecer; mas el silencio pavoroso y
extraordinario que observé en torno mío, incitome a alzar los ojos. ¡Qué
sorpresa y qué ventura! La calle estaba desierta. Fuera del cortejo que
me rodeaba, ni una sola figura humana veíase cerca ni lejos. Los
balcones y ventanas de las casas, así como las puertas de los
comercios, se hallaban perfectamente cerradas. Los curas, soldados y
carceleros, después de pasear la vista por el ámbito de la calle,
mirábanse unos a otros con acentuada expresión de asombro. El único
objeto que hería la vista en medio de esta soledad era el carruaje
miserable y fatídico que me esperaba. Antes de entrar miré al cielo.
Aparecía cubierto por un leve manto de nubes, tan leve, que no conseguía
velarlo por entero, semejante a una colcha de encaje con fondo azul. El
sol, asomando su ardiente pupila por los agujeros de esta celosía de
nubes, era el único curioso que nos observaba.

El carruaje marchaba lentamente. Yo, sin atender a las exhortaciones del
clérigo que iba a mi lado, asomaba la cabeza por la ventanilla
explorando con los ojos la calle, las puertas y los balcones de las
casas. Nada, ni un ser humano parecía. Allá en las afueras de la
población, distinguí dos niños que corrían sofocados hacia la puerta de
una casa, desde la cual su madre les llamaba a gritos. Cuando pasamos
por delante de esta casa, la madre y los hijos habían desaparecido. Un
poco más allá tropezamos con un hombre que llevaba un saco cargado sobre
la espalda, el cual, así que nos percibió, dio la vuelta y echó a andar
apresuradamente por una calle lateral, perdiéndose muy pronto de vista.

Llegamos, por último, a la vista del patíbulo situado en medio de un
extenso campo. Allí fue mucho mayor mi sorpresa. Ni en torno del
patíbulo, ni en toda la tierra que alcanzaban los ojos, se veía tampoco
una figura humana. Subí las escaleras del tablado, deteniéndome a cada
instante para mirar alrededor, pues no acertaba a comprender lo que era
aquello. El cielo presentaba un aspecto distinto. Su manto de nubes era
más espeso; la vaporosa túnica de encaje había sido reemplazada por una
cortina gris que cerraba herméticamente toda la bóveda celeste; el sol
ya no tenía celosía por donde mirarnos. La llanura triste y oscura en
que reposa Madrid, exhalaba un vapor trasparente que concluía por
aproximar la línea vaga y fina que cierra el horizonte. Los objetos
ofrecíanse indecisos y temblorosos, como si hubieran perdido sus
contornos, y la luz se filtraba con trabajo por aquel cielo de algodón
para sumirse luego en la tierra negra y húmeda. Respirábase en este
ambiente espeso, que no hería apenas ruido alguno, cierta calma: pero
una calma que oprimía en vez de refrescar el corazón.

Volví los ojos hacia la ciudad. La luz parecía que resbalaba sobre ella
sin penetrarla; sus mil torrecillas no tenían fuerza para romper
enteramente la atmósfera opaca que las envolvía. Mirando más y más,
observé que lentamente iban elevándose desde su seno hacia el firmamento
un número infinito de pequeñas columnas de humo, las cuales[62] al
extenderse en el aire se abrazaban, y juntas subían a engrosar el ya
tupido velo que ocultaba al sol. Aquellas columnas de humo me hicieron
pensar en los hogares que debajo de ellas había,[63] y todo lo
comprendí[64] en un instante. En torno de aquellos hogares humeantes
moraban muchos seres que no habían tenido la curiosidad perversa de
bajar a la calle para verme pasar, y que ahora tampoco rodeaban el
patíbulo para verme morir. Me sentí profundamente conmovido. La gratitud
penetró en mi corazón como una luz del cielo, como un bálsamo dulcísimo,
y perdí por completo los pocos deseos que me ligaban a la vida. «Gracias
pueblo de Madrid, exclamé dirigiéndome a la ciudad: gracias, pueblo
generoso y culto, por no haber venido a gozar con el espectáculo de mi
muerte ignominiosa. ¡Qué hubieras ganado presenciando[65] la suprema
agonía de un infeliz! En este angustioso y solemne instante no has
querido ennegrecer aún más mi situación, con la vergüenza y el oprobio.
Tú naciste para algo más que para ser ayudante del verdugo. Si hubieses
llegado hasta aquí, si hubieses contemplado con refinada crueldad mi
vergonzosa muerte, yo te juro que al tornar a casa no serían tan serenas
tus miradas como lo son ahora,[66] ni el beso de la hija o de la esposa
te sabría tan dulce. Mi agonía te hubiera quitado el sosiego, te hubiera
envenenado el alma por algunas horas. Tú has sabido vencer esa feroz y
brutal curiosidad que pudiera impulsarte a presenciar mi muerte, porque
has adivinado que degradándome a mí, te degradabas a ti mismo. Has sido
misericordioso y humano, y has respetado tu propio corazón. ¡Gracias,
noble pueblo, gracias, y que el Dios de los cielos te pague tu buena
obra!»

Un torrente de lágrimas salió de mis ojos al pronunciar estas palabras:
un torrente de lágrimas dulces, como son siempre las del agradecimiento.
Después, más sereno y animoso, senteme en el fatal banquillo, y seguí
contemplando la ciudad, que empezaba a romper las brumas que la
envolvían para recibir de nuevo las caricias del sol. Una mano ruda
sujetó por un instante mi cabeza; un lienzo cubrió mis ojos; sentí mucha
apretura en la garganta, y... desperté.

El cuello de la camisa me estaba apretando de un modo extraordinario. No
hice más que soltar el botón y quedé otra vez profundamente dormido.

       *       *       *       *       *


NOTES FOR "EL SUEÑO DE UN REO DE MUERTE":


[52] =Se veía=, there was seen.

[53] =Que aún se hallaban encendidos=, which were still lighted.

[54] =Compré cuantos papeles se vendían=, I bought all the papers that
were sold.

[55] =Tardé en conciliar el sueño=, it was a long time before I fell
asleep.

[56] =Que se me llevara=, that they carry me.

[57] =Se pusieron=, they began to.

[58] =A confesar una porción de crímenes a cual más horroroso=, to
confess a number of crimes each most horrible.

[59] =Yo tomé el gesto por donde más quedaba=, I took his grimace in the
worst sense.

[60] =Tornaron a abrir la puerta=, they opened the door again.

[61] =Hay que=, it is necessary.

[62] =Las cuales=, refers to =columnas=.

[63] =Que debajo de ellas había=, which there were under them.

[64] =Todo lo comprendí=, I understood it all.

[65] =Presenciando=, by witnessing.

[66] =Como lo son ahora=, as they are now.



LOS PURITANOS

NOVELA


Era un caballero fino, distinguido, de fisonomía ingenua y simpática. No
tenía motivo para negarme a recibirle en mi habitación algunos días. El
dueño de la fonda me lo presentó[67] como un antiguo huésped a quien
debía muchas atenciones: si me negaba a compartir con él mi cuarto, se
vería en la precisión de despedirle por tener toda la casa ocupada, lo
cual sentía extremadamente.

--Pues si no ha de estar[68] en Madrid más que unos cuantos días, y no
tiene horas extraordinarias de acostarse y levantarse, no hay
inconveniente en que V. le ponga una cama en el gabinete... Pero
cuidado... ¡sin ejemplar!...

--Descuide V., señorito, no volveré a molestarle con estas embajadas. Lo
hago únicamente porque D. Ramón no vaya a parar a otra casa. Crea V. que
es una buena persona, un santo, y que no le incomodará poco ni mucho.

Y así fue la verdad. En los quince días que D. Ramón estuvo en Madrid
no tuve razón para arrepentirme de mi condescendencia. Era el fénix de
los campañeros de cuarto. Si volvía a casa más tarde que yo, entraba y
se acostaba con tal cautela, que nunca me despertó; si se retiraba más
temprano, me aguardaba leyendo para que pudiese acostarme sin temor de
hacer ruido. Por las mañanas nunca se despertaba hasta que me oía toser
o moverme en la cama. Vivía cerca de Valencia, en una casa de campo, y
sólo venía a Madrid cuando algún asunto lo exigía: en esta ocasión era
para gestionar el ascenso de un hijo, registrador de la propiedad. A
pesar de que este hijo tenía la misma edad que yo, D. Ramón no pasaba de
los cincuenta años, lo cual hacía presumir, como así era en efecto, que
se había casado bastante joven.

Y no debía de ser feo, ni mucho menos,[69] en aquella época. Aún ahora
con su elevada estatura, la barba gris rizosa y bien cortada, los ojos
animados y brillantes y el cutis sin arrugas, sería aceptado por muchas
mujeres con preferencia a otros galanes sietemesinos.

Tenía, lo mismo que yo, la manía de cantar o canturriar al tiempo de
lavarse. Pero observé al cabo de pocos días que, aunque tomaba y soltaba
con indiferencia distintos trozos de ópera y zarzuela deshaciéndolos y
pulverizándolos entre resoplidos y gruñidos, el pasaje que con más ardor
acometía y más a menudo, era uno de _Los Puritanos_; me parece que
pertenecía al aria de barítono en el primer acto. Don Ramón no sabía la
letra sino a medias, pero lo cantaba con el mismo entusiasmo que si la
supiera. Empezaba siempre:

      Il sogno beato[70]
    De pace e contento
    Ti, ro, ri, ra, ri, ro,
    Ti, ro, ri, ra, ri, ro.

Necesitaba seguir tarareando hasta llegar a otros dos versos que decían:

      La dolce memoria[71]
    De un tenero amore.

Sobre los cuales se apoyaba sin cesar hasta concluir el _allegro_.

--¡Hola! D. Ramón, le dije un día desde la cama; parece que le gusta a
V. _Los Puritanos_.[72]

--Muchísimo; es una de las óperas que más me gustan. Daría cualquier
cosa por conocer un instrumento para poder tocarla toda. ¡Qué dulzura
hay en ella! ¡Qué inspiración! Estas son óperas y esta es música.
¡Parece mentira que ustedes se entusiasmen con esa algarabía alemana que
sólo sirve para hacer dormir!... A mí me gustan con pasión todas las
óperas de Bellini: _El Pirata_, _Sonámbula_, _I Capuletti e di
Montechi_; pero sobre todas ellas _Los Puritanos_... Tengo además
razones particulares para que me guste más que ninguna otra, añadió
bajando la voz.

--¡Ole, ole, D. Ramón! exclamé incorporándome de un salto y poniéndome
los calcetines: vengan esas razones.[73]

--Sán tonterías de la juventud... cuestión de amores, contestó
ruborizándose un poco.

--Pues cuente V. esas tonterías. Me muero por ellas: no lo puedo
remediar, me gustan más esas cosas que la reforma de la ley Hipotecaria
de que V. me habló ayer.

--¡Al fin poeta!

--No soy poeta, D. Ramón; soy crítico.

--Pues me había dicho el amo que era usted poeta... De todas maneras, se
lo contaré ya que V. tiene curiosidad... Verá V. como es una tontería
que no merece la pena...[74] ¡Pero vístase V., criatura, que se está
helando!

El año de cincuenta y ocho vine a Madrid con una comisión del
Ayuntamiento de Valencia para gestionar la rebaja de la cuota de
consumos. Tenía yo entonces... eso es, veintinueve años; y ya hacía
siete cumplidos que estaba casado. Es una barbaridad casarse tan joven.
Aunque no tengo motivo para arrepentirme, no aconsejaré a nadie que lo
haga.[75] Vine a parar a esta misma casa, esto es, a la misma posada; la
casa estaba entonces situada en la calle del Barquillo. En aquella
época, bueno será que le advierta, que me complacía en andar muy
lechuguino o sietemesino, como ustedes dicen ahora, cosa que tenía
siempre _escamada_ a mi pobre mujer. ¿Para qué te compones tanto, hombre
de Dios?[76] ¿Vas de conquista? ¡Quién sabe! contestaba riendo y
dejándola un poco enojada. No es malo tener a las mujeres un si es no es
celosas.

Una tarde, una hermosa tarde de invierno, de las que sólo se ven en este
Madrid, salí de casa después de almorzar con el objeto de hacer algunas
visitas y también para espaciarme por esas calles de Dios. Iba caminando
lentamente por la de las Infantas, meditando sobre el plan de la noche a
sea el modo de pasarla más divertido, y saboreando un buen cigarro
habano, cuando de pronto ¡zas! recibo un fuerte golpe en la cabeza que
me hace vacilar; el flamante sombrero de copa fue rodando por un lado y
el cigarro por otro. Cuando me recobré del susto, lo primero que vi a
mis pies fue una enorme muñeca fresca, sonrosada y en camisa.

Esta buena pieza es la que ha causado el destrozo, dije para mis
adentros,[77] lanzándole una mirada iracunda que la muñeca aparentó no
comprender. Mas como no era de presumir[78] que ella por su voluntad se
hubiese arrojado sobre mí de aquel modo brusco e inconveniente, pues
jamás había hecho daño a ninguna muñeca, creí más probable que de alguna
casa me la hubieran arrojado. Alcé la cabeza vivamente.

En efecto, el reo estaba de pie[79] en el balcón de un primer piso,
suspenso, atónito, consternado. Era una niña de trece o catorce años.

Al observar la mirada de espanto y congoja que me dirigía se templó mi
furor, y en vez de lanzarle un apóstrofe violento, como tenía
determinado, le mandé una sonrisa galante. Puede ser que en la formación
de esta sonrisa haya intervenido más o menos directamente la belleza
nada vulgar del criminal.

Recogí el sombrero, me lo puse, y volví a alzar la cabeza y a remitir
otra sonrisa, acompañada esta vez de un ligero saludo. Pero mi agresor
seguía inmóvil y aterrado sin darse cuenta ni poder explicarse las
amables disposiciones en que su víctima se hallaba. A todo esto la
muñeca seguía en el suelo inmóvil también, pero sin mostrar en modo
alguno sorpresa, pesar, terror, ni siquiera vergüenza de su situación
poco decorosa. Me apresuré a levantarla, cogiéndola, si mal no recuerdo,
por una pierna, y me informé minuciosamente de si había padecido alguna
fractura u otra herida grave. No tenía más que leves contusiones. Alcela
en alto y la mostré a su dueño haciéndole seña de que iba a subir para
entregársela. Y sin más dilaciones entro en el portal, subo la escalera
y tomo el cordón de la campanilla... Ya está abierta la puerta. Mi lindo
agresor asoma su rostro trigueño, gracioso, lleno de vida y frescura, y
extiende sus manos diminutas, en las cuales deposito respetuosamente a
la muñeca desmayada. Quise hablar, para dar mayor seguridad de que no
era nada lo que había pasado, que la muñeca conservaba íntegros sus
miembros, y yo lo mismo, y que celebraba la ocasión de conocer una niña
tan hermosa y simpática, etc., etc. Nada de esto fue posible. La chica
murmuró confusamente un "muchas gracias", y se apresuró a cerrar la
puerta, dejándome con el discurso en el cuerpo.

Salgo a la calle un poco disgustado, como cualquier otro orador en el
mismo caso, y sigo mi camino, no sin volver repetidas veces la cabeza
hacia el balcón. A los treinta o cuarenta pasos observo que está la niña
asomada, y me paro y la envío una sonrisa y un saludo ceremonioso. Esta
vez contesta, aunque ligeramente, pero se apresura a retirarse. ¡Cuidado
que era linda aquella niña! Al llegar al extremo de la calle sentí la
necesidad imperiosa de verla otra vez, y di la vuelta, no sin percibir
cierta vergüenza en el fondo del corazón, pues ni mi edad, ni mi estado,
me autorizaban semejantes informalidades; mucho menos tratándose de tal
criaturita. Ya no estaba en el balcón.

Pues yo no me voy sin verla[80] me dije, y pián pianito, comencé a
pasear la calle sin perder de vista la casa, con la misma frescura que
un cadete de Estado Mayor. Después de todo, aquí nadie me conoce--me iba
repitiendo a cada instante, a fin de comunicarme alientos para seguir
paseando.--Además, yo no tengo nada que hacer ahora;[81] y lo mismo da
vagar por un lado que por otro.

Justamente, al cruzar tercera o cuarta vez por delante del balcón
apareció en él la gentil chiquita, que al verme hizo un movimiento de
sorpresa, acompañado de una mueca encantadora, se echó a reír[82] y se
ocultó de nuevo.

¡Pero, qué necios somos los hombres y qué inocentes cuando se trata[83]
de estos asuntos! ¿Querrá V. creer que entonces no sospeché siquiera que
la niña había estado presenciando, sin perder uno sólo, todos mis
movimientos?

Satisfecho ya el capricho, dejé la calle de las Infantas, y me fui a
casa de un amigo. Mas al día siguiente, fuese casualidad o
premeditación, aunque es muy probable lo último, acerté a pasar por el
mismo sitio a la misma hora. Mi gentil agresor, que estaba de bruces
sobre la barandilla del balcón, se puso encarnado hasta las orejas así
que pudo distinguirme, y se retiró antes de que pasase[84] por delante
de la casa. Como V. puede suponer, esto lejos de hacerme desistir, me
animó a quedarme petrificado en la esquina de la primer bocacalle, en
contemplación estática. No pasaron cuatro minutos sin que viese asomar
una naricita nacarada,[85] que se retiró al momento velozmente, volvió a
asomarse a los dos minutos y volvió a retirarse, asomose al minuto otra
vez y se retiró de nuevo. Cuando se cansó de tales maniobras, se asomó
por entero y me miró fijamente por un buen rato, cual si tratase de
demostrar[86] que no me tenía miedo alguno. Entonces se generalizó por
entrambas partes un fuego graneado de miradas, acompañado por lo que a
mí respecta[87] de una multitud de sonrisas, saludos y otros proyectiles
mortíferos, que debieron causar[88] notables estragos en el enemigo.
Éste a la media hora oyó sin duda en la sala el toque de "alto el
fuego", y se retiró cerrando el balcón. No necesitaré decirle, que por
más que me sintiese avergonzado[89] de aquella aventura, seguí dando
vueltas a la misma hora por la calle, y que el tiroteo era cada vez más
intenso y animado. A los tres o cuatro días me decidí a arrancar una
hoja de la cartera y a escribir estas palabras: _Me gusta V. muchísimo_.
Envolví dos cuartos en la hoja, y aprovechando la ocasión de no pasar
nadie, después de hacerle seña de que se retirase, la arrojé al balcón.
Al día siguiente, cuando pasé por allí, vi caer una bolita de papel que
me apresuré a recoger y desdoblar. Decía así, en una letra inglesa,
crecida, hecha con mucho cuidado y el papel rayado para no torcer: _Tan
bien ustez me gusta a mí no crea que juego con muñecas era de mi
ermanita_.[90]

Aunque sonreí al leer el billete amoroso, no dejó de causarme sensación
dulce y amable, que muy pronto hizo sitio a otra melancólica, al
recordar que me estaban prohibidas para siempre tales aventuras. Aquel
día mi chiquita no salió al balcón, sin duda avergonzada de su
condescendencia; pero al siguiente la hallé dispuesta y aparejada al
combate de miradas, señas y sonrisas, que ya no escasearon por ambas
partes. Una hora o más duraba todas las tardes este juego, hasta que se
oía llamar[91] y se retiraba apresuradamente. La pregunté por señas si
salía de paseo, y me contestó que sí: y en efecto, un día aguardé en la
calle hasta las cuatro y la vi salir en compañía de una señora, que
debía de ser[92] su mamá, y de dos hermanitos. Seguiles[93] al Retiro,
aunque a respetable distancia, porque me hubiera causado mucha vergüenza
el que la mamá se enterase[94] la chiquilla, con menos prudencia, volvía
a cada instante la cabeza y me dirigía sonrisas, que me tenían en
continuo sobresalto. Al fin volvimos a casa en paz. A todo esto, yo no
sabía cómo se llamaba,[95] y a fin de averiguarlo escribí la pregunta en
otra hoja de la cartera: _¿Cómo se llama V.?_ La chica contestó en la
misma letra inglesa y crecida, con el papel rayado: _Me llamo Teresa no
crea ustez por Dios que juego con muñecas_.[96]

Diez o doce días se transcurrieron de esta suerte. Teresa me parecía
cada día más linda, y lo era en efecto, porque según he averiguado en el
curso de mi vida, no hay pintura, raso ni brocado que hermosee tanto a
la mujer como el amor. La pregunté repetidas veces si podía hablar con
ella, y siempre me contestó que era de todo punto imposible: si la mamá
llegaba a saber algo ¡adiós balcón! Empecé a sospechar que me iba
enamorando y esto me traía inquieto. No podía pensar en aquella niña sin
sentir profunda melancolía como si personificase mi juventud, mis
ensueños de oro, todas mis ilusiones, que para siempre estaban separados
de mí por barrera infranqueable. Al mismo tiempo me acosaban los
remordimientos. ¡Cuál sería el dolor de mi pobre mujer si llegase a
averiguar que su marido andaba por la corte enamorando chiquillas! Un
día recibí carta suya, participándome que tenía a mi hijo menor un poco
indispuesto, y rogándome que procurase arreglar los negocios y volviese
pronto a casa. La noticia me produjo el disgusto que V. puede suponer;
porque siempre he delirado por mis hijos: y como si aquello fuese
castigo providencial o por lo menos advertencia saludable, después de
grave y prolongada meditación, en que me eché en cara[97] sin piedad, mi
conducta infame y ridícula, canté sin rebozo el yo pecador y resolví
obedecer a mi esposa inmediatamente. Para llevar a cabo[98] este
propósito, lo primero que se me ocurrió fue no acordarme más de Teresa,
ni pasar siquiera por su calle, aunque fuese camino obligado: después,
abreviar cuanto pudiese los asuntos. Según mis cálculos quedaría libre a
los cinco o seis días.

Ya no seguí, pues, la calle de las Infantas como acostumbraba después de
almorzar, ni aun para ir a la de Valverde, donde vivían unos amigos. Por
la noche, después de comer, como no había peligro[99] de ver a Teresa,
la cruzaba velozmente y sin echar una mirada a la casa.

Pasaron cuatro días; ya no me acordaba de aquella niña, o si me acordaba
era de un modo vago, como la memoria de los días risueños de la
juventud. Tenía casi ultimados mis negocios y andaba preocupado con la
elección del día para marcharme. Será cosa, a más tardar,[100] del
viernes o el sábado, me dije después de comer, encendiendo un cigarro y
echándome a la calle. El ministro se había negado a rebajar la cuota del
Ayuntamiento, lo cual me tenía muy disgustado. Pensando en lo que había
de decir[101] a mis colegas cuando me viese entre ellos, y en el modo
mejor de explicarles la causa del fracaso, crucé la plaza del Rey y
entré en la calle de las Infantas. La noche era espléndida y bastante
templada; llevaba abierto el gabán y caminaba lentamente gozando con
voluptuosidad de la temperatura, del cigarro y de la seguridad de ver
pronto a mi familia. Al pasar por delante de la casa de la niña me
detuve y la contemplé un instante casi con indiferencia. Y seguí
adelante murmurando: "¡Qué chiquilla tan mona! ¡Lástima será que se la
lleve un tunante!" Después me puse a reflexionar en lo fácil que me
hubiera sido jugar una mala pasada al alcalde y alzarme con el cargo;
pero no; hubiera sido una felonía. Por más que fuese[102] un poco
díscolo y soberbio, al fin era amigo: tiempo me quedaba para ser
alcalde. Pero cuando más embebido andaba en mis pensamientos y planes
políticos, y cuando ya estaba próximo a doblar la esquina de la calle,
he aquí que siento un brazo que se apoya en el mío y una voz que me
dice:

--¿Va V. muy lejos?

--¡Teresa!

Los dos quedamos mudos por algunos instantes; yo contemplándola
estupefacto; ella con la cabeza baja y sin abandonar mi brazo.

--¿Pero dónde va V. a estas horas?

--Me voy con V.--contestó alzando la cabeza y sonriendo como si dijese
la cosa más natural del mundo.

--¿A dónde?

--¡Qué sé yo! Donde V. quiera.

A un mismo tiempo sentí escalofríos de placer y de miedo.

--¿Ha huido V. de su casa?

--¡Qué había de huir!... solamente se la he jugado a Manuel, del modo
más gracioso!... Verá V. cómo se ríe... Me empeñé hoy en ir a la
tertulia de unas primas, que viven en la calle de Fuencarral, y papá
mandó a Manuel que me acompañase. Llegamos hasta el portal y allí le
dije: márchate, que ya no haces falta;[103] y me hice como que subía la
escalera,[104] pero en seguida di la vuelta sin llamar y me vine detrás
de él hasta casa... ¡Cuando le vi entrar me dio una risa, que por poco
me oye![105]

La chiquilla se reía aún, con tanta gana y tan francamente, que me
obligó a hacer lo mismo.

--¿Y V. por qué ha hecho eso?--le pregunté con la falta de delicadeza,
mejor dicho, con la brutalidad de que solemos estar tan bien provistos
los caballeros.[106]

--Por nada--repuso desprendiéndose de mi brazo repentinamente y echando
a correr.

La seguí y la alcancé pronto.

--¡Qué polvorilla es V.![107]--le dije echándolo a broma--¡Vaya un modo
de despedirse!...[108] Perdón si la he ofendido...

La niña, sin decir nada, volvió a tomar mi brazo. Caminamos un buen
pedazo en silencio. Yo iba pensando ansiosamente en lo que iba a decir o
en lo que iba a hacer, sobre todo en lo que iba a hacer. Al fin, Teresa
lo rompió, preguntándome resueltamente:

--¿No me dijo V. por carta que me quería?

--¡Pues ya lo creo que la quiero a V.!

--¿Entonces, por qué ha dejado de venir a verme y de pasar por la calle
de día?

--Porque temía que su mamá...

--Sí, sí, porque los hombres son todos muy ingratos y cuanto más se les
quiere[109] es peor... ¿Piensa V. que yo no lo sé?... Me ha tenido V. al
balcón todas estas tardes esperándole; ¡pero que si quieres!... Por la
noche detrás de los cristales, le veía pasar, muy serio, muy serio, sin
mirar siquiera hacia mi casa... Yo decía, ¿estará enfadado conmigo?[110]
¿Por qué se habrá enfado? ¿Será porque he cerrado el balcón a las tres
menos cuarto? En fin, todo me volvía cavilar, cavilar, sin sacar nada en
limpio... Entonces dije: voy a darle un susto esta noche...

--Ha sido un susto muy agradable.

--Si no llega V. a pararse delante de mi casa y a quedarse mirando a los
balcones, no salgo del portal... pero aquello me decidió.

Momento de pausa, en el cual me acudió a la mente un tropel de
pensamientos que todavía me avergüenzan. Teresa volvió a mirarme
fijamente.

--¿Está V. contento?

--¡Vaya!

--¿Va V. a gusto conmigo?

--Mejor que con nadie en el mundo.

--¿No le estorbo?

--Al contrario, siento un placer como usted no puede figurarse.

--¿No tiene V. nada que hacer ahora?

--Absolutamente nada.

--Entonces vamos a pasear: cuando llegue la hora, V. me lleva a casa y
mamá se figura que me trajo el criado de las primas... Pero si le
estorbo o no le gusta pasear conmigo, dígamelo V... me voy en seguida...

Yo le contesté apretándole el brazo y tirándole suavemente por la mano
para encajárselo bien en el mío. Teresa continuó hablando con graciosa
volubilidad.

--Parece mentira que seamos tan amigos ¿no es verdad? Yo pensé cuando le
dejé caer la muñeca encima que le había matado... ¡Qué miedo tuve! ¡Si
V. viera!... Vamos a ver ¿por qué en lugar de enfadarse se sonrió V.
conmigo?

--¡Toma! porque me gustó V. mucho.

--Eso pensaba yo: debí de haberle sido simpática[111], porque sinó la
verdad es que tenía motivo para ponerse furioso. Todavía cuando V. subió
a llevármela estaba muerta de miedo y por eso cerré tan pronto la
puerta... ¡Dichosa muñeca! Me dio tal rabia que la tiré contra el suelo
y la partí un brazo.

--Pues no debe V. tratarla mal; al contrario, debe V. conservarla como
un recuerdo.

--¿Sabe V. que tiene razón? Si no hubiera sido por la muñeca no nos
hubiéramos conocido... ni sería V. mi novio;... porque tengo otro...

--¿Cómo otro?

--Es decir, ya no lo tengo: lo tenía... Es un primo que está empeñado en
que le he de querer[112] a la fuerza... No vaya V. a creer que es feo...
al contrario, es guapo... pero a mí no me gusta... No lo puedo
remediar. Le dije que sí, porque me dio lástima un día que se echó a
llorar.[113]

Mientras conversábamos de esta suerte íbamos caminando sosegadamente por
las calles. Para evitar el encuentro con cualquier pariente o conocido
de la niña, procuré seguir las menos principales. Teresa iba cogida a mi
brazo como al de un antiguo amigo, hablando sin cesar, riendo,
sacudiéndome a veces fuertemente y deteniéndose a lo mejor delante de un
escaparate, para hacerme mirar cualquier chuchería. Su charla era un
gorjeo dulce, insinuante, que me conmovía y refrescaba el corazón; a
impulso de ella se fue disipando poco a poco el tropel de pensamientos
pérfidos que vagaba por mi cabeza. Sin saber de qué modo, también
desaparecieron todos mis temores; me figuraba que aquella niña tenía
algún parentesco conmigo, y no hallaba extraordinaria y peligrosa
nuestra situación como al principio. Su inocencia era un velo espeso,
que nos impedía ver el riesgo que corríamos.

En poco tiempo me contó una infinidad de cosas. Era de Jerez; no hacía
más que un año que estaban en Madrid establecidos; su papá ocupaba un
alto empleo; tenía dos hermanitos y una hermanita. Acerca del carácter y
costumbres de cada uno de ellos se extendió considerablemente; la
hermanita era muy buena niña, amable y obediente; pero los chicos
insufribles; todo el día gritando, ensuciando la casa y peleándose. Su
mamá le había dado jurisdicción sobre ellos hasta para castigarles, pero
no quería usar de ella porque tenía miedo de que le perdiesen el cariño:
que la mamá se arreglara como pudiese. Después habló del papá, que era
muy serio, pero muy bueno; lo único que la tenía apesadumbrada era que
parecía querer más a los chicos que a ellas.[114] La mamá, en cambio,
mostraba predilección por las niñas. Habló después de las primas de la
calle de Fuencarral; una era muy bonita, la otra graciosa solamente: las
dos tenían novio,[115] pero no valían cuatro cuartos: chiquillos que
todavía estudiaban en el Instituto. Tenían, además, un hermano, que era
el primo que había sido su novio; éste ya era bachiller y se estaba
preparando para entrar en el colegio de Artillería. De vez en cuando, en
los cortos intervalos de silencio levantaba graciosamente la cabeza,
preguntándome:

--¿Va V. a gusto conmigo? ¿Le estorbo?

Y cuando me oía protestar vivamente contra semejante duda, su rostro
expresivo se iluminaba de alegría y continuaba hablando.

Habíamos recorrido algunas calles. Ya puede V. imaginarse que yo iba
gozando como los ángeles en el paraíso, y pendiente de los labios de
aquella niña, que al referirme todas las nonadas infantiles de su vida,
parecía infundir en mi alma encantada la ciencia de la dicha. Sin
embargo, no podía desechar cierta vaga inquietud que turbaba mi alegría.
Buscando manera de pasar las horas de que disponíamos más dignamente que
vagando por las calles, tropezamos al bajar la cuesta de Santo Domingo
con el Teatro Real. Al instante se me ocurrió la idea de entrar: Teresa
la aceptó inmediatamente, y a fin de que no reparasen en nosotros,
tomamos entradas de paraíso. Se cantaba _Los Puritanos_, y aquél
rebosaba de gente; de suerte que nos costó algún trabajo introducirnos y
escalar uno de los rincones; pero al cabo llegamos. Teresa se encontró
admirablemente y me pagaba los trabajos que había pasado para llevarla
hasta allí con mil sonrisas y palabras amables. Mientras subían el telón
seguimos charlando, aunque muy bajito: se había establecido entre
nosotros una gran intimidad, y me abandonó una de sus manos que yo
acariciaba embelesado. Cuando empezó la ópera dejó de charlar y se
puso[116] a atender tan decididamente, que a mí me hizo sonreír el
verla[117] con la cabecita apoyada en la pared y los ojos estáticos.
Sabía música, pero había ido al teatro pocas veces; así que las melodías
inspiradas de la ópera de Bellini le causaban profunda impresión, que se
traducía por un leve temblor de las pupilas y los labios. Cuando llegó
el sublime canto del tenor que empieza _A te, oh cara_, me apretó con
fuerza la mano exclamando por lo bajo:--¡Oh qué hermoso! ¡oh qué
hermoso! Después me hizo explicarle lo que pasaba en la escena: halló el
matrimonio del tenor y la tiple muy proporcionado, pero compadecía de
veras al barítono, a quien birlaban la novia; quedó sumamente disgustada
cuando al fin del acto el tenor se ve en la precisión de acompañar a la
reina y dejar abandonada a su futura, y declaró resueltamente que esta
era una conducta indigna.

--Pero advierta V. que estaba obligado a hacerlo porque era su reina
quien se lo pedía.

--No importa, no importa; si la quisiera bien no hay reina que valga. Lo
primero siempre es la novia.

No me fue posible arrancarle tan extraña teoría de la cabeza. Después
que bajó el telón permanecimos en el mismo sitio y me obligó a contarle
mi vida y milagros, cuántas novias había tenido, a quién había querido
más, etc., etc. Ya comprenderá usted que necesité ensartar un sin fin
de[118] patrañas. Después, sin motivo alguno serio, manifestó
rotundamente que todos los hombres eran ingratos. Yo me atreví a apuntar
que había excepciones, pero no fue posible hacérselo reconocer.--Usted
será lo mismo que todos (anunció en tono profético y mirando a un punto
del espacio); me querrá V. un poco de tiempo, y después... si te vi, no
me acuerdo.

¡Qué rato tan delicioso y tan infernal a la vez, me estaba haciendo
pasar aquella niña! Para llevar la conversación a otro punto, le
pregunté:

--¿Cuántos años tiene V.?[119] Hasta ahora no me lo ha dicho.

--Tengo... tengo... mire V., yo siempre digo que tengo catorce, pero la
verdad es que no tengo más que trece y dos meses... ¿y V.?

--¡Una atrocidad! No me lo pregunte usted, que me da vergüenza.

--¡Ah qué presumido! ¡Si yo le he de querer lo mismo que tenga muchos
que pocos![120]

En seguida me propuso que nos tratásemos de tú,[121] pero después de
aceptado se volvió atrás[122] ofreciéndome que yo la tratase de tú y
ella siguiese con el V. No quise conformarme.

--Pues mire V., yo no puedo hablarle de tú; me da mucha vergüenza...
Pero, en fin, vamos a ensayar.

Del ensayo resultó que para evitar el pronombre daba la pobrecilla
infinidad de rodeos y se metía en una serie interminable de perífrasis:
si se aventuraba a dirigirme un tú, lo hacía bajando la voz y pasando
como sobre ascuas.

Cuando empezó el segundo acto, volvió a escuchar atentamente. Mis ojos
no se apartaban casi nunca de su rostro: ella entornaba a menudo los
suyos para dirigirme una sonrisa apretando al mismo tiempo mi mano.
Observé, no obstante, que se había amortiguado un poco la viva expresión
de su fisonomía y que iba perdiendo aquella graciosa volubilidad del
principio. Las sonrisas de sus labios se fueron haciendo tristes, y por
la cándida frente pasó una ráfaga de inquietud que comunicó a su lindo
rostro infantil cierta grave expresión que no tenía. Parecía que en
virtud de un misterioso movimiento de su espíritu, la niña se
transformaba en mujer en pocos instantes. Dejó de apretar mi mano y
hasta retiró la suya: volví a cogerla disimuladamente, pero al poco
tiempo la retiró de nuevo.

El segundo acto había terminado. Al bajarse el telón[123] me hizo mirar
el reloj, y viendo las once,[124] dijo que era necesario partir en
seguida, porque a las once y media, a más tardar, iba el criado a
buscarla.

Salimos del teatro. La noche seguía tibia y estrellada: a la puerta
aguardaba una larga fila de coches, que nos fue preciso evitar.[125] Ya
no había[126] en las calles el movimiento de las primeras horas, pero
con todo, seguimos las más solitarias. Teresa no quiso aceptar mi brazo
como antes. Entonces me tocó llevar la voz cantante,[127] y la dije al
oído mil requiebros y ternezas, explicándola por menudo el amor que me
había inspirado y lo que había sufrido en los días en que no pasé por su
calle: recordele[128] todos los pormenores, hasta los más
insignificantes, de nuestro conocimiento visual y epistolar, y le di
cuenta de los vestidos que le había visto y de los adornos, a fin de que
comprendiese la profunda impresión que me había causado. Nada replicaba
a mi discurso; seguía caminando cabizbaja y preocupada, formando su
actitud notable contraste con la que tenía tres horas antes al pasar
por los mismos sitios. Cuando me detuve un instante a respirar, exclamó
sin mirarme:

--Hice una cosa muy mala, muy mala. ¡Dios mío, si lo supiese papá!

Traté de probarle que su papá no podía enterarse de nada, porque
llegaríamos demasiado temprano.

--De todas maneras, aunque papá no se entere, hice una cosa muy mala.
Usted bien lo sabe, pero no quiere decirlo: ¿No es verdad que una niña
bien educada no haría lo que yo hice esta noche?... ¡Si lo supiesen mis
primas, que están deseando siempre cogerme en alguna falta!... Pero no
piense V..., por Dios, que lo he hecho con mala intención... Yo soy muy
aturdida... todo el mundo lo dice... pero también dicen que tengo buen
fondo.

Al proferir estas palabras se le había ido anudando la voz en la
garganta, hasta que se echó a llorar perdidamente.[129] Me costó mucho
trabajo calmarla, pero al fin lo conseguí elogiando[130] su carácter
franco y sencillo y su buen corazón, y prometiendo quererla y respetarla
siempre. Me hizo jurar una docena de veces que no pensaba nada malo de
ella. Después de secarse las lágrimas recobró su alegría y comenzó a
charlar por los codos. Me expuso en pocos instantes una infinidad de
proyectos a cual más absurdo: según ella, debía presentarme al día
siguiente en casa, y pedirle al papá su mano: el papá diría que era muy
niña, pero yo debía replicarle inmediatamente que no importaba nada: el
papá insistiría en que era demasiado pronto, pero yo le presentaría el
ejemplo de una tía, hermana de su mamá, que estaba jugando a las
muñecas[131] cuando la avisaron para ir a casarse. ¿Que había de oponer
a este poderoso argumento? Nada seguramente. Nos casaríamos, y acto
continuo nos iríamos a Jerez, para que conociese[132] a sus amigas y a
sus tíos. ¡Qué susto llevarían todos al verla del brazo de un caballero,
y mucho más, cuando supieran que este caballero era su marido!

Estaba tan linda, tan graciosa, que no pude menos de pedirle[133] con
vehemencia que me permitiese darla un beso. No fue posible. Ningún
hombre la había besado hasta entonces; solamente su primo la había dado
un beso a traición, pero le costó caro, porque le dejó caer dos vasos de
limón sobre la cabeza: hasta en los juegos de prendas hacía que pusieran
las manos delante, para que no le tocasen la cara con los labios. Pero
cuando estuviésemos casados, ya sería otra cosa; entonces todos los
besos que se me antojaran,[134] aunque sospechaba que no se los
pediría[135] con tanto ardor como ahora.

Estábamos próximos ya a su casa. Los carruajes de la gente que volvía de
las tertulias, al cruzar a nuestro lado, apagaban la voz de Teresa y la
obligaban a esforzarla un poco. Las estrellas desde el cielo nos hacían
guiños, como si nos invitasen a gozar apresuradamente de aquellos
momentos felices, que no habían de volver.[136] A lo lejos sólo se
veían, como fuegos fatuos, los faroles de los serenos.

Llegamos por fin a casa. Delante de la puerta, Teresa volvió a hacerme
jurar que no pensaba nada malo de ella, y que al día siguiente a las dos
en punto[137] de la tarde, me presentaría debajo de sus balcones.

--Cuidado que no faltes.[138]

--No faltaré, preciosa.

--¿A las dos en punto?

--A las dos en punto.

--Llama ahora con un golpe a la puerta.

Cogí la aldaba y di un golpe fuerte. Al poco rato[139] se oyeron los
pasos del portero.

--Ahora--dijo en voz bajita y temblorosa--dame un beso y escápate de
prisa.

Al mismo tiempo me presentaba su cándida y rosada mejilla. Yo la tomé
entre las manos y la apliqué un beso... dos... tres... cuatro... todos
los que pude hasta que oí rechinar la llave.[140] Y me alejé a paso
largo.

Dejó de hablar D. Ramón.

--¿Y después, qué sucedió?--le pregunté con vivo interés.

--Nada, que aquella noche no pude dormir de remordimientos y al día
siguiente tomé el tren para mi pueblo.

--¿Sin ver a Teresa?

--Sin ver a Teresa.

       *       *       *       *       *


NOTES FOR "LOS PURITANOS":


[67] =Me lo presentó=, note the use of "_lo_" instead of "_le_".

[68] =Ha de estar=, is to be.

[69] =No debía de ser feo, ni mucho menos=, he must not have been ugly,
far from it.

[70] =Il sogno beato=, the beautiful dream.

=De pace e contento=, of peace and contentment.

[71] =La dolce memoria=, the sweet memory.

=De un tenero amore=, of a tender love.

[72] =Parece que le gusta a V. Los Puritanos=, it seems that you like
the Puritanos.

[73] =Vengan esas razones=, let's have those reasons. =Vengan=, lit.,
let them come.

[74] =Que no merece la pena=, which is not worth the trouble.

[75] =No aconsejaré a nadie que lo haga=, I shall not advise anyone to
do it.

[76] =¿Para qué te compones tanto, hombre de Dios?= man alive, what are
you dressing up so much for? This familiar use of "_Dios_" by the
Spanish people is considered not a sin but "the instinctive elevation of
the soul to its Maker".

[77] =Para mis adentros=, to myself.

[78] =Mas como no era de presumir=, but as it was not to be presumed.

[79] =Estaba de pie=, was standing.

[80] =Yo no me voy sin verla=, I am not going away without seeing her.

[81] =Yo no tengo nada que hacer ahora; y lo mismo da vagar por un lado
que por otro=, I have nothing to do now; and it's just the same to
loiter on one side as the other.

[82] =Se echó a reír=, she began to laugh.

[83] =Cuando se trata de=, when it is a question of.

[84] =Antes de que pasase=, (subjunctive "_aorist_"), before I passed.

[85] =No pasaron cuatro minutos sin que viese asomar una naricita
nacarada=, four minutes did not pass without seeing a little pearly nose
peeping.

[86] =Cual si tratase de demostrar=, as if she tried to show.

[87] =Acompañado por lo que a mí respecta de=, accompanied on my part
by.

[88] =Que debieron causar=, which must have caused.

[89] =Por más que me sintiese avergonzado=, however much I felt ashamed.

[90] =Tan bien... ermanita=, _también me gusta a mí. No crea V. que
juego con muñecas. Era de mi hermanita_.

[91] =Hasta que se oía llamar=, until she heard herself called.

[92] =Debía de ser=, must have been.

[93] =Seguiles=, I followed them.

[94] =El que la mamá se enterase=, that the mother should take notice.

[95] =A todo esto, yo no sabía cómo se llamaba=, after all this, I did
not know her name; lit., how she called herself.

[96] =Me llamo... muñecas=, _Me llamo Teresa. No crea V. por Dios que
juego con muñecas_.

[97] =Me eché en cara=, I upbraided myself.

[98] =Para llevar a cabo=, in order to carry out.

[99] =Como no había peligro=, as there was no danger.

[100] =A más tardar=, at the latest.

[101] =Pensando en lo que había de decir=, thinking of what I was to
say.

[102] =Por más que fuese=, although he was.

[103] =Que ya no haces falta=, since I need you no longer.

[104] =Me hice como que subía la escalera=, I made out that I was going
up the steps.

[105] =Que por poco me oye=, that he came near hearing me.

[106] =De que solemos estar tan bien provistos los caballeros=, with
which we gentlemen are accustomed to be so well provided.

[107] =¡Qué polvorilla es V.!= what a lively girl you are!

[108] =¡Vaya un modo de despedirse!= a fine way of taking leave!

[109] =Cuanto más se les quiere=, the more one loves them.

[110] =Estará enfadado conmigo=, is he probably angry with me?

[111] =Debí de haberle sido simpática=, I must have been attractive to
you.

[112] =Que le he de querer=, that I am to love him.

[113] =Se echó a llorar=, began to weep.

[114] =Que parecía querer más a los chicos que a ellas=, that he
appeared to love the boys more than them, i. e., the girls.

[115] =Las dos tenían novio=, note that "=novio=" is singular, contrary
to English usage.

[116] =Dejó de charlar y se puso a=, stopped chattering and began to.

[117] =Que a mi me hizo sonreír el verla=, that it made me smile to see
her. The infinitive used as a verbal noun is preceded by the definite
article =el=.

[118] =Un sin fin de=, no end of. The phrase =sin fin= is used as a
substantive.

[119] =Cuántos años tiene V.?= How old are you?

[120] =Si yo le he de querer lo mismo que tenga muchos que pocos=, why I
am to love you the same whether you have many or few, i. e., whether you
are old or young.

[121] =Que nos tratásemos de tú=, that we address each other by thou.
This would be an acknowledgment of intimate friendship.

[122] =Pero después de aceptado se volvió atrás=, but after having
accepted, she backed out.

[123] =Al bajarse el telón=, when the curtain fell.

[124] =Viendo las once=, seeing that it was eleven o'clock.

[125] =Que nos fue preciso evitar=, which was necessary for us to avoid.

[126] =Ya no había=, there was no longer.

[127] =Entonces me tocó llevar la voz cantante=, then it came my turn to
be cheerful.

[128] =Recordele=, I related to her.

[129] =Hasta que se echó a llorar perdidamente=, until she began to weep
bitterly.

[130] =Al fin lo conseguí elogiando=, finally, I succeeded by praising.

[131] =Jugando a las muñecas=, =jugar= is regularly followed by "_a_".

[132] =Para que conociese=, that I should know.

[133] =No pude menos de pedirle=, I could not help asking her. Note that
=pedir= takes the dative case.

[134] =Que se me antojaran=, that I should take a notion to.

[135] =Que no se los pediría=, that I would not ask her for them.

[136] =Que no habían de volver=, which were not to return.

[137] =A las dos en punto=, at two o'clock sharp.

[138] =Cuidado que no faltes=, take care that you do not fail.

[139] =Al poco rato=, after a little while.

[140] =Todos los que pudo hasta que oí rechinar la llave=, all that I
could until I heard the key creak.



VOCABULARY

WORDS OF SIMILAR ORTHOGRAPHY AND MEANING IN BOTH LANGUAGES HAVE BEEN
OMITTED


A

=a=, at, to, for, by, in.

=abajo=, below, under.

=abatir=, to cast down, to humble.

=abierto=, open, pp. of =abrir=.

=abogado=, _m._, advocate, lawyer.

=abrazar=, to embrace, to clasp.

=abreviar=, to abridge.

=abrigar=, to shelter, to cover, to protect.

=abrigo=, _m._, shelter, protection.

=abrir=, to open.

=absurdo=, absurd.

=acabar=, to finish, end;
  =-- de=, to have just.

=acalorar=, to heat, warm, inflame.

=acariciar=, to caress.

=acento=, _m._, accent.

=acentuar=, to accentuate.

=aceptar=, to accept.

=acera=, _f._, sidewalk.

=acerca de=, about, in regard to.

=acercarse=, to approach.

=acerqué=; _see_ =acercarse=.

=acertar=, to meet, find, happen unexpectedly.

=achacar=, to impute, attribute.

=acometer=, to attack, undertake.

=acomodar=, to arrange, fit, suit.

=acompañar=, to accompany.

=acongojar=, to afflict, grieve, trouble.

=aconsejar=, to advise.

=acontecimiento=, _m._, event.

=acordar=, to agree, decide;
  =--se=, to recollect.

=acosar=, to pursue, molest.

=acostar=, to put to bed;
  =--se=, to go to bed.

=acostumbrar=, to accustom, be accustomed.

=acre=, acid, sour.

=actitud=, _f._, attitude.

=acto=, act;
  =-- continuo=, immediately.

=acudir=, to help, run to.

=acuerdas=; _see_ =acordar=.

=acuerdo=; _see_ =acordar=.

=acurrucar=, to wrap up.

=adelante=, forward, henceforth.

=ademán=, _m._, gesture, manners.

=además=, besides, moreover.

=adentro=, within;
  =para mis --s=, to myself.

=adicto=, addicted, favorable.

=adios=, good-bye, adieu.

=adivinar=, to conjecture, divine, guess.

=administrar=, to administer.

=admiración=, wonder, admiration.

=admirable=, excellent.

=admirarse=, to be seized with admiration.

=adorno=, _m._, ornament, decoration.

=advertir=, to notice, advise, give warning.

=advierta=; _see_ =advertir=.

=afán=, _m._, anxiety, solicitude.

=afeitar=, to shave.

=afición=, affection, inclination.

=aficionar=, to cause fondness or affection.

=aficionado a=, fond of.

=afirmar=, to affirm.

=afirmativamente=, positively.

=afortunadamente=, luckily.

=Africana, La=, title of an opera.

=afueras=, _f._, pl. environs.

=agente=, agent, solicitor, attorney.

=agitar=, to agitate, stir.

=agonía=, agony.

=agradable=, agreeable, pleasing.

=agradar=, to please, gratify.

=agradecimiento=, _m._, gratefulness.

=agregar=, to collect, unite.

=agresor=, aggressor.

=agrupar=, to group.

=agua=, _f._, water.

=aguardar=, to expect, to wait for.

=agudo=, sharp.

=aguja=, _f._, steeple, needle.

=agujero=, _m._, hole.

=ahí=, there, yonder.

=ahogar=, to smother, drown.

=ahora=, now.

=aire=, _m._, air.

=ajedrez=, _m._, chess.

=ajuar=, household furniture.

=ajusticiar=, execute.

=alcalde=, _m._, mayor.

=alcancé=; _see_ =alcanzar=.

=alcanzar=, to reach, to follow, to obtain.

=alcé=; _see_ =alzar=.

=aldaba=, _f._, knocker on a door.

=alegrar=, to gladden, to rejoice.

=alegría=, _f._, joy.

=alejar=, to remove;
  =--se=, to go away.

=alemana=, adj., _f._, German.

=alfombra=, _f._, carpet.

=algarabía=, _f._, jargon, gibberish.

=algo=, somewhat, something.

=algodón=, _m._, cotton.

=algún=; _see_ =alguno=.

=alguno=, some, any, some one, any one.

=aliento=, _m._, breath, spirit.

=alimentar=, to feed, nourish.

=alimento=, food, nourishment.

=allá=, there;
  =mas allá de=, --beyond.

=allegro=, allegro.

=allí=, there.

=alma=, soul.

=almacenista=, _m._, owner of a warehouse.

=almorzar=, to breakfast.

=alojar=, to lodge.

=alquilar=, to rent.

=alquiler=, _m._, rent, wages.

=alrededor=, around.

=alterar=, to alter, change.

=alternar=, to alternate.

=altivo=, haughty, proud.

=alto=, high.

=alzar=, to raise.

=alzarse con=, to carry off.

=ama de cría=, nurse.

=amabilidad=, amiability.

=amable=, amiable, pleasing.

=amanecer=, to dawn;
  =al --=, at dawn.

=amargo=, bitter.

=amarrar=, to tie, fasten.

=ambiente=, _m._, air.

=ámbito=, _m._, circuit, extent.

=ambos=, both.

=amigo=, _m._, friend.

=amo=, _m._, proprietor.

=amonestar=, to advise, admonish.

=amontonar=, to heap up.

=amor=, _m._, love.

=amoroso=, loving, affectionate.

=amortiguar=, to mortify, deaden.

=anciano=, old.

=andar=, to go, walk, move.

=anduviese=; _see_ =andar=.

=ángel=, _m._, angel.

=ángulo=, _m._, corner.

=angustia=, _f._, anguish, affliction.

=angustioso=, full of anguish.

=anillo=, _m._, ring.

=animar=, to revive, comfort.

=ánimo=, _m._, mind, courage, valor.

=animoso=, brave, courageous.

=ansia=, _f._, anxiety, anguish.

=ansiedad=; _see_ =ansia=.

=ansiosamente=, anxiously, eagerly.

=ante=, before.

=anterior=, former, previous.

=antes=, first, before.

=antiguo=, old.

=antojarse=, to desire, take a notion to.

=antorcha=, _f._, torch.

=anudar=, to knot, join.

=anunciar=, to announce.

=añadir=, to add.

=añejo=, old.

=año=, _m._, year.

=apagar=, to extinguish.

=aparecer=, to appear.

=aparejado=, prepared, ready.

=aparentar=, to make a false show.

=apartado=, distant, secluded.

=apartar=, to separate, remove.

=apasionado=, passionate, devoted.

=apenas=, scarcely, hardly, as soon as;
  =--si=, hardly.

=apesadumbrar=, to vex, grieve.

=aplazar=, to postpone.

=aplicar=, to apply.

=apliqué=; _see_ =aplicar=.

=apoderarse de=, to seize, take possession of.

=apóstrofe=, _f._, apostrophe.

=apoyar=, to support, favor, protect, lean upon.

=aprender=, to learn.

=apresurar=, to hasten.

=apresuradamente=, hastily.

=apretar=, to tighten, squeeze.

=apretura=, _f._, compression, distress, anguish.

=aprovechar=, to profit by.

=aproximar=, to approximate.

=apuntar=, to point out, note.

=apuro=, _m._, want, pain, affliction.

=aquel=, (_f._ =aquella=), _dem. pron._, that, yonder.

=aquél=, the former.

=aquí=, here.

=arañar=, to scratch, fight.

=arbitrio=, _m._, free will, arbitration.

=árbol=, _m._, tree.

=arder=, to burn.

=ardiente=, ardent, passionate, hot.

=arena=, _f._, sand.

=aria=, tune, air.

=armonioso=, harmonious.

=aro=, _m._, hoop.

=arraigar=, to root.

=arrancar=, to tear off.

=arrastrar=, to creep, crawl, drag along.

=arrear=, to drive (horses, mules).

=arrebujar=, to wrap up.

=arreglar=, to regulate, arrange.

=arrepentirse=, to repent.

=arriba=, above, over, upstairs;
  =--!= up!

=arrimar=, approach, join.

=arrojar=, to throw away.

=arruga=, _f._, wrinkle.

=arte=, _m._, _f._, art.

=artillería=, _f._, artillery.

=ascenso=, _m._, promotion.

=ascua=, _f._, red hot coal.

=asechanza=, _f._, artifice, machination.

=asedio=, _m._, siege, blockade.

=asesino=, _m._, assassin.

=asfixiar=, to suffocate.

=así=, so, thus;
  =-- como=, as well as;
  =-- que=, as soon as, so that.

=asiento=, _m._, seat.

=asomar=, to show, make appear.

=asombro=, _m._, astonishment.

=aspecto=, _m._, aspect, appearance.

=aspirar=, to inhale, aspire.

=asunto=, _m._, material, affair, subject.

=asustar=, to frighten.

=ataque=, _m._, attack.

=atención=, _f._, attention;
  =en --=, in consideration.

=atender=, to attend, heed, expect.

=atentamente=, attentively.

=aterrar=, to terrify.

=atmósfera=, _f._, atmosphere.

=atónito=, astonished, amazed.

=atravesar=, to cross.

=atreverse=, to dare, venture.

=atrocidad=, _f._, atrocity.

=atropellar=, to trample, tread under foot.

=atrozmente=, atrociously, excessively.

=aturdido=, giddy, wild.

=aún=, yet, still, even.

=aunque=, although.

=ausente=, absent.

=austero=, austere, harsh.

=auto=, _m._, judicial decree;
  =-- de fe=, sentence given by the Inquisition.

=autoridad=, _f._, authority.

=autorizar=, to authorize, legalize.

=auxilio=, _m._, aid, help, assistance.

=avanzar=, to advance, attack.

=Ave Maria=, a salutation and prayer to the Virgin Mary.

=aventajado=, excellent.

=aventura=, _f._, adventure, incident.

=aventurar=, to venture, risk.

=avergonzar=, to shame, abash.

=averiguación=, investigation.

=averiguar=, to investigate, find out.

=avisar=, to inform, give notice, advise.

=ay=, _intrj._, alas.

=ayer=, yesterday.

=ayudar=, to aid, favor, assist.

=ayudante=, _m._, adjutant, assistant.

=ayuntamiento=, _m._, city council.

=azul=, blue.


B

=bachiller=, _m._, bachelor (college degree).

=bailar=, to dance.

=bajar=, to descend, lower.

=bajo=, _prep._, under.

=bajo=, _adj._, low;
  =por lo --=, in a low tone.

=bajito=, _dim._ of =bajo=.

=balcón=, _m._, balcony.

=bálsamo=, _m._, balsam, balm.

=banco=, _m._, bench, bank.

=banquillo=, _m._, _dim._ of =banco=.

=bañar=, to bathe, water.

=barandilla=, _f._, small balustrade.

=barba=, _f._, beard.

=barbaridad=, _f._, barbarity, absurdity.

=barco=, _m._, boat, bark.

=barítono=, _m._, baritone.

=barquillo=, _m._, small boat.

=barrera=, _f._, barrier.

=barrio=, _m._, suburb, ward of a city.

=barruntar=, to foresee, conjecture.

=bastante=, sufficient, enough.

=bastar=, to suffice, be sufficient.

=batalla=, _f._, battle, contest, conflict.

=baúl=, _m._, trunk.

=Beethoven=, a celebrated German composer.

=belicoso=, warlike, belligerent.

=belleza=, _f._, beauty.

=Bellini=, an Italian composer.

=bendito=, blessed.

=besar=, to kiss.

=beso=, _m._, kiss.

=bestia=, _f._, beast.

=bien=, _m._, good, benefit.

=bien=, _adv._, well;
  =si --=, although.

=bienestar=, _m._, wellbeing.

=billar=, _m._, billiards.

=billete=, _m._, billet.

=birlar=, to dispossess.

=blanco=, white.

=boca=, _f._, mouth.

=bocacalle=, _f._, mouth of a street.

=bodega=, _f._, wine-cellar.

=bolita=, _f._, small ball.

=bolsa=, _f._, purse, exchange.

=bolsillo=, _m._, pocket.

=bonito=, pretty.

=botón=, _m._, button.

=bóveda=, _f._, arch, vault.

=bravo=, brave, valiant.

=brazo=, _m._, arm.

=breve=, brief, concise.

=brillante=, brilliant.

=brío=, _m._, force, vigor, spirit.

=brocado=, _m._, brocade.

=broma=, _f._, joke, jest.

=bruces=, =de --=, with the face downward.

=bruma=, _f._, mist, haziness.

=bruscamente=, rudely.

=brusco=, rude, rough.

=bueno=, good, healthy, well.

=bujía=, _f._, wax candle.

=burla=, _f._, scoff, jest, fun.

=burlar=, to ridicule, burlesque.

=buscar=, to look for, search.

=busqué=; _see_ =buscar=.

=butaca=, _f._, armchair.


C

=cabal=, exact, just.

=caballero=, _m._, gentleman.

=cabecita=, _f._, small head.

=cabello=, _m._, hair.

=cabeza=, _f._, head.

=cabizbajo=, downcast, pensive.

=cabo=, _m._, end;
  =al --=, at the end, finally.

=cada=, each;
  =-- cual=, each one.

=cadalso=, _m._, scaffold.

=cadáver=, _m._, corpse.

=cadete=, _m._, cadet.

=caer=, to fall;
  =dejar --=, to let fall, drop.

=café=, _m._, coffee, eating-house.

=caja=, _f._, box, casket, coffin.

=cajón=, _m._, box.

=cajoncito=, _m._, _dim._, small box.

=calabozo=, _m._, dungeon, calaboose.

=calcetín=, _m._, sock.

=cálculo=, _m._, calculation, computation.

=caldo=, _m._, broth.

=caliente=, warm, hot.

=calla!=, be silent, hush.

=callar=, to be silent.

=calle=, _f._, street.

=calma=, _f._, calm.

=calmar=, to calm, quiet, compose.

=calorífero=, _m._, a heating apparatus.

=calzado=, _m._, covering for the feet.

=cama=, _f._, bed.

=cambiar=, to change, exchange.

=cambio=, _m._, change, barter;
  =en--=, in exchange, on the other hand.

=caminar=, to walk, go.

=camino=, _m._, road, way.

=camisa=, _f._, shirt, chemise.

=campanilla=, _f._, _dim._, small bell.

=campo=, _m._, field, country;
  =pío--=, a children's game.

=cándido=, candid, innocent.

=cansar=, to tire, fatigue.

=cantante=, _f._, _m._, singer, _adj._, singing.

=cantar=, to sing.

=cántaro=, _m._, large pitcher;
  =llover a --s=, to rain by buckets full.

=canto=, _m._, song.

=canturriar=, to sing, hum.

=capa=, _f._, cloak, mantle, cover.

=capilla=, _f._, chapel;
  =estar en --=, to be under sentence of death.

=capital=, _f._, city, capital.

=capricho=, _m._, caprice, whim, fancy.

=cara=, _f._, face.

=carambola=, _f._, a manner of playing at the billiard table;
  =--s de retroceso=, figure described by the balls on being struck when
   in a certain position.

=cárcel=, _f._, prison.

=carcelero=, _m._, jailer.

=carecer=, to lack, be in need.

=cargar=, to load, charge.

=cargo=, _m._, burden, dignity, office, honor.

=caricia=, _f._, caress.

=caridad=, _f._, charity, kindness.

=cariño=, _m._, love, fondness.

=caritativo=, charitable.

=Carmen, Virgen del=, Lady of Carmen, a mendicant order.

=caro=, dear.

=carrera=, _f._, course, career, broad street.

=carrerita=, _f. dim._, small course, short distance.

=carruaje=, _m._, carriage, vehicle.

=carta=, _f._, letter.

=cartera=, _f._, pocket-book.

=casa=, _f._, house.

=casarse=, to marry.

=casi=, almost, nearly.

=caso=, _m._, event, case, occurrence.

=Castellana=, one of the principal streets of Madrid.

=castigar=, to chastise, punish.

=castigo=, _m._, punishment.

=casualidad=, _f._, casualty, accident;
  =por --=, accidentally.

=casualmente=, accidentally, haply.

=católico=, general, universal.

=catorce=, fourteen.

=causa=, _f._, cause.

=causante=, _m. f._, causer.

=causar=, to cause.

=cautela=, _f._, caution, prudence.

=cavilar=, to cavil.

=caviloso=, captious.

=cayendo=, _ger._, falling.

=cebada=, _f._, barley.

=ceja=, _f._, eyebrow.

=celebrar=, to celebrate, applaud.

=celeste=, celestial.

=celosía=, _f._, lattice window.

=celoso=, jealous.

=cendal=, _m._, a thin cloth (here, thin covering of snow), haze.

=céntimo=, centime.

=céntrico=, central.

=centro=, _m._, center.

=cera=, _f._, wax.

=cerca=, near;
  =de --=, closely.

=cerrar=, to close.

=certificar=, to assure, affirm.

=cesante=, _m._, a person dismissed from the public service;
  =dejar --=, to dismiss from office.

=cesar=, to cease.

=cese=, _m._, stoppage (of pay from the public treasury).

=ciego=, blind.

=cielo=, _m._, sky.

=ciencia=, _f._, science.

=cierra=; _see_ =cerrar=.

=cierran=; _see_ =cerrar=.

=cierto=, certain, sure.

=cigarro=, _m._, cigar.

=cinco=, five;
  =las --=, five o'clock;
  =las -- y media=, half past five.

=cincuenta=, fifty.

=círculo=, circle.

=cirio=, _m._, long and thick wax candle.

=ciudad=, _f._, city.

=clamar=, to call, cry out.

=claridad=, _f._, light, brightness.

=claro=, clear, bright.

=clase=, _f._, kind, class, species.

=clavar=, to nail, fasten.

=clérigo=, _m._, clergyman.

=cobrar=, to recover, collect, take courage.

=cobre=, _m._, copper.

=coche=, _m._, coach, carriage.

=cochero=, _m._, coachman.

=codo=, m., elbow;
  =hablar por los --s=, to chatter.

=cofia=, _f._, a net of thread worn on the head.

=coger=, to catch, seize, pluck.

=colcha=, _f._, coverlet, counterpane.

=colchón=, _m._, mattress.

=colega=, _m._, colleague.

=colegio=, _m._, college.

=colérico=, choleric.

=colgar=, to hang, suspend.

=colorado=, colored, florid, red.

=columna=, _f._, column.

=combate=, _m._, combat, conflict.

=comencé=; _see_ =comenzar=.

=comenzar=, to commence.

=comer=, to eat.

=comercio=, _m._, commerce, store.

=cómico=, comical.

=como=, as;
  =cómo?= how?;
  =-- si=, as if.

=compadecer=, to pity.

=compañero=, _m._, companion.

=compañía=, company.

=compartir=, to divide, share.

=compás=, _m._, measure, time (in music), compass;
  =llevar el --=, to keep time.

=compasivo=, compassionate.

=competencia=, _f._, rivalry, competition.

=complacer=, to please, humor.

=completo=, complete;
  =por --=, completely.

=componer=, to compose.

=comprar=, to buy.

=comprender=, to comprehend, understand.

=comprometer=, to compromise.

=compuesto=, composed, compound;
  _pp._ of =componer=.

=con=, with.

=concierto=, _m._, concert, concerto.

=conciliador=, _m._, peace-maker.

=conciliar=, to conciliate, induce.

=concluir=, to conclude.

=concurrente=, _m._, frequenter.

=condenar=, to condemn.

=condescendencia=, _f._, condescension.

=conducente=, conducive.

=conducir=, to conduct, convey, carry.

=conducta=, _f._, conduct.

=condujeron=; _see_ =conducir=.

=condujo=; _see_ =conducir=.

=conferencia=, _f._, conference, assembly.

=conformar=, to conform, suit.

=confortador=, _m._, comforter.

=confundir=, to confuse, jumble.

=confusamente=, confusedly.

=congelación=, _f._, congelation, freezing.

=congoja=, _f._, anguish, anxiety.

=congojar=, to afflict.

=congojoso=, painful, distressing.

=congreso=, _m._, congress.

=conmigo=, with me.

=conmover=, to move, disturb, affect.

=conocer=, to know.

=conocido=, _m._, acquaintance.

=conocimiento=, _m._, knowledge, acquaintanceship.

=conquista=, _f._, conquest.

=conseguir=, to get, obtain, succeed.

=consejo=, _m._, counsel, advice, court.

=conservador=, _m._, preserver.

=conservar=, to preserve, keep.

=consolador=, consoling, comfortable.

=consolar=, to console, comfort.

=constancia=, _f._, constance.

=consternar=, to terrify, amaze.

=constipar=, to take cold.

=consumo=, _m._, consumption (of merchandise, provisions, etc.).

=contado, por de=, of course, surely.

=contar=, to count, calculate.

=contemplar=, to contemplate, study, look upon.

=contento=, pleased, glad, satisfied.

=contestar=, to reply.

=contigo=, with thee.

=continuo=, continuous;
  =en --=, continually.

=contorno=, _m._, contour, environs.

=contra=, against.

=contrario=, contrary;
  =al --=, on the contrary.

=convencer=, to convince, convict.

=conveniente=, convenient, fit, suitable.

=convenir=, to agree, convene.

=conversar=, to converse.

=convulso=, convulsed.

=copa=, _f._, cup;
  =sombrero de --=, hat with high crown.

=copiosamente=, abundantly.

=copo=, _m._, snow flake.

=coqueta=, _f._, coquette.

=corazón=, _m._, heart.

=cordel=, _m._, cord.

=cordón=, _m._, cord, string.

=coro=, _m._, choir, chorus.

=coronar=, to crown.

=correctivo=, corrective.

=correo=, _m._, mail, letter-carrier.

=correr=, to run.

=corretear=, to ramble, flirt.

=cortar=, to cut.

=corte=, _f._, court, capital.

=cortejo=, _m._, cortege, court, homage.

=cortesía=, _f._, courtesy.

=cortina=, _f._, curtain.

=corto=, short.

=cosa=, _f._, thing.

=costar=, to cost.

=costumbre=, _m._, custom, habit.

=crecido=, large, great, increased.

=crear=, to create, make.

=creer=, to believe, think.

=creo, ya lo=, indeed.

=criada=, _f._, servant girl.

=criado=, _m._, man servant.

=criatura=, _f._, creature, a general term for man.

=criaturita=, _f._, a young child.

=crimen=, _m._, crime, offence.

=cristal=, _m._, crystal, glass, window pane.

=crítico=, _m._, critic.

=crucé=; _see_ =cruzar=.

=crueldad=, _f._, cruelty.

=crujido=, _m._, creak, crackling.

=cruzar=, to cross.

=cual= (=el --=, =la --=, =lo --=), who, which, that;
  =a --=, each;
  =por lo --=, on account of which;
  =cual si=, as if.

=cualquier=, any, any one.

=cuando=, when;
  =de vez en --=, from time to time.

=cuanto=, as much, how much, as much as, all;
  =unos --=, some, a few;
  =-- más=, the more.

=cuarenta=, forty.

=cuarta=, _f._, fourth part.

=cuarto=, _m._, room, small coin.

=cuatro=, four;
  =las --=, four o'clock.

=cubierto=, _pp._ of =cubrir=.

=cubrir=, to cover.

=cucharilla=, _f._, small spoon.

=cuello=, _m._, neck.

=cuentar=; _see_ =contar=.

=cuenta=, _f._, account, calculation.

=cuente=; _see_ =contar=.

=cuerda=, _f._, cord, rope.

=cuerpo=, _m._, body.

=cuesta=, _f._, hill, slope.

=cueste=; _see_ =costar=.

=cuestión=, _f._, question, problem.

=cuidado=, _m._, care, caution, fear.

=cuidado!= look out, take care!

=cuitado=, _m._, wretched, miserable person.

=culpable=, guilty.

=culto=, cultured, polished.

=cumplir=, to fulfil, discharge.

=cuñada=, _f._, sister-in-law.

=cuota=, _f._, quota.

=cura=, _m._, priest, curate.

=curso=, _m._, course, career.

=cutis=, _m._, skin.

=chapotear=, to paddle.

=charla=, _f._, chatter.

=charlar=, to chatter, gossip;
  =-- por los codos=, to prattle.

=chica=, _f._, little girl.

=chico=, small.

=chillar=, to shriek, scream.

=chillido=, _m._, shriek, scream.

=chimenea=, _f._, chimney, fire-place.

=chiquilla=, _f._, _dim._, little girl.

=chiquillo=, _m._, small boy.

=chiquita=, _f._, _dim._, little girl.

=chisporroteo=, _m._, crackling, hissing.

=Chopín=, a celebrated Polish composer.

=chuchería=, _f._, gewgaw, toy.


D

=dame=, give me.

=daño=, _m._, damage, injury, harm.

=dar=, to give, strike.

=de=, of, from, by, with, as, than.

=debajo de=, under, beneath.

=deber=, to owe, ought, must.

=debido=, due, _pp._ of =deber=.

=débil=, weak.

=debilidad=, _f._, weakness, debility.

=decidirse=, to decide.

=decir=, to say, tell.

=declaración=, _f._, declaration, deposition.

=declarar=, to declare.

=decoroso=, decorous.

=defensor=, _m._, defender.

=degradar=, to degrade.

=dejar=, to leave, let, permit;
  =-- de=, leave off, fail.

=delante=, before;
  =por --=, in front.

=delicadeza=, _f._, delicacy, tenderness.

=delicado=, delicate, tender.

=delicioso=, delightful, pleasing.

=delirar=, to rave, dote, be delirious.

=demandar=, to ask, claim, demand.

=demás=, besides;
  =los --=, the rest, the others.

=demasiado=, too, too much.

=demostrar=, to show, prove.

=demuestran=; _see_ =demostrar=.

=dentro de=, within.

=deparar=, to offer, present.

=departir=, to converse, dispute.

=depositar=, to deposit, give.

=derramar=, to pour, shed.

=desaforadamente=, excessively, disorderly.

=desahogar=, to unbosom, utter.

=desaparecer=, to disappear.

=desamparado=, _m._, forsaken one.

=desamparar=, to forsake, abandon.

=desastroso=, disastrous.

=descansar=, to rest.

=desconocido=, _m._, unknown person.

=descubierto=, uncovered;
  =al --=, openly.

=descuidar=, to neglect, forget, relieve from care.

=desde=, since, after, from;
  =-- que=, since.

=desdicha=, _f._, misfortune, misery.

=desdichado=, unfortunate, unhappy.

=desdoblar=, to unfold.

=desear=, to desire.

=deseo=, _m._, desire, wish.

=desechar=, to refuse, drive away.

=desesperar=, to despair.

=desfallecer=, to pine away, faint.

=desgracia=, _f._, misfortune, disgrace.

=desgraciado=, unfortunate, miserable.

=deshacer=, to undo, excuse, exculpate.

=desierto=, deserted.

=desistir=, to desist, cease.

=deslizar=, to slip, slide.

=desmayar=, to faint, swoon.

=desmerecer=, to be undeserving.

=desocupado=, unoccupied, leisure.

=desorden=, _m._, disorder.

=despecho=, =a -- de=, in spite of.

=despedir=, to dismiss, discharge;
  =--se=, take leave.

=despegar=, to separate.

=despertar=, to awaken.

=despidió=; _see_ =despedir=.

=despojar=, to despoil, strip.

=desprecio=, _m._, disregard, scorn.

=desprender=, to unfasten, loose.

=después=, after, afterwards, then.

=destacarse=, to detach.

=destinar=, to destine, appoint.

=destrozo=, _m._, destruction, rout.

=desvalido=, helpless, unprotected.

=desván=, _m._, garret.

=desvanecer=, to vanish, remove.

=desvergonzado=, impudent.

=detalle=, _m._, detail.

=detenerse=, to stop, detain.

=determinar=, to determine.

=detrás=, behind.

=detuve=; _see_ =detenerse=.

=detuvo=; _see_ =detenerse=.

=devorar=, to devour, consume.

=devotamente=, devoutly.

=di=, I gave.

=día=, _m._, day;
  =de --=, by day.

=diamante=, _m._, diamond.

=diario=, _m._, daily newspaper.

=diario=, daily.

=dice=; _see_ =decir=.

=dicen=; _see_ =decir=.

=dicha=, _f._, happiness.

=dicho=, _pp._ of =decir=.

=dichoso=, happy, fortunate.

=diciembre=, _m._, December.

=diciendo=, _ger._; _see_ =decir=.

=dictar=, to dictate.

=dieron=; _see_ =dar=.

=diesen=; _see_ =dar=.

=diez=, ten.

=difícil=, difficult.

=dificultad=, _f._, difficulty.

=difunto=, defunct, dead.

=diga=; _see_ =decir=.

=dignamente=, worthily.

=digno=, worthy, deserving.

=digo=; _see_ =decir=.

=dije=; _see_ =decir=.

=dijeron=; _see_ =decir=.

=dijese=; _see_ =decir=.

=dijo=; _see_ =decir=.

=dilación=, _f._, delay.

=diminuto=, small.

=dinero=, _m._, money.

=dio=; _see_ =dar=.

=Dios=, God.

=directamente=, directly, straight.

=diremos=; _see_ =decir=.

=diría=; _see_ =decir=.

=dirigir=, to direct;
  =--se=, to address.

=díscolo=, ungovernable, peevish.

=disculpa=, _f._, excuse, apology.

=discurso=, _m._, discourse.

=discutir=, to discuss, examine.

=disfrazar=, to disguise, conceal.

=disgustar=, to offend, displease.

=disgusto=, _m._, grief, sorrow, distaste.

=disimuladamente=, reservedly.

=disipar=, to dissipate, scatter.

=dispensar=, to dispense, excuse.

=disponer=, to dispose, arrange, prepare.

=disposición=, _f._, disposition.

=dispuesto=, _pp._ of =disponer=.

=disputar=, to dispute.

=distancia=, _f._, distance.

=distinguir=, to distinguish, discern, perceive.

=distinto=, distinct, different.

=distraído=, inattentive, absent-minded.

=distribuir=, to distribute, divide.

=diverso=, diverse, different.

=divertirse=, to amuse one's self.

=dividir=, to divide.

=divierten=; _see_ =divertirse=.

=divino=, divine.

=divisar=, to perceive, descry.

=doblar=, to double, pass around.

=doce=, twelve.

=docena=, _f._, dozen.

=doler=, to feel pain, ache, suffer.

=dolor=, _m._, pain, grief, affliction.

=doméstico=, domestic.

=dominar=, to rule, command.

=domingo=, _m._, Sunday.

=doncella=, _f._, maid.

=donde=, where.

=dormir=, to sleep.

=dos=, two;
  =las -- en punto=, two o'clock sharp.

=dril=, _m._, kind of cloth.

=duda=, _f._, doubt.

=duele=; _see_ =doler=.

=dueño=, _m._, master, owner.

=duermas=; _see_ =dormir=.

=duerme=; _see_ =dormir=.

=dulce=, sweet.

=dulcemente=, sweetly.

=dulcísimo=, very sweet.

=dulzura=, _f._, sweetness, gentleness.

=durante=, during.

=durar=, to last, endure.

=dureza=, _f._, hardness, firmness.

=durmió=; _see_ =dormir=.

=duro=, hard, firm.


E

=echar=, to throw, cast, issue.

=echar a= (_followed by an infinitive_), to begin to.

=edad=, _f._, age.

=edificio=, _m._, edifice.

=educar=, to educate, instruct.

=efecto=, _m._, effect.

=efusión=, _f._, effusion.

=ejecución=, _f._, execution.

=ejecutar=, to execute, perform.

=ejecutivo=, executive.

=ejemplar=, exemplary;
  =sin --=, not to be a precedent.

=ejemplo=, _m._, example.

=el=, the;
  =él=, he, that.

=elevar=, to elevate, raise.

=ello=, it.

=ella=, she.

=elogiar=, to praise, eulogize.

=embajada=, _f._, annoyance.

=embargar=, to arrest, impede, restrain.

=embargo=, =sin --=, notwithstanding, nevertheless.

=embebido=, wrapt in thought.

=embelesar=, to charm, be delighted.

=embozar=, to wrap up.

=empalidecer=, to become pale.

=empapado=, soaked, drenched.

=empecé=; _see_ =empezar=.

=empañado=, darkened, soiled by the breath.

=empeñar=, to pawn.

=empeñarse=, to insist.

=empezar=, to begin.

=empieza=; _see_ =empezar=.

=empleado=, _m._, employé.

=empleo=, _m._, employment, occupation.

=emprender=, to undertake, attempt.

=en=, in, on.

=enamorarse=, to fall in love.

=encajar=, to place, insert, inclose.

=encaje=, _m._, lace.

=encantadora=, charming.

=encantar=, to charm, enchant.

=encargar=, to charge, commit.

=encargo=, _m._, request, command.

=encarnado=, =ponerse --=, to blush.

=encarnizamiento=, _m._, rage, fury.

=encender=, to burn, light.

=encerrar=, to enclose, shut.

=encima=, on, above, over.

=encontrar=, to find, encounter.

=encuentras=; _see_ =encontrar=.

=encuentro=, _m._, encounter, meeting.

=enemigo=, _m._, enemy.

=energía=, _f._, energy, vigor.

=enérgicamente=, energetically.

=enfadar=, to vex, offend, anger.

=enfangarse=, to get muddy.

=enfrente=, opposite, in front.

=engrosar=, to increase.

=enjambre=, _m._, crowd, multitude.

=enjaular=, to cage, imprison, confine.

=enjugar=, to dry.

=enlutado=, dressed in mourning.

=ennegrecer=, to blacken, darken.

=enojar=, to vex, offend, displease.

=enorme=, enormous, vast.

=enronquecido=, hoarse, rough.

=ensartar=, to string, invent.

=ensayar=, to try, practice.

=ensayo=, _m._, trial, exercise.

=enseñar=, to teach, show.

=enseñorear=, to command, possess one's self of a thing.

=ensuciar=, to soil.

=ensueño=, _m._, sleep.

=enterar=, to inform, acquaint.

=entereza=, _f._, firmness.

=enternecimiento=, _m._, compassion, pity.

=entero=, entire, complete;
  =por --=, entirely.

=entonces=, then.

=entornar=, to turn.

=entrada=, _f._, entrance.

=entrambos=, both.

=entrante=, entering.

=entrar en=, to enter.

=entre=, between, among.

=entregar=, to deliver, restore.

=entresuelo=, _m._, floor between the ground floor and the first floor.

=entretener=, to entertain, please, amuse.

=entusiasmar=, to enrapture, make enthusiastic.

=entusiasmo=, _m._, enthusiasm.

=envenenar=, to poison, reproach.

=enviar=, to send.

=envolver=, to wrap up.

=envuelto=, _pp._ of =envolver=.

=epistolar=, epistolary.

=época=, _f._, epoch, time.

=era=; _see_ =ser=.

=éramos=; _see_ =ser=.

=errar=, to wander, err.

=es=; _see_ =ser=.

=esa=, _dem. pron._, _f._, that.

=escalar=, to scale, climb.

=escalera=, _f._, stair.

=escalofrío=, _m._, shiver.

=escamada=, offended, irritated.

=escandaloso=, scandalous, disgraceful.

=escapar=, to escape.

=escaparate=, _m._, showcase.

=escápate=, get away.

=escape=, =a --=, quickly.

=escapulario=, _m._, two slips of cloth, on one of which is painted or
  embroidered a likeness of the Virgin.

=escasear=, to decrease.

=escasísimo=, very small, scanty.

=escaso=, small, short, scanty.

=escena=, _f._, the stage, scene.

=escondite=, _m._, hiding-place, concealment.

=escribano=, _m._, clerk, notary public.

=escribir=, to write.

=escrito=, _pp._ of =escribir=.

=escuchar=, to hear, listen to.

=esforzar=, to strengthen, enforce.

=esfuerzo=, _m._, effort, endeavor, vigor.

=esmero=, _m._, care, niceness.

=eso=, _dem. pron._, that.

=espaciarse=, to walk to and fro.

=espacio=, _m._, space.

=espalda=, _f._, shoulder.

=espanto=, _m._, fright, surprise.

=espantoso=, frightful, dreadful.

=España=, _f._, Spain.

=esparcir=, to scatter.

=espectáculo=, _m._, spectacle, show.

=espectador=, _m._, spectator.

=esperanza=, _f._, hope, expectance.

=esperar=, to hope, expect, wait for.

=espeso=, thick, dense.

=espesor=, _m._, thickness.

=espirar=, to expire, exhale.

=espíritu=, _m._, spirit, genius, ardor.

=espléndido=, splendid.

=esposa=, _f._, wife.

=esquina=, _f._, corner.

=esta=, _dem. pron._, this.

=establecer=, to establish.

=estado=, _m._, state, condition.

=estado=, _pp._ of =estar=.

=Estado Mayor=, staff of an army.

=estancia=, _f._, room, stay.

=estar=, to be.

=estático=, ecstatic.

=estatua=, _f._, statue.

=estatura=, _f._, stature.

=este=, _dem. pron._, _m._, this;
  =éste=, the latter.

=estética=, _f._, esthetics.

=estómago=, _m._, stomach.

=esto=, _dem. pron._, this.

=estorbar=, to hinder, obstruct, intrude.

=estoy=, I am.

=estrago=, _m._, ravage, waste.

=estrechar=, to tighten, compress, contract.

=estrella=, _f._, star.

=estrellado=, star-spangled.

=estremecimiento=, _m._, trembling, shaking.

=estremecer=, to shake, tremble.

=estrépito=, _m._, noise, clamor.

=estridente=, strident, stridulous.

=estropear=, to cripple, mutilate, cut.

=estudiar=, to study.

=estupefacto=, motionless, stupefied.

=estuvieron=; _see_ =estar=.

=estuviese=; _see_ =estar=.

=estuviésemos=; _see_ =estar=.

=estuvo=; _see_ =estar=.

=evitar=, to avoid.

=exhalar=, to exhale.

=exhortación=, _f._, exhortation.

=exhortar=, to exhort.

=exigir=, to demand, require.

=existir=, to exist.

=expansivo=, expansive.

=experimentar=, to experiment, experience.

=explicar=, to explain.

=explorar=, to explore.

=exponer=, to expose, explain.

=expresivo=, expressive.

=expuesto=, _pp._ of =exponer=.

=expuso=; _see_ =exponer=.

=exquisito=, exquisite.

=extender=, to extend.

=extenso=, extensive.

=extiende=; _see_ =extender=.

=extraño=, strange, foreign.

=extremadamente=, extremely.

=extremo=, extreme.


F

=fachada=, _f._, facade.

=facilitar=, to facilitate.

=fácil=, easy;
  =lo --=, how easy.

=falsete=, _m._, falsetto.

=falta=, _f._, fault, want, defect;
  =hacer --=, to need, want.

=faltar=, to fail, be wanting.

=familia=, _f._, family.

=farol=, _m._, lantern.

=fatal=, fatal, mortal, unlucky.

=fatídico=, fatidical.

=fatigar=, to tire, fatigue.

=Favorita, La=, title of an opera.

=fe=, _f._, faith.

=felices=, _pl._ of =feliz=.

=felicidad=, _f._, felicity, happiness.

=feliz=, happy, fortunate.

=felonía=, _f._, felony.

=fénix=, _m._, phenix, unique person.

=feo=, ugly.

=feroz=, ferocious, cruel.

=fervorosamente=, fervently.

=fiel=, faithful, true.

=figura=, _f._, figure, form.

=figurar=, to figure, imagine.

=fijar=, to fix, fasten.

=fijo=, _pp._ of =fijar=, fixed, firm.

=fila=, _f._, row, line, file.

=filtrar=, to filter.

=fin=, _m._, purpose, end;
  =por --=, finally;
  =al --=, at last;
  =en --=, in fine, finally;
  =a -- de=, in order that.

=fino=, fine, perfect, pure.

=firmamento=, _m._, firmament.

=fisonomía=, _f._, physiognomy, features.

=flamante=, flaming, bright.

=flamenco=, relating to Flanders.

=flaquear=, to grow feeble.

=flojedad=, _f._, weakness, feebleness.

=fomeno=, _m._, protection, support; department for the promotion of
  material and intellectual interests.

=fonda=, _f._, hotel, inn.

=fondo=, _m._, bottom, character.

=forma=, _f._, form, shape.

=formación=, _f._, formation.

=formal=, formal, serious, sedate.

=formar=, to form.

=fortuna=, _f._, fortune, chance;
  =por --=, fortunately.

=fracaso=, _m._, ruin, downfall.

=fractura=, _f._, fracture.

=franco=, _adj._, frank, open, generous.

=franco=, _m._, a coin worth about twenty cents.

=frase=, _f._, phrase, sentence.

=frenético=, frantic, distracted.

=frente=, _f._, forehead, face.

=fresco=, fresh, cool.

=frescura=, _f._, freshness, coolness.

=frío=, _m._, cold.

=fruncir las cejas=, to knit the eyebrows.

=fue=; _see_ =ser= and =ir=.

=fuego=, _m._, fire;
  =-- fatuo=, jack o' lantern;
  =alto el --=, cease firing;
  =-- graneado= (a military term), firing at will.

=fuente=, _f._, fountain, spring of water.

=fuera=; _see_ =ser=.

=fuera=, outside, out.

=fueron=; _see_ =ser=.

=fuerte=, strong.

=fuertemente=, strongly.

=fuerza=, _f._, force, strength;
  =a la --=, by force.

=fuese=; _see_ =ser=.

=fuesen=; _see_ =ser=.

=fui=; _see_ =ser= and =ir=.

=fúnebre=, mournful, sad.

=funerario=, funeral.

=furioso=, furious, mad.

=futura=, _f._, betrothed, fiancée.


G

=gabán=, _m._, coat.

=gabinete=, _m._, cabinet, small room.

=galán=, _m._, gallant, courtier.

=galante=, gallant.

=gana=, _f._, inclination, desire.

=ganancia=, _f._, gain, profit.

=ganar=, to give, earn.

=garantía=, _f._, guarantee.

=garganta=, _f._, throat.

=garrote=, _m._, a capital punishment consisting of strangling with an
  iron collar.

=gemido=, _m._, groan, lamentation.

=generalizar=, to generalize.

=generoso=, noble, generous.

=genio=, genius, temper.

=gente=, _f._, people, persons.

=gentil=, genteel, handsome.

=gestión=, _f._, exertion, effort.

=gestionar=, to solicit.

=gesto=, _m._, face, grimace, gesture.

=gloriarse=, to boast.

=golpe=, blow, strike.

=golpear=, to beat, strike.

=gorjeo=, _m._, chirp, warble.

=gorra=, _f._, cap.

=gorro=, _m._, cap.

=gota=, _f._, drop.

=gozar con=, or =de=, to enjoy.

=gracia=, _f._, grace, favor, pardon.

=gracias=, _f._, thanks.

=gracioso=, graceful, beautiful.

=gran=, great.

=grande=, great, large.

=gratitud=, _f._, gratitude.

=grato=, grateful, pleasing.

=grave=, grave, mortal, important.

=gravedad=, _f._, gravity, seriousness.

=gris=, gray.

=gritar=, to cry out, shout.

=grito=, _m._, cry, shout;
  =a gritos=, in a loud voice.

=gruñido=, _m._, grunt, growl.

=grupo=, _m._, group, cluster.

=guapo=, neat, good looking.

=guardar=, to keep, watch, guard.

=guardia=, _f._, guard.

=guardiana=, _f._, keeper, guardian.

=gubernativo=, administrative.

=guerrero=, martial, warlike.

=guiño=, _m._, wink.

=guitarra=, _f._, guitar.

=gustar=, to like, love; taste, be pleased with.

=gusto=, _m._, pleasure, taste, delight;
  =a --=, with pleasure.


H

=ha=; _see_ =haber=.

=habano=, of Havana.

=haber= (_used as an auxiliary verb and also impersonally_), to have, to be.

=había=, there was.

=habitante=, _m._, inhabitant.

=habitar=, to inhabit.

=hablar=, to speak, talk.

=hacer=, to make, do.

=hacia=, towards.

=haga=; _see_ =hacer=.

=hago=; _see_ =hacer=.

=hallar=, to find.

=hambre=, _f._, hunger, appetite.

=han=; _see_ =haber=.

=harapo=, _m._, rag.

=haría=; _see_ =hacer=.

=has=; _see_ =haber=.

=hasta=, until, as far as, even;
  =-- que=, until;
  =-- aquí=, thus far.

=hay=, there is, there are.

=haya=, there may be.

=haz=; _see_ =hacer=.

=he=; _see_ =haber=.

=hecho=, _pp._ of =hacer=, made, done.

=hecho=, _m._, fact, act, deed.

=hediondo=, unpleasant, vile, fetid.

=helar=, to freeze.

=henchir=, to fill, stuff.

=herencia=, _f._, inheritance.

=herida=, _f._, wound.

=herir=, to wound, knock, strike.

=hermana=, _f._, sister.

=hermanita=, _f._, _dim._, little sister.

=hermanito=, _m._, _dim._, little brother.

=hermano=, _m._, brother.

=herméticamente=, hermetically.

=hermosear=, to beautify, adorn.

=hermoso=, beautiful, fine.

=hermosura=, _f._, beauty, fineness.

=hice=; _see_ =hacer=.

=hicieron=; _see_ =hacer=.

=hija=, _f._, daughter.

=hijo=, _m._, son;
  =-- mayor=, elder son;
  =-- menor=, younger son.

=hijos=, children (of same parents).

=hilacha=, _f._, threadbare spot.

=himno=, _m._, hymn.

=hipotecario=, pertaining to a mortgage.

=hirió=; _see_ =herir=.

=historia=, _f._, history, story.

=hizo=; _see_ =hacer=.

=hogar=, _m._, hearth, home.

=hoja=, _f._, leaf.

=hola!= holla.

=hombre=, _m._, man.

=hombro=, _m._, shoulder.

=hora=, _f._, hour.

=horizonte=, _m._, horizon.

=horrísono=, sounding dreadfully.

=horroroso=, horrid, frightful.

=hostilidad=, _f._, hostility.

=hotel=, _m._, hotel, inn.

=hoy=, to-day.

=hubiera=; _see_ =haber=.

=hubieran=; _see_ =haber=.

=hubieses=; _see_ =haber=.

=hubo=, there was.

=hueso=, _m._, bone.

=huésped=, _m._, guest;
  =casa de --=, boarding house.

=huir=, to flee, escape.

=humano=, human.

=humeante=, smoking.

=humedad=, _f._, humidity.

=húmedo=, humid, moist.

=humilde=, humble, modest.

=humillación=, _f._, humiliation.

=humo=, _m._, smoke.

=hundir=, to sink, crush, overwhelm.


I

=iba=; _see_ =ir=.

=iban=; _see_ =ir=.

=idear=, to think, plan, to conceive an idea.

=ido=, _pp._ of =ir=, to go.

=iglesia=, _f._, church.

=igual=, equal.

=igualmente=, equally.

=iluminar=, to illuminate, light, shine.

=ilusión=, _f._, illusion.

=impedir=, to impede, restrain.

=imperioso=, imperious, haughty.

=importar=, to be important, to matter.

=impresionar=, to impress.

=impulsar=, to impel.

=impulso=, _m._, impulse.

=incansable=, untiring.

=incapaz=, incapable.

=incesante=, incessant.

=incitar=, to incite.

=incomodar=, to incommode.

=inconveniente=, _m._, inconvenience, trouble, objection.

=incorporarse=, to sit up.

=indeciso=, undecided, irresolute.

=indefinidamente=, indefinitely.

=indiferencia=, _f._, indifference.

=indignado=, provoked, irritated.

=indigno=, unworthy, undeserving.

=indispuesto=, indisposed.

=indulto=, _m._, pardon, forgiveness.

=infame=, infamous, vile.

=infancia=, _f._, infancy.

=Infanta=, _f._, a princess of the royal blood.

=infeliz=, unhappy, unfortunate.

=ínfimo=, lowest, vile.

=infranqueable=, insurmountable.

=infringir=, to infringe, violate.

=infundir=, to infuse, inspire.

=ingenioso=, ingenious.

=ingenuo=, ingenuous, open, candid.

=Inglaterra=, _f._, England.

=ingrato=, ungrateful, unthankful.

=inmediatamente=, immediately.

=inmenso=, immense.

=inmóvil=, immovable.

=inquieto=, restless, noisy, uneasy.

=inquietud=, _f._, inquietude.

=insinuante=, insinuating.

=inspirar=, to inspire.

=instar=, to urge, press.

=instinto=, _m._, instinct.

=institución=, _f._, institution, establishment;
  =las --es=, the powers.

=instituto=, _m._, institute.

=insufrible=, insufferable.

=íntegro=, integral, entire.

=intencionado=, inclined, disposed.

=intento=, _m._, intent, purpose.

=interés=, _m._, interest, concern.

=interpretar=, to interpret, explain.

=interrumpir=, to interrupt, hinder.

=intervalo=, _m._, interval.

=intervenir=, to intervene, assist.

=intestino=, intestine, internal.

=intimidad=, _f._, intimacy, friendship.

=introducir=, to introduce, conduct, lead;
  =--se=, to get in.

=introdujo=; _see_ =introducir=.

=inútil=, useless.

=invierno=, _m._, winter.

=invitar=, to invite.

=ir=, to go;
  =irse=, to go away.

=iracundo=, wrathful, furious.

=irritar=, to irritate, provoke.


J

=jabón=, _m._, soap.

=jamás=, never.

=jardín=, _m._, garden.

=Jerez=, a city of Spain.

=jota=, _f._, a Spanish dance.

=joven=, young.

=juego=, _m._, game;
  =-- de prendas=, game of forfeits.

=juego=; _see_ =jugar=.

=juez=, _m._, judge.

=jugar=, to play.

=juntar=, to join, acquire.

=junto=, together.

=junto a=, near.

=jurar=, to swear.

=justamente=, precisely, exactly.

=justicia=, _f._, justice.

=juventud=, _f._, youth.

=juzgar=, to judge.


L

=la=, _f._, _def. art._, the;
  _per. pron._, her, it.

=labio=, _m._, lip.

=lado=, _m._, side.

=ladrón=, _m._, thief.

=lágrima=, _f._, tear.

=lanzar=, to throw, heave.

=largo=, long.

=las=, _f._, _def. art._, _pl._, the.

=lástima=, _f._, pity, grief, compassion.

=lateral=, lateral, side.

=later=, _v. n._, to beat.

=lavadero=, _m._, washing place.

=lavandera=, _f._, washer-woman.

=lavar=, to wash, bathe.

=le=, _per. pron._, him, to him, to her.

=lechuguino=, dandy, foppish.

=leer=, to read.

=legua=, _f._, league.

=lejano=, distant.

=lejos=, far off.

=lengua=, _f._, tongue, language.

=lentamente=, slowly.

=les=, _per. pron._, to them, them.

=letra=, _f._, words of a song, hand-writing.

=levantar=, to raise;
  =--se=, to rise.

=leve=, light (of weight).

=levísimo=, very light.

=leyendo=, _ger._; _see_ =leer=.

=libre=, free.

=lienzo=, _m._, linen, handkerchief.

=ligar=, to tie, bind.

=ligero=, light, slight.

=límite=, _m._, limit, bound.

=limón=, _m._, lemon.

=limosna=, _f._, alms.

=limpio=, clean;
  =en --=, clearly.

=lindo=, fair, pretty, neat.

=línea=, _f._, line.

=lo=, _per. pron._, it.

=lobo=, _m._, wolf.

=loco=, mad, crazy.

=los=, _per. pron._, them;
  _dem. pron._, those.

=lucha=, _f._, struggle, contest.

=luego=, then, afterwards;
  =desde --=, at once, immediately.

=lugar=, _m._, place;
  =en -- de=, instead of.

=lumbre=, _f._, fire.

=luminoso=, luminous.

=luz=, _f._, light.


Ll

=llamar=, to call, knock at a door.

=llanura=, _f._, plain.

=llave=, _f._, key.

=llegada=, _f._, arrival.

=llegar=, to arrive.

=llegue=; _see_ =llegar=.

=lleno=, full, complete.

=llevar=, to take, carry, wear.

=llorar=, to cry, weep.

=llover=, to rain.

=lluvia=, _f._, rain.

=lluvioso=, rainy.


M

=madre=, _f._, mother.

=madrugada=, _f._, morning (midnight to sunrise).

=maestría=, _f._, mastery.

=mal=, =malo=, bad, badly.

=malagueño=, pertaining to Malaga.

=maldito=, wicked, accursed.

=malhechor=, _m._, malefactor, offender.

=malo=, bad, wicked;
  =estar --=, to be sick.

=mamá=, _f._, mamma.

=mandar=, to send, order, command.

=mandato=, _m._, mandate, precept.

=manera=, _f._, manner, form;
  =de toda --=, at any rate.

=manía=, _f._, mania, habit.

=manifestar=, to manifest, declare.

=maniobra=, _f._, manoeuvre, handiwork.

=mano=, _f._, hand.

=manta=, _f._, a woolen blanket.

=manto=, _m._, robe, mantle, cover.

=mañana=, to-morrow, morning;
  =por la --=, in the morning.

=Manzanares=, the river on which Madrid is situated.

=máquina=, _f._, machine.

=marcha=, _f._, march.

=marchar=, to march, go;
  =--se=, to go away.

=marido=, _m._, husband.

=marinero=, _m._, seaman, sailor.

=mármol=, _m._, marble.

=martirio=, _m._, martyrdom.

=mas=, but;
  =más=, more.

=matar=, to kill.

=matrimonio=, _m._, marriage.

=mayo=, May.

=mayor=, greater, larger.

=mayoría=, _f._, majority.

=me=, _per. pron._, me, to me.

=medalla=, _f._, medal.

=medias=, =a --=, partly, by halves.

=médico=, _m._, physician.

=medio=, half.

=medio=, _m._, midst, middle.

=meditar=, to meditate, think.

=mejilla=, _f._, cheek.

=mejor=, better;
  =a lo --=, suddenly.

=mendigo=, _m._, beggar.

=menos=, less;
  =por lo --= at least.

=menosprecio=, _m._, contempt, scorn.

=mente=, _f._, mind.

=mentira=, _f._, mistake, error, lie.

=menudo=, small;
  =por --=, minutely;
  =a --=, often;
  =más a --=, oftener.

=merecer=, to deserve, merit.

=merengue=, _m._, confection made of white of eggs and sugar.

=mes=, _m._, month.

=mesa=, _f._, table.

=metálico=, metallic.

=meter=, to place, put.

=mezclar=, to mix, unite.

=mi=, _pl._ =mis=, my.

=miedo=, _m._, fear, dread.

=miembro=, _m._, member, limb.

=mientras=, while, meanwhile.

=mil=, thousand.

=milagro=, _m._, miracle, wonder.

=millar=, _m._, thousand.

=millón=, _m._, million.

=mímica=, _f._, gesture.

=ministerio=, _m._, ministry.

=ministro=, _m._, minister.

=minuciosamente=, minutely, exactly.

=mío=, mine.

=mirada=, _f._, glance, look.

=mirar=, to look, look at;
  =-- a=, to look towards.

=misa=, _f._, mass.

=miserable=, wretched, miserable.

=miseria=, _f._, misery.

=misericordia=, _f._, mercy.

=misericordioso=, pious, merciful.

=mísero=, _m._, miserable one.

=mismo=, same, similar;
  =lo --=, the same thing;
  =por lo --=, therefore, consequently.

=misterioso=, mysterious.

=modo=, _m._, mode, manner;
  =de ese --=, in that way;
  =de qué --=, how.

=mojadura=, _f._, wetting.

=mojar=, to wet.

=molestar=, to trouble, annoy.

=momentáneamente=, momentarily.

=momento=, _m._, moment.

=moneda=, _f._, money, coin.

=mono=, pretty, nice.

=morada=, _f._, residence, dwelling.

=morar=, to reside, dwell.

=morenito=, _dim._ of =moreno=.

=moreno=, brown, swarthy.

=mortífero=, fatal.

=mostrar=, to show.

=motivo=, _m._, motive, reason.

=mover=, to move, excite.

=movimiento=, _m._, movement, motion.

=muchacho=, _m._, boy.

=muchedumbre=, _f._, multitude.

=muchísimo=, very much.

=mucho=, much, great deal of.

=muchos=, many.

=mudo=, silent, mute.

=mueca=, _f._, grimace, grin.

=muero=, _from_ =morir=, to die.

=muerte=, _f._, death.

=muerto=, _pp._ of =morir=, to die.

=muestra=, _f._, show.

=mujer=, _f._, woman, wife.

=mullido=, soft, spongy.

=multitud=, _f._, multitude.

=mundo=, _m._, world;
  =todo el --=, everybody.

=muñeca=, _f._, doll.

=murió=, _from_ =morir=, to die.

=murmurar=, to murmur.

=museo=, _m._, museum.

=música=, _f._, music.

=músico=, _m._, musician;
  =-- mayor=, chief musician.

=muy=, very.


N

=nacarado=, of pearl color.

=nacer=, to be born.

=nacimiento=, _m._, birth.

=naciste=; _see_ =nacer=.

=nada=, nothing, not at all.

=nadie=, nobody.

=naricita=, _f._, little nose.

=narrar=, to narrate.

=nave=, _f._, nave.

=necesidad=, _f._, necessity.

=necesitar=, to want, need.

=necio=, foolish, stupid.

=negarse=, to refuse.

=negocio=, _m._, business.

=negro=, black.

=nervioso=, nervous.

=nevar=, to snow.

=ni=, neither, nor;
  =-- mucho menos=, far from it.

=nieve=, _f._, snow.

=ninguno=, none, no, not any.

=niña=, _f._, girl.

=niñera=, _f._, nurse.

=niñez=, _f._, childhood.

=niño=, _m._, child, boy.

=nítido=, bright, shining.

=no=, no, not.

=noche=, _f._, night;
  =de --=, by night;
  =por la --=, at night.

=nombre=, _m._, name.

=nonada=, _f._, trifle.

=nos=, _per. pron._, us, to us.

=nosotros-as=, we.

=nota=, _f._, note, mark.

=notable=, remarkable.

=notar=, to note, observe.

=noticia=, _f._, notice, information, news.

=novedad=, _f._, novelty, newness.

=noviembre=, _m._, November.

=novio=, _m._, sweetheart, bride-groom.

=nube=, _f._, cloud.

=nudo=, _m._, knot.

=nuestro=, _per. pron._, our.

=nuevo=, new;
  =de --=, again.

=número=, _m._, number.

=nunca=, never;
  =casi --=, hardly ever.


O

=o=, or, either.

=obedecer=, to obey.

=obelisco=, _m._, obelisk.

=obligar=, to oblige, compel.

=obra=, _f._, work.

=obsequio=, =en -- de=, out of respect to.

=obstante=, =no --=, notwithstanding.

=obtener=, to obtain.

=obtuvo=; _see_ =obtener=.

=ocasión=, _f._, occasion, opportunity.

=ocho=, eight.

=ocultar=, to hide, conceal.

=oculto=, hidden, concealed.

=ocurrir=, to occur, happen.

=ofender=, to offend.

=ofrecer=, to offer, present.

=oí=; _see_ =oír=.

=oído=, _pp._ of =oír=;
  _n. m._, ear.

=oír=, to hear.

=ojo=, _m._, eye.

=ole!= come.

=olor=, _m._, odor.

=once=, eleven;
  =las --=, eleven o'clock.

=opaco=, opaque, gloomy.

=oponer=, to oppose, object to.

=oportuno=, opportune, convenient.

=oprimir=, to oppress.

=oprobio=, _m._, opprobrium, shame.

=oración=, _f._, oration, prayer.

=orador=, _m._, orator.

=orden=, _m._, order, command.

=oreja=, _f._, ear.

=organista=, organist.

=órgano=, _m._, organ.

=oro=, _m._, gold.

=os=, _per. pron._, you, to you.

=osar=, to dare, venture.

=oscuro=, dark.

=oscuridad=, _f._, obscurity, darkness.

=otoño=, _m._, autumn.

=otorgar=, to grant, concede.

=otro=, other.

=oye=; _see_ =oír=.

=oyera=, =oyese=, =oyeron=, =oyó=; _see_ =oír=.


P

=padecer=, to suffer.

=padre=, _m._, father.

=pagar=, to pay.

=pague=; _see_ =pagar=.

=país=, _m._, country, land.

=paja=, _f._, straw.

=pájaro=, _m._, bird.

=palabra=, _f._, word.

=palacio=, _m._, palace.

=pálido=, pallid, pale.

=palmo=, _m._, handbreadth;
  =-- a --=, inch by inch.

=pan=, _m._, bread.

=panecillo=, _m._, roll of bread.

=pantalones=, _m._, pantaloons.

=pañuelo=, _m._, handkerchief.

=papel=, _m._, paper.

=par=, =de -- en --=, wide open.

=para=, for, to, in order to;
  =-- que=, in order that.

=paradero=, _m._, stopping place.

=paraguas=, _m._, umbrella.

=paraíso=, _m._, paradise, highest floor of a theatre.

=paraje=, _m._, place, residence.

=parangón=, =en -- con=, in comparison with.

=parar=, to stop.

=parecer=, to appear, seem;
  =al --=, apparently.

=parecido a=, similar to.

=pared=, _f._, wall.

=parentesco=, _m._, kindred, relationship.

=pariente=, _m._, relative.

=párroco=, _m._, rector.

=parroquial=, parochial.

=parroquiano=, _m._, customer.

=parte=, _f._, part, place;
  =de -- de=, by order of;
  =en todas --=, =por todas --=, everywhere.

=participar=, to partake, inform.

=partida=, _f._, parcel, lot.

=partir=, to start, set out;
  to pull apart.

=pasada=, _f._, trick.

=pasaje=, _m._, passage, way.

=pasar=, to pass.

=pasear=, to walk.

=paseo=, _m._, walk, public place for walking;
  =salir a --=, to go out for a walk.

=paso=, _m._, step;
  =a -- largo=, at a lively rate.

=paterno=, paternal.

=patíbulo=, _m._, gallows.

=patraña=, _f._, fictitious account.

=patrona=, _f._, landlady.

=pausa=, _f._, pause.

=pausado=, slow.

=pavoroso=, awful.

=paz=, _f._, peace.

=pecador=, _m._, sinner.

=pecho=, _m._, breast.

=pedazo=, _m._, piece, bit.

=pedir=, to ask, solicit.

=pegar=, to beat.

=pelear=, to fight, quarrel.

=peligro=, _m._, danger, risk.

=peligroso=, dangerous.

=pelo=, _m._, hair.

=pelota=, _f._, ball.

=pena=, _f._, pain, trouble, penalty.

=pendiente=, clinging, hanging.

=pensamiento=, _m._, thought.

=pensar=, to think.

=peor=, worse.

=pequeño=, small.

=percibir=, to perceive.

=perder=, to lose.

=perdidamente=, desperately.

=perdón=, _m._, pardon, forgiveness.

=pérfido=, perfidious.

=perfil=, _m._, profile, contour.

=perífrasis=, _f._, paraphrase.

=periódico=, _m._, newspaper.

=permanecer=, to remain.

=permitir=, to permit.

=pero=, but.

=perro=, _m._, dog;
  =-- grande=, a small coin.

=persuadir=, to persuade.

=perseguir=, to pursue, persecute.

=persona=, _f._, person.

=personificar=, to personify.

=perspectiva=, _f._, view.

=pertenecer=, to belong, appertain.

=pesar=, _m._, sorrow, concern;
  =a -- de=, in spite of.

=pesaroso=, sorrowful.

=peseta=, _f._, a coin worth about twenty cents.

=petenera=, _f._, ditty, lively tune.

=petrificar=, to petrify.

=pianista=, pianist.

=pián pianito=, slowly, gently.

=pidiendo=, _ger._; _see_ =pedir=.

=pie=, _m._, foot.

=piedad=, _f._, piety, pity.

=piensa=; _see_ =pensar=.

=piense=; _see_ =pensar=.

=pierna=, _f._, leg.

=pieza=, _f._, piece, room.

=pilar=, _m._, pillar, column.

=pintura=, _f._, painting, picture.

=pío campo=, a children's game.

=piso=, _m._, floor, story (of a house).

=placer=, _m._, pleasure.

=plata=, _f._, silver.

=plaza=, _f._, square, place.

=plegaria=, _f._, prayer.

=población=, _f._, population, town.

=poblar=, to populate, fill.

=pobre=, poor.

=pobrecilla=, _f._, poor little girl.

=poco=, little;
  =-- a --=, little by little.

=pocos=, few.

=poder=, to be able;
  =no -- menos de=, not to be able to help.

=poderoso=, powerful.

=podríamos=;
  =see= =poder=.

=poeta=, _m._, poet.

=policía=, _f._, police force.

=político=, political.

=polo=, _m._, popular song of Andalusia.

=polvorilla=, _f._, lively, brisk.

=poner=, to place, put;
  =ponerse=, to put on;
  =ponerse a=, to begin to.

=ponga=; _see_ =poner=.

=pongas=; _see_ =poner=.

=poniendo=, _ger._; _see_ =poner=.

=por=, for, by, through.

=porción=, _f._, part;
  =una -- de=, several.

=pormenores=, _m._, details.

=porque=, because, why.

=portador=, _m._, bearer, carrier.

=portal=, _m._, porch, entry.

=portero=, _m._, porter.

=portezuela=, _f._, little door.

=porvenir=, _m._, future.

=posada=, _f._, inn, tavern.

=poseer=, to possess.

=postrero=, last.

=postura=, _f._, posture, position.

=precioso=, precious, pleasant, gay.

=precisado=, obliged.

=precisión=, _f._, precision, necessity.

=preciso=, necessary, precise;
  =lo --=, the necessary amount.

=predilección=, _f._, predilection.

=preferencia=, _f._, preference.

=pregonero=, _m._, crier.

=pregunta=, _f._, question.

=preguntar=, to ask, inquire.

=prenda=, _f._, pledge;
  =juego de --=, game of forfeits.

=preocupar=, to preoccupy.

=presenciar=, to witness.

=presentar=, to present.

=preservar=, to preserve.

=preso=, _m._, prisoner.

=prestar=, to lend.

=presumir=, to presume.

=pretender=, to solicit.

=prevención=, _f._, police station.

=primer=, =primero=, first.

=primo=, _m._, cousin.

=principio=, _m._, beginning;
  =al --=, at first.

=prisa=, _f._, haste;
  =de --=, quickly;
  =a toda --=, with all haste.

=privar=, to deprive.

=probar=, to taste.

=proceder=, to proceed.

=procurar=, to procure, try.

=producir=, to produce.

=proferir=, to utter.

=profético=, prophetic.

=profundo=, profound, deep.

=prohibir=, to prohibit, forbid.

=proyectil=, _m._, projectile.

=prolongar=, to prolong.

=prometer=, to promise.

=pronombre=, _m._, pronoun.

=pronto=, quick, soon;
  =de --=, suddenly.

=pronunciar=, to pronounce, utter.

=propiamente=, properly.

=proponer=, to propose, resolve.

=proporcionar=, to proportion, adjust.

=propósito=, _m._, purpose, design.

=propuso=; _see_ =proponer=.

=protectora=, _f._, protectress.

=provisto=, _pp._, provided.

=próximo=, next.

=proyecto=, _m._, project, scheme.

=público=, public.

=pude=; _see_ =poder=.

=pudiera=; _see_ =poder=.

=pudiese=; _see_ =poder=.

=pudo=; _see_ =poder=.

=pueblo=, _m._, people, town.

=puede=; _see_ =poder=.

=puedo=; _see_ =poder=.

=puerta=, _f._, gate, door.

=pues=, since, for, then.

=puesto=, _pp._ of =poner=.

=pulmonía=, _f._, pneumonia.

=pulverizar=, to pulverize.

=punta=, _f._, point.

=punto=, _m._, point of time or space.

=pupila=, _f._, pupil, eyeball.

=pupilo=, _m._, pupil.

=pureza=, _f._, purity, innocence.

=puse=; _see_ =poner=.

=pusieran=; _see_ =poner=.

=pusieron=; _see_ =poner=.

=puso=; _see_ =poner=.


Q

=que=, _rel. pron._, that, which;
  =qué?= what?
  =a que=, in order that.

=que=, _conj._, that, for.

=quedar=, to stay, stop.

=quemar=, to burn.

=quepe=, _from_ =caber=, to be contained in. (An incorrect form for the
  _3d per. pres. indicative_.)

=querer=, to wish, want, like, love.

=querrá=; _see_ =querer=.

=querrás=; _see_ =querer=.

=quien=, who;
  =quién?= who?

=quiera=; _see_ =querer=.

=quiere=; _see_ =querer=.

=quiero=; _see_ =querer=.

=quimera=, _f._, chimera, fancy.

=quince=, fifteen.

=quise=; _see_ =querer=.

=quisiera=; _see_ =querer=.

=quisieron=; _see_ =querer=.

=quiso=; _see_ =querer=.

=quitar=, to take away, deprive.


R

=rabia=, rage, fury.

=radical=, _m._, name of a political party.

=ráfaga=, _f._, gust, blast.

=rama=, _f._, branch (of a tree).

=raso=, _m._, satin.

=rastra=, =a la --=, dragging along.

=rato=, _m._, short time;
  =al poco --=, after a little while;
  =a ratos=, from time to time, occasionally.

=rayar=, to mark with lines.

=razón=, _f._, reason;
  =tener --=, to be right.

=real=, real, royal.

=real=, _m._, a small coin.

=realmente=, really, actually.

=rebaja=, _f._, rebate, reduction.

=rebajar=, to abate, lessen.

=rebaño=, _m._, flock.

=rebosar=, to overflow, display.

=rebozo=, _m._, simulation.

=rechazar=, to repel, refuse.

=rechinar=, to creak, grate.

=recibir=, to receive.

=recobrar=, to recover, gain.

=recodo=, =jugar los --s limpios=, to make a certain stroke in the play
  of billiards.

=recoger=, to gather, collect.

=recogido=, secluded, retired.

=Recoletos=, one of the principal streets of Madrid.

=reconocer=, to recognize.

=recordar=, to remind, relate.

=recorrer=, to run over, to examine.

=recriminar=, to recriminate.

=recuerdo=, _m._, remembrance, souvenir.

=recuerdo=, I remember.

=redactor=, _m._, editor.

=reducir=, to reduce.

=redujeron=; _see_ =reducir=.

=reemplazar=, to replace, restore.

=refacción=, _f._, refreshment.

=referente=, referring.

=referir=, to refer, relate.

=refinado=, refined, artful.

=reflexionar=, to reflect, consider.

=reforma=, _f._, reform, correction.

=refrescar=, to refresh, cool.

=registrador=, _m._, registrar, recorder.

=registro=, _m._, register.

=regocijo=, _m._, joy, pleasure.

=regular=, moderate, ordinary.

=reina=, _f._, queen.

=reírse=, to laugh.

=reja=, _f._, iron grate of a window.

=relatar=, to relate, report.

=relato=, _m._, narration, recital.

=reloj=, _m._, watch, clock.

=remediar=, to remedy, support.

=remendar=, to mend, patch.

=remitir=, to remit, transmit.

=remordimiento=, _m._, remorse.

=renunciar=, to renounce, resign.

=reo=, _m._, criminal, culprit.

=reparar en=, to take notice of.

=repentinamente=, suddenly.

=repetir=, to repeat.

=repique=, _m._, chime, ring, peal of bells.

=replicar=, to reply.

=reponer=, to replace, recover health.

=reposar=, to repose, rest.

=reproducir=, to reproduce.

=reprodujesen=; _see_ =reproducir=.

=repuesto=; _see_ =reponer=.

=repuso=; _see_ =reponer=.

=requiebro=, _m._, endearing word, love-tale.

=resaltar=, to rebound.

=resbalar=, to slip, slide.

=residenciar=, to call to account.

=residir=, to reside.

=resignar=, to resign.

=resolver=, to resolve, decide.

=resonar=, to resound.

=resoplido=, _m._, continued audible breathing.

=respetable=, respectable.

=respetar=, to respect.

=respetuosamente=, respectfully.

=respirar=, to breathe.

=resplandecer=, to glisten, shine.

=responder=, to answer, respond.

=respuesta=, _f._, answer, response.

=restante=, _m._, remainder.

=resueltamente=, resolutely.

=resuelto=, resolved.

=resultado=, _m._, result, issue.

=resultar=, to result, proceed from.

=retardar=, to retard, delay.

=retener=, to retain, preserve.

=retirarse=, to withdraw, retire.

=Retiro=, a public park in Madrid.

=retribuir=, to recompense.

=retroceder=, to fall back, retrocede.

=reunir=, to unite, reconcile.

=revistero=, _m._, reviewer, writer.

=revocar=, to revoke, repeal.

=revolcarse=, to wallow.

=revolotear=, to flutter, jump around.

=revoqué=; _see_ =revocar=.

=rey=, _m._, king.

=rezar=, to pray.

=ridículo=, _m._, ridicule.

=ríe=; _see_ =reírse=.

=riendo=, _ger._; _see_ =reír=.

=riesgo=, _m._, danger, risk.

=rincón=, _m._, corner.

=riqueza=, _f._, riches, wealth.

=risa=, _f._, laugh.

=risueño=, smiling, pleasing.

=ritmo=, _m._, rhyme, rhythm.

=rizar=, to curl.

=rizoso=, curly.

=robar=, to rob, steal.

=rodar=, to roll, wander about.

=rodear=, to surround.

=rodeo=, _m._, circumlocution.

=rodilla=, _f._, knee;
  =de --s=, on the knees.

=rogar=, to pray, entreat, ask.

=romanza=, _f._, romance.

=romper=, to break.

=roncar=, to snore.

=ropa=, _f._, cloth, clothing.

=rosada=, rosy.

=rostro=, _m._, face, countenance.

=roto=, _pp._ of =romper=.

=rotundamente=, explicitly.

=rubio=, red, fair, ruddy.

=ruborizarse=, to blush.

=rudo=, rude, rough.

=ruido=, _m._, noise.

=ruleta=, _f._, roulette.

=rumor=, _m._, report, rumor.


S

=sábado=, _m._, Saturday.

=sábana=, _f._, sheet.

=saber=, to know, know how, be able, to taste.

=saborear=, to enjoy.

=sabría=; _see_ =saber=.

=sacar=, to draw, choose;
  =-- en limpio=, to bring out clearly.

=sacerdote=, _m._, priest.

=saco=, _m._, sack, bag.

=sacudir=, to shake, jerk.

=sagrado=, sacred, holy.

=sala=, _f._, hall, large room.

=saldría=; _see_ =salir=.

=salgo=; _see_ =salir=.

=salida=, _f._, departure, start.

=salir=, to depart, set out, go out.

=salón=, _m._, saloon, large hall.

=salpicar=, to bespatter, intersperse.

=salto=, _m._, leap, jump.

=salud=, _f,_, health.

=saludable=, salutary, healthful.

=saludar=, to greet, salute.

=saludo=, _m._, salute.

=Salve=, _f._, prayer to the Virgin Mary.

=sangre=, _f._, blood;
  =-- fría=, sang-froid.

=santísimo=, most holy.

=santo=, _m._, saint.

=satisfecho=, satisfied, content.

=se=, _refl. pron._, himself, herself, itself, themselves.

=sé=, I know.

=sea=; _see_ =ser=.

=seamos=; _see_ =ser=.

=seas=; _see_ =ser=.

=secar=, to dry.

=secreto=, _m._, secret.

=sedería=, _f._, silk cloth.

=seguida=, =en --=, immediately.

=seguimiento=, _m._, pursuit.

=seguir=, to follow, pursue.

=según=, according to.

=segundo=, second.

=seguridad=, _f._, security.

=seguro=, sure, safe.

=seis=, six.

=semblante=, _m._, face, aspect.

=semejante=, similar, like.

=sencillo=, plain, simple, artless.

=seno=, _m._, breast, bosom.

=sentar=, to seat, fit, suit.

=sentarse=, to sit down.

=sentido=, _m._, sense.

=sentimiento=, _m._, sentiment, grief, pain, feeling.

=sentir=, to feel, perceive, hear; regret, be sorry.

=seña=, _f._, sign, signal.

=señas=, _f._, house address (street and number).

=señalar=, to appoint, name, fix.

=señor=, _m._, sir, gentleman.

=señora=, _f._, lady, madam.

=señorito=, _m._, young gentleman.

=seque=; _see_ =secar=.

=ser=, to be.

=ser=, _m._, being.

=serenidad=, _f._, serenity, mildness.

=sereno=, serene, clear.

=sereno=, _m._, watchman.

=serie=, _f._, series, order.

=serio=, serious, grave.

=servir=, to serve.

=sevillana=, of or from Seville.

=si=, if, why;
  =un -- es no es=, a trifle.

=sí=, yes.

=sido=; _see_ =ser=.

=siempre=, always;
  =para --=, forever.

=siendo=, _ger._; _see_ =ser=.

=siento=; _see_ =sentir=.

=sietemesino=, foppish, dandy.

=siete y media=, game of cards.

=significativo=, expressive.

=sigo=; _see_ =seguir=.

=siguiente=, following.

=siguiese=; _see_ =seguir=.

=siguió=; _see_ =seguir=.

=silencioso=, silent, solitary.

=silla=, _f._, chair, seat.

=silogismo=, _m._, syllogism.

=símil=, _m._, simile, comparison.

=simón=, _m._, hackney-coach.

=simpático=, attractive, charming, good-natured, sympathetic.

=sin=, without.

=sinnúmero=, _m._, a numberless quantity.

=sino=, but, if, except, if not.

=sintiese=; _see_ =sentir=.

=sintió=; _see_ =sentir=.

=siquiera=, at least;
  =ni --=, not even.

=sirve=; _see_ =servir=.

=sirvieron=; _see_ =servir=.

=sistema=, _m._, system.

=sitio=, _m._, place.

=situar=, to situate.

=soberbio=, proud, superb, sublime.

=sobre=, over, above, on;
  =-- todo=, especially.

=sobresalto=, _m._, dread, fear.

=sobrino=, _m._, nephew.

=socorrer=, to succor, aid, help.

=socorro=, _m._, support, help.

=sofocar=, to suffocate, harass, oppress.

=sol=, _m._, sun.

=solamente=, only.

=soldado=, _m._, soldier.

=soledad=, _f._, solitude.

=soler=, to be accustomed, used to.

=solicitar=, to solicit, urge.

=sólido=, solid, firm.

=solitario=, solitary, lonely.

=solo=, alone, single.

=sólo=, only.

=sollozar=, to sob.

=soltar=, to unloose.

=sombra=, _f._, shade, shadow.

=sombrero=, _m._, hat;
  =-- de copa=, hat with a high crown.

=sombrío=, gloomy, sombre.

=somos=; _see_ =ser=.

=son=; _see_ =ser=.

=son=, _m._, sound, tone, mode.

=sonar=, to sound.

=sonata=, _f._, a musical composition.

=sonoro=, sonorous, pleasing.

=sonreír=, to smile.

=sonrisa=, _f._, smile.

=sonrosado=, rosy.

=soñar con=, to dream of.

=soplo=, _m._, blowing, gust, wave.

=soportar=, to support, suffer, tolerate.

=sorprender=, to surprise.

=sorpresa=, _f._, surprise.

=sosegadamente=, quietly, calmly.

=sosiego=, _m._, calmness.

=sospechar=, to suspect, mistrust.

=sostén=, _m._, support.

=sostener=, to sustain, bear.

=sostenga=; _see_ =sostener=.

=sostuvo=; _see_ =sostener=.

=soy=; _see_ =ser=.

=su=, _pron._, his, her, your, its, their.

=suavemente=, gently, softly.

=subir=, to mount, ascend, bring up, go up.

=suceder=, to succeed, happen.

=suceso=, _m._, affair, success.

=sucio=, dirty.

=suelo=, _m._, ground, floor.

=suelto=, loose, flowing.

=sueño=, _m._, sleep.

=suerte=, _f._, fortune, luck, manner;
  =de -- que=, so that;
  =de esta --=, in this way;
  =de tal -- que=, in such a manner that.

=suicidio=, _m._, suicide.

=suizo=, Swiss.

=sujetar=, to subject, reduce.

=sumamente=, extremely, highly.

=sumido=, submerged.

=sumir=, to sink, submerge.

=supiera=; _see_ =suponer=.

=supiese=; _see_ =suponer=.

=súplica=, _f._, request, petition.

=supo=; _see_ =saber=.

=suponer=, to suppose, surmise.

=supremo=, supreme, highest.

=suspenso=, amazed, suspended.

=sustituto=, _m._, substitute.

=susto=, _m._, fright.

=suyo=, _pron._, his, hers, yours, theirs, its.


T

=taberna=, _f._, tavern.

=tablado=, _m._, scaffold.

=tal=, _pl._ =tales=, such, so, as;
  =-- vez=, perhaps.

=tal vez que otra=, sometimes, occasionally.

=talento=, _m._, talent, genius.

=también=, also, likewise.

=tampoco=, neither.

=tan=, so, so much, as well, as much.

=tanto=, so, so much, as much;
  =un --=, a little while.

=tañido=, _m._, sound, clang.

=tapa=, _f._, lid, cover.

=tapar=, to cover, stop up.

=tararear=, to sing a song using certain syllables instead of the proper
  words.

=tardar=, to delay;
  =-- en=, to be long in.

=tarde=, _f._, afternoon, evening.

=tarde=, late;
  =más --=, later.

=taza=, _f._, cup.

=té=, _m._, tea.

=teatro=, _m._, theatre.

=tecla=, _f._, piano key.

=teclado=, _m._, keyboard of piano or similar instrument.

=tejado=, _m._, roof.

=telón=, _m._, curtain (theatrical).

=temblar=, to tremble, shake.

=temblor=, _m._, trembling.

=tembloroso=, tremulous.

=temer=, to fear.

=temor=, _m._, fear.

=temperamento=, _m._, temperament, temper.

=templado=, temperate, warm.

=templo=, _m._, temple.

=temprano=, early, soon.

=tenazmente=, tenaciously.

=tener=, to have, hold, possess.

=tenga=; _see_ =tener=.

=tengo=; _see_ =tener=.

=tenor=, _m._, tenor (of music).

=teoría=, _f._, theory.

=tercero=, third.

=terciopelo=, _m._, velvet.

=terminar=, to end, finish.

=terneza=, _f._, tenderness, affection.

=terreno=, _m._, land, ground.

=tertulia=, _f._, club, circle, evening party.

=ti=, _per. pron._, thee.

=tía=, _f._, aunt.

=tibio=, warm.

=tiempo=, _m._, time, weather.

=tiene=; _see_ =tener=.

=tierno=, tender, soft.

=tierra=, _f._, earth, land, ground.

=tiniebla=, _f._, darkness.

=tío=, _m._, uncle.

=tiíto=, _m._, _from_ =tío=.

=tiple=, one who sings soprano.

=tirar=, to throw, cast, draw.

=tiroteo=, _m._, shooting at random.

=tobillo=, _m._, ankle.

=tocar=, to touch, play a musical instrument.

=todavía=, yet, still.

=todo=, all, every.

=tolerar=, to tolerate, suffer.

=toma!= come.

=tomar=, to take, seize.

=tomo=, _m._, volume.

=tono=, _m._, tone.

=tontería=, _f._, foolishness, nonsense.

=toque=; _see_ =tocar=.

=toques=; _see_ =tocar=.

=toque=, _m._, touch, ringing, signal.

=torcer=, to twist, turn.

=tormento=, _m._, pain, anguish, torture.

=tornar=, to return, repeat.

=torno=, =en -- de=, around;
  =en -- mío=, around me.

=torpemente=, slowly.

=torrecilla=, _f._, small tower.

=toser=, to cough.

=trabajar=, to work, labor.

=trabajo=, _m._, work, labor.

=trabar=, to unite, seize; to form, take place.

=traducir=, to translate, manifest.

=traer=, to bring, carry.

=traficar=, to traffic, trade.

=traición=, _f._, treason;
  =a --=, treacherously.

=trajese=; _see_ =traer=.

=trajo=; _see_ =traer=.

=tranquilo=, tranquil, calm.

=transcurrir=, to elapse.

=transeúnte=, _m._, passerby.

=trasformar=, to transform.

=trasladar=, to move, transport.

=trasparente=, transparent, clear.

=tratar=, to treat, discuss, try;
  =--se de=, to be acquainted with;
  =-- de tú=, to address by thou.

=través=, =al -- de=, across, through.

=trece=, thirteen.

=treinta=, thirty.

=tren=, _m._, train.

=trenza=, _f._, curl.

=tres=, three.

=tresillo=, _m._, game of cards.

=treta=, _f._, trick, artifice.

=trigueño=, swarthy, brownish.

=triste=, sad, gloomy.

=tristeza=, _f._, grief, sorrow, sadness.

=tropel=, _m._, crowd, confusion.

=tropezar=, to stumble;
  =-- con=, to meet.

=trozo=, _m._, piece, selection.

=tunante=, _m._, idler, rake.

=túnica=, _f._, tunic.

=tupido=, compressed.

=turbación=, _f._, perturbation, confusion.

=turbar=, to disturb, alarm.

=tuvieron=; _see_ =tener=.

=tuviese=; _see_ =tener=.

=tuvo=; _see_ =tener=.


U

=u=, _used in the place of_ =o= _to avoid cacophony_ (_before_ =o= _or_
  =ho=).

=ultimar=, to finish.

=último=, last;
  =por --=, finally.

=únicamente=, only, simply.

=único=, single, sole, only;
  =lo --=, the only thing.

=unos=, one;
  =unos=, some.

=usar=, to use.

=uso=, _m._, use.

=usted=, _pl._ =ustedes=, you.

=utilizar=, to utilize.


V

=va=; _see_ =ir=.

=vacilar=, to vacillate, wander.

=vagar=, to wander, loiter.

=vago=, vague, restless.

=Valencia=, a city of Spain.

=valer=, to be worth.

=valga=; _see_ =valer=.

=valor=, _m._, value, courage, valor.

=vamos=; _see_ =ir=.

=vamos!= come.

=van=; _see_ =ir=.

=vano=, vain.

=vapor=, _m._, vapor, steam, breath.

=vaporoso=, vaporous.

=vario=, various, different, several.

=varón=, _m._, man.

=vas=; _see_ =ir=.

=vaso=, _m._, tumbler, glass.

=vaya=; _see_ =ir=.

=vaya!= indeed, really.

=ve=; _see_ =ir=.

=veces=, _pl._ of =vez=;
  =a --=, sometimes.

=vecino=, _m._, neighbor.

=veintinueve=, twenty-nine.

=velar=, to watch, guard.

=velo=, _m._, veil.

=velozmente=, swiftly.

=ven=; _see_ =venir=.

=vencer=, to conquer, subdue.

=vender=, to sell.

=vengan=; _see_ =venir=.

=venid=; _see_ =venir=.

=venida=, _f._, arrival.

=venir=, to come.

=ventana=, _f._, window.

=ventanilla=, _f. dim._, little window.

=ventura=, _f._, luck, fortune.

=ver=, to see;
  =a --!= see here, let's see.

=veras=, =de --=, indeed, really.

=verdad=, _f._, truth.

=¿verdad?= is it not true?

=verdaderamente=, truly, in fact.

=verde=, green.

=verdugo=, _m._, hangman, executioner.

=vergonzoso=, bashful, shamefaced.

=vergüenza=, _f._, shame, bashfulness.

=verja=, _f._, iron grating.

=verso=, _m._, verse.

=verter=, to shed, publish.

=vestir=, to clothe, dress.

=vestíos=, dress yourselves.

=vestido=, _m._, dress, clothes.

=vez=, _f._, time, turn;
  =en -- de=, instead of;
  =a la --=, successively, in turn;
  =de -- en cuando=, from time to time.

=vi=, I saw.

=vía=, _f._, way, road.

=vianda=, _f._, food, viands.

=vibrar=, to vibrate.

=víctima=, _f._, victim, sacrifice.

=vida=, _f._, life.

=vidrio=, _m._, glass.

=viejo=, old.

=viene=; _see_ =venir=.

=viendo=, _ger._; _see_ =ver=.

=viera=; _see_ =ver=.

=viernes=, _m._, Friday.

=viese=; _see_ =ver=.

=vil=, mean, infamous.

=villa=, _f._, town, city.

=vine=; _see_ =venir=.

=viniendo=, _ger._; _see_ =venir=.

=viniesen=; _see_ =venir=.

=vino=, _m._, wine.

=vino=; _see_ =venir=.

=vio=; _see_ =ver=.

=virgen=, _f._, virgin.

=virtud=, _f._, virtue, power, force.

=visita=, _f._, visit.

=vista=, _f._, view, sight.

=víspera=, _f._, vesper.

=vístase usted=, dress yourself.

=visto=, _pp._ of =ver=, seen.

=vivamente=, vividly.

=viveza=, _f._, liveliness, vigor.

=vivir=, to live.

=vivo=, alive, bright, lively.

=volandas=, =en --=, in the air.

=volar=, to fly.

=volubilidad=, _f._, volubility, fluency.

=voluntad=, _f._, will, determination.

=voluptuosidad=, _f._, voluptuousness.

=volver=, to return, restore, give back.

=volver a= (_followed by an infinitive_), to do again the action
  expressed by the infinitive.

=volver atrás=, to turn back, back out.

=voy=; _see_ =ir=.

=voz=, _f._, voice.

=vuelta=, _f._, return.

=vuelto=, _pp._ of =volver=.

=vulgar=, common, ordinary.


Y

=y=, and.

=ya=, already, now;
  =ya lo creo=, indeed;
  =ya no=, no longer.

=ya que=, since.

=yo=, I.


Z

=zahurda=, _f._, small miserable house, hut.

=zarzuela=, _f._, dramatic composition interspersed with music.

=zas=, used to express the sound of a blow.

=zumbar=, to resound, buzz, hum.





*** End of this Doctrine Publishing Corporation Digital Book "Los Puritanos, y otros cuentos" ***

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